Vuelve el streaming del Conicet que fascinó a millones: científicos explorarán el océano profundo a más de 4.000 metros
Tras el fenómeno de audiencia que generó la expedición en el Cañón Mar del Plata, investigadores del Conicet regresarán al Atlántico Sur para estudiar ecosistemas inexplorados frente a Chubut. La nueva misión buscará descubrir especies desconocidas y alcanzar profundidades récord.
- Ecología
- Jun 9, 2026
Luego del inesperado éxito que convirtió a una expedición científica en uno de los fenómenos de streaming más vistos de Argentina, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas volverán a embarcarse en una nueva misión de exploración del océano profundo. La campaña, denominada Talud Continental V, se desarrollará frente a las costas de Chubut y tendrá como principal desafío estudiar ecosistemas nunca antes observados en el país, incluyendo zonas ubicadas a más de 4.000 metros de profundidad.
La nueva expedición será la continuidad del trabajo iniciado hace más de una década por especialistas argentinos en el estudio de los ecosistemas submarinos del Atlántico Sur. En esta oportunidad, el equipo del Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina volverá a trabajar a bordo del buque de investigación del Schmidt Ocean Institute para explorar los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, ubicados a unos 600 kilómetros de la costa chubutense.
Según el cronograma preliminar, la campaña tendrá una duración de 23 días y está prevista para abril de 2027, aunque existe la posibilidad de que se adelante a febrero.

Al respecto, Daniel Lauretta, jefe científico de las campañas Talud Continental IV y V, destacó la importancia de la misión. «Para nosotros es una alegría enorme poder volver a trabajar en aguas profundas de nuestro país. Poder ir a trabajar a un área nueva e inexplorada maximiza la probabilidad de encontrar especies nuevas para la ciencia», señaló.
La expectativa por la nueva expedición está directamente relacionada con el impacto que tuvo la campaña realizada entre julio y agosto del año pasado en el Cañón Mar del Plata.
Durante aquella misión, los científicos exploraron una de las regiones menos conocidas del Atlántico Sur a bordo del buque Falkor. Además, utilizaron por primera vez en la zona un vehículo operado remotamente (ROV), capaz de capturar imágenes en ultra alta definición y recolectar muestras biológicas sin alterar el ambiente natural.
Gracias a esa tecnología, los investigadores lograron registrar arrecifes de corales de aguas frías, extensos campos de corales blandos y una biodiversidad extraordinaria. Incluso, identificaron más de 40 especies que podrían ser nuevas para la ciencia.
Sin embargo, el mayor impacto se produjo fuera del ámbito académico. Las transmisiones en vivo desde el fondo del océano despertaron un interés masivo y acumularon millones de visualizaciones, convirtiendo a la exploración científica en un fenómeno viral que acercó el trabajo de los investigadores a escuelas, universidades y al público en general.

En esta nueva etapa, los especialistas buscarán superar las profundidades alcanzadas durante la campaña anterior y acceder a ambientes que nunca fueron estudiados por la ciencia argentina.
Por ese motivo, uno de los objetivos centrales será explorar zonas ubicadas a más de 4.000 metros bajo la superficie, donde podrían encontrarse organismos desconocidos y ecosistemas únicos.
«Tenemos grandes expectativas respecto a la fauna que vamos a encontrar en los cañones, porque será la primera vez que podremos verla y estudiarla», afirmó Lauretta.
Asimismo, los investigadores destacan que estas campañas tienen una importancia estratégica para el país. Argentina posee una de las regiones marinas más extensas y productivas del planeta, con más de un millón de kilómetros cuadrados de superficie sumergida que influyen directamente en la biodiversidad, el clima y numerosos procesos ecológicos.
En ese contexto, la nueva expedición no solo promete descubrimientos científicos, sino también volver a captar la atención de miles de personas que siguieron cada transmisión desde las profundidades del Mar Argentino y transformaron una investigación oceanográfica en un fenómeno cultural y comunicacional sin precedentes.

