Alerta de la ONU: la violencia armada en la República del Congo pone en riesgo el control del ébola
“Las familias desplazadas necesitan asistencia humanitaria urgente, pues se está ejerciendo una presión adicional sobre las comunidades receptoras”, comunicó la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH).
- Internacionales
- Jun 10, 2026
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre la situación humanitaria y sanitaria en el este de la República Democrática del Congo (RDC), donde los nuevos hechos de violencia armada está poniendo en riesgo los esfuerzos para controlar el brote de ébola y proteger a la población civil.
De acuerdo con la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH), la escalada de ataques de grupos armados genera desplazamientos masivos, limita el acceso del personal de salud y complica las tareas de vigilancia epidemiológica. La combinación de conflicto, pobreza y fragilidad institucional convierte a la región en uno de los puntos más críticos del mapa sanitario mundial.
El organismo precisó que en la provincia de Kivu del Sur, enfrentamientos recientes desplazaron a cerca de 15.000 personas que buscaron refugio en la zona sanitaria de Miti-Murhesa. Todos los casos confirmados de ébola en la localidad se localizan en la zona sanitaria, lo cual aumenta la preocupación por la transmisión de la enfermedad y el acceso de las personas a la asistencia.
“Las familias desplazadas necesitan asistencia humanitaria urgente, pues se está ejerciendo una presión adicional sobre las comunidades receptoras”, comunicó la OCAH. Los centros de salud locales se ven exigidos al máximo para sostener la atención de los casos sospechosos, continuar con las campañas de vacunación y mantener los protocolos de aislamiento y seguimiento de pacientes, tareas esenciales para contener el virus.
Riesgos sanitarios
Los especialistas que trabajan en la región alertan que la combinación de inseguridad, desplazamiento constante y movimiento incontrolado de personas complica la vigilancia de la enfermedad, el rastreo de contactos y el manejo de los casos de ébola. Cada interrupción en estos procesos técnicos incrementa el riesgo de una mayor propagación del virus más allá de las zonas actualmente afectadas.
- La violencia limita la movilidad de brigadas médicas y humanitarias.
- Los desplazamientos dificultan identificar y monitorear a contactos de casos confirmados.
- La sobrecarga de las comunidades de acogida reduce la capacidad de respuesta sanitaria.

