Llevaban a una mujer tailandesa en su ataúd para la cremación y descubrieron que estaba viva
El gerente de un templo ubicado en las afueras de Bangkok dijo que había sido llevada desde una localidad ubicada a 500 kilómetros para que pueda ser cremada debido a que en el lugar prestaban ese servicio de manera gratuita.
- Internacionales
- Nov 25, 2025
Una mujer en Tailandia era llevada dentro de su ataúd en una camioneta para la cremación cuando un miembro del personal del templo budista Wat Rat Prakhong Tham, ubicado en las afueras de Bangkok, advirtió que se produjo el sonido de un leve golpe dentro del féretro y expuso tras revisarlo se pudo constatar que estaba viva.
Al respecto, el gerente general y de asuntos financieros del templo, Pairat Soodthoop, le dijo a Associated Press este lunes que el hermano de la mujer de 65 años la llevó desde la provincia de Phitsanulok para ser incinerada.
«Me sorprendí un poco, así que les pedí que abrieran el ataúd, y todos se sobresaltaron», dijo, y añadió: «La vi abrir los ojos ligeramente y golpear el costado del ataúd. Debió llevar bastante tiempo golpeando».
Según Pairat, el hermano había dicho que su hermana había estado postrada en cama durante aproximadamente dos años y que cuando su salud se deterioró y dejó de responder, aparentemente había dejado de respirar desde hacía dos días.
Así, el hermano la colocó en un ataúd y emprendió el viaje de 500 kilómetros hasta un hospital en Bangkok, en el que la mujer había expresado previamente su deseo de donar sus órganos.
«El hospital se negó a aceptar la oferta del hermano porque no contaba con un certificado de defunción oficial», declaró Pairat.
Su templo ofrece un servicio de cremación gratuito, por lo que el hermano se acercó a ellos el domingo, pero también le denegaron la entrada debido a la falta del documento.
El administrador del templo contó que mientras explicaba cómo obtener un certificado de defunción, oyeron que llamaban a la puerta, que luego les informaron de la extraña situación, por lo que la evaluaron y la trasladaron a un hospital cercano.
Según Pairat, el abad dijo que el templo cubriría todos los gastos médicos de la mujer.

