Las negociaciones comerciales entre EE.UU. y China se reanudan en un ambiente caldeado
El ministro del Exterior, Wang Yi puso en relieve que, "China siempre va a salvaguardar su soberanía, en tanto que la negociación pueda alcanzar un acuerdo mutuamente benéfico”.
- Internacionales
- May 17, 2019
El ministro del Exterior, Wang Yi, habló con los periodistas en Sochi, Rusia, y puso de relieve también, según la reseña de la agencia Xinhua, que “China siempre va a salvaguardar su soberanía, los intereses del pueblo chino y la dignidad nacional cuando negocie con cualquier país…
Por lo tanto, en tanto que la negociación esté en línea con la política de reforma y apertura de China, su búsqueda de desarrollo de alta calidad, y los intereses comunes y de largo plazo de los dos pueblos, los negociadores de ambas partes tendrán la capacidad y la sabiduría de abordar apropiadamente sus exigencias razonables y alcanzar un acuerdo mutuamente benéfico”.
El diario oficial del Partido Comunista de China, Diario del Pueblo, publicó una editorial de primera plana el lunes 13 de mayo, firmado por Guo Jiping, un seudónimo que se utiliza en editoriales que expresan la política oficial de Partido Comunista en asuntos de trascendencia. La editorial señala que: “El modo en que China y Estados Unidos evalúan las intenciones estratégicas de cada cual, tendrá un impacto directo sobre sus políticas y sobre el tipo de relación que desarrollaremos. No pueden haber errores en esta cuestión fundamental, o si no habrá entonces error tras error… Al presente, los formuladores de la política estadounidense le han apostado en grande a ‘pelear’ sacando provechos inmediatos que nublan su percepción de largo plazo”. La editorial destaca por el contrario que los intereses comunes superan las diferencias, y que “ambas partes tienen que mantener una estabilidad, lo cual no se debe confundir en un ningún momento o incidente”.
La editorial explica en conclusión que China no puede ser amedrentada ni sometida. “Nuestro sistema de gobierno chino nos da una ventaja singular, que nos da la fuerza y energía para enfrentar los riesgos y desafíos. China no quiere cambiar a Estados Unidos, y más aún, no quiere desplazar a Estados Unidos; Estados Unidos no puede controlar a China, y es aún menos probable que pueda impedir el desarrollo de China”.
Este editorial, junto con los comentarios del Ministerio del Exterior, tiende a confirmar los informes en los medios noticiosos chinos de los últimos días, en el sentido de que la cuestión de fondo que ocasionó la ruptura de las negociaciones, fue la renuencia de China a aceptar la insistencia de Estados Unidos a que China cambie sus leyes; que desmantelen su estrategia de desarrollo industrial; y que se establezca un “mecanismo de aplicación obligatoria” que permita a Estados Unidos a tomar medidas en caso de que hubiera acusaciones de transgresiones de China, pero que a China no se le permitiría una autoridad recíproca para hacer lo mismo.

