Un banco privado les quitó sus créditos hipotecario porque tienen VIH
Lo informó Fundación Huésped que patrocina ambos casos en su demanda contra la entidad. Tenían todo aprobado pero no les otorgaron el seguro de vida tras hacerles el test. Denuncian un "acto de discriminación".
- Info general
- Jul 21, 2017
Dos pacientes con VIH demandaron a un banco privado ya que después de que les aprobaran un crédito hipotecario a principios de año, la misma entidad bancaria les rechazó el préstamo en febrero porque su aseguradora no les cubría el seguro de vida.
La información lo dio a conocer Fundación Huésped que patrocina a ambos casos en una denuncia por un claro «acto de discriminación», mientras que para el banco, la negativa es «por razones objetivas».
En diciembre del año pasado, Manuel de 47 años, presentó todos los papeles para sacar un crédito hipotecario. En el mismo mes, se fue a hacer un chequeo general como todos los años a la Fundación Favaloro y se enteró que tenía VIH.
El trámite bancario siguió su curso y él empezó el tratamiento a la par. En enero le aprobaron el préstamo y en febrero le pidieron que se hiciese unos estudios médicos para que le dieran el seguro de vida, condición para que le otorgaran el dinero. En el laboratorio, le pidieron que firmara un consentimiento informado para que le hicieran el test y él se negó.
«Me enviaron un primer mail cortito en el que el gerente de la sucursal me decía que finalmente no me habían aprobado el seguro de vida y no me iban a dar el crédito. Le pedí más datos y me dijo que podía ir a buscar los resultados. Con los estudios fui a ver a mi médico y me dijo que estaban bien, mejor que los de muchas otras personas, y ahí me dirigí a la sucursal central y me terminaron mandando una carta diciendo que es normal que el médico de la aseguradora rechace el seguro de vida porque hace un análisis objetivo y que mi médico hacía una lectura subjetiva», contó Manuel en diálogo con La Nación.
Con la negativa del banco, se acercó a la Fundación Huésped donde lo ayudaron a redactar las primeras cartas documento y, luego, pusieron a su disposición un abogado. Manuel, que trabaja en una embajada, es cliente del banco hace 25 años y dice tener los mails en los que le informaban que su crédito estaba aprobado.
No sólo eso, sino que le habían dado una extensión del monto y había llegado a reservar una propiedad. Ahora, el caso se encuentra judicializado ya que la instancia de mediación fracasó. Hace un mes demandó al banco por daños y perjuicios.
El segundo caso que lleva la Fundación Huésped es el de Diego, de 41 años, que al igual que Manuel fue rechazado en el mismo mes de febrero por el mismo banco. Presentó los papeles, le aprobaron el crédito hipotecario y fueron a tasar la casa que le interesaba pero luego le pidieron el seguro de vida. «Fui a la clínica, que más que clínica parecía una carnicería, y firmé el consentimiento. A los tres días me llamaron y me dijeron que se había contaminado la muestra de sangre y que me tenía que hacer los análisis otra vez. Nuevamente fui y firmé el consentimiento y retiré los estudios que ya estaban. En una salita, el médico me explicó que estaban bien pero el único problema es que tenía VIH. Yo no lo sabía, me enteré ahí «.
Al igual que Manuel, Diego intercambió varios mails con el banco, hasta que le llegó la confirmación de que finalmente no se lo daban. «Me lo mandaron un viernes y me dijeron que no me querían amargar el fin de semana diciéndome la razón. Fue un ´seguí participando´ todo por mail», contó.
Diego, que es ingeniero químico, está en juicio con el banco pero pudo conseguir su casa ya que al mismo tiempo inició el trámite en otra entidad bancaria en la que no tuvo problemas por el diagnóstico y le dieron el crédito.

