JUEVES, 04 DE JUN.

La OMS alerta sobre el aumento de casos de ébola en la República Democrática del Congo

La epidemia se desató en la provincia de Kasai, donde ya se han reportado 28 casos sospechosos y 15 muertes. Las autoridades internacionales y locales reforzaron sus esfuerzos para frenar la propagación del virus.

 

El gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) anunció el jueves el inicio de un nuevo brote de ébola en la provincia de Kasai, un hecho que marca el decimosexto brote de la enfermedad en el país desde 1976. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre la posibilidad de un aumento de los casos, dadas las características del virus y la complejidad del área afectada. En total, hasta el momento fueron detectados 28 casos sospechosos, incluidos 15 fallecimientos, entre los cuales se encuentran cuatro trabajadores sanitarios.

El ministro de Salud de la RDC, Roger Kamba, informó durante una conferencia de prensa en Kinshasa que el brote corresponde a la cepa Zaire del virus del ébola, confirmada tras el análisis de muestras realizadas el 3 de septiembre en el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la RDC. El caso índice fue una mujer embarazada de 34 años que ingresó al Hospital General de Referencia de Bulape con síntomas de fiebre alta, hemorragias, vómitos con sangre y fatiga extrema. La mujer falleció el 25 de agosto, y su caso generó la alerta sanitaria en la zona.

El funcionario destacó que la zona afectada es de difícil acceso, lo que dificulta las labores de respuesta. Bulape, una de las localidades afectadas, está ubicada a un día de viaje desde la capital provincial, Tshikapa, y cuenta con limitadas conexiones aéreas. A pesar de estos desafíos, las autoridades sanitarias han comenzado a actuar rápidamente.

La OMS ha reaccionado con celeridad ante el nuevo brote, enviando personal de salud y equipos de respuesta a la región. Patrick Otim, funcionario de la OMS en África, señaló en una sesión informativa que este es solo el inicio de la respuesta y que aún es demasiado pronto para hacer una evaluación precisa de la magnitud de la epidemia. No obstante, la organización ya está trabajando en la implementación de medidas de control y en la coordinación con las autoridades locales para prevenir la expansión del virus.

Además, la OMS destacó que la República del Congo tiene amplia experiencia en el manejo de brotes epidémicos, lo que representa una ventaja significativa para frenar la propagación del virus. A pesar de este conocimiento, la situación sigue siendo preocupante, especialmente por el alto número de muertes en profesionales de la salud.

Este nuevo brote revive los temores de las epidemias pasadas. El último brote de ébola en la RDC fue declarado superado en septiembre de 2022, luego de un brote en la provincia de Kivu del Norte, en el que se identificó un vínculo genético con el brote anterior de 2018-2020, que resultó en más de 2.300 muertes. Desde su descubrimiento en 1976, el ébola ha sido una enfermedad recurrente en la RDC, con 15 brotes registrados hasta la fecha.

El ébola es una fiebre hemorrágica viral altamente contagiosa que puede causar síntomas severos como fiebre, vómitos, diarrea, dolor generalizado, hemorragias internas y externas, entre otros. A pesar de los esfuerzos internacionales y locales para controlar el virus, la alta tasa de mortalidad y las condiciones de vida en las zonas afectadas siguen siendo grandes desafíos.

Según el país africano, tiene la capacidad de controlar los brotes de ébola, pero las dificultades logísticas y el acceso limitado a zonas afectadas complican la respuesta en este nuevo brote. Por su parte, la OMS continúa trabajando para asegurar recursos y asistencia técnica, mientras se monitorea de cerca la evolución de los casos.

El brote actual también ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de los trabajadores sanitarios, que enfrentan un alto riesgo de contagio debido a su cercanía con los pacientes. De hecho, cuatro trabajadores sanitarios ya figuran entre las víctimas fatales, lo que subraya la necesidad de mejorar las medidas de protección y garantizar la seguridad del personal médico.

Ante la gravedad de la situación, activaron un plan de respuesta con medidas de prevención, aislamiento y rastreo de contactos. Asimismo, la OMS también reforzó la vigilancia epidemiológica y se prevé el despliegue de vacunas contra el ébola para proteger a las comunidades de la región.

A medida que el brote avanza, las autoridades sanitarias de la RDC, con el apoyo de la OMS y otros socios internacionales, continúan trabajando para mitigar la propagación del virus y salvar vidas, mientras mantienen la transparencia en la difusión de la información sobre el brote.

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