Ferroviarios británicos realizan la mayor huelga en treinta años
El gremio británico reclama aumentos salariales acordes con la creciente inflación, que se prevé que llegue a un 11 por ciento este año.
- Gremiales
- Jun 21, 2022
Los trabajadores de los ferrocarriles británicos iniciaron este martes una huelga de tres días, anunciada como la mayor en 30 años, para defender empleo y salarios ante una inflación galopante, pero su impacto parecía minimizado por la nueva posibilidad para muchos empleados de trabajar desde casa.
La mitad de las líneas ferroviarias de Reino Unido estaba cerrada, en las otras solo circulaba un tren de cada cinco.
El ministro de Transportes, Grant Shapps, denunció la huelga como «innecesaria». «Vamos a tener que hacer estas reformas pase lo que pase», dijo.
El sindicato RMT advirtió a principios de junio que más de 50.000 trabajadores ferroviarios harían una huelga «en el mayor conflicto sectorial desde 1989», momento de las grandes privatizaciones de los ferrocarriles británicos, exigiendo aumentos salariales acordes con la creciente inflación.
Además de los salarios, RMT denuncia el deterioro de las condiciones de trabajo y los «miles de despidos» previstos por la miríada de empresas privadas que ahora componen el sector ferroviario británico.
Shapps, que no participa oficialmente en la negociación ya que el Gobierno no gestiona los ferrocarriles, aseguró sin embargo que hay una oferta salarial «sobre la mesa» -insuficiente para RMT- y que «la supresiones de empleo son en gran medida voluntarios».
El ministro afirmó también que en el futuro estudiará cómo «proteger» a los usuarios del transporte público, imponiendo un «servicio mínimo» o la sustitución de los huelguistas por trabajadores temporales.
El secretario general de RMT, Mike Lynch, replicó que «este desorden ha sido creado por Grant Shapps y la política del Gobierno».
El paro continuará el jueves y el sábado, pero las perturbaciones se harán sentir todos los días hasta el domingo.
En un contexto de inflación histórica, del 11% previsto en octubre, la huelga amenaza con extenderse a otros sectores, como la educación, la sanidad y los correos. Los abogados penalistas ya votaron a favor de una huelga a partir de la próxima semana.

