Steinmeier advierte sobre el avance del extremismo y llama a proteger la unidad alemana
En el acto central por el Día de la Unidad Alemana, el presidente federal alertó que la demagogia y el populismo ponen en riesgo la democracia y reivindicó el apoyo a Ucrania junto con una mayor apuesta por la diplomacia.
- Internacionales
- Oct 3, 2026
El presidente federal alemán, Frank-Walter Steinmeier, lanzó este sábado una dura advertencia contra el extremismo político y el avance del nacionalismo en Alemania. Durante el acto central por el Día de la Unidad Alemana, celebrado en Bremen a 36 años de la reunificación, sostuvo que la «insoportable demagogia» de las fuerzas extremistas amenaza no solo la libertad y la democracia, sino también la unidad del país. «Nuestra Alemania es un buen país, hagámosla aún mejor», afirmó al cerrar su discurso.
Steinmeier reclamó una respuesta política más firme frente a quienes, según dijo, buscan desestabilizar la democracia parlamentaria mediante discursos populistas y ataques contra las instituciones. «Los partidos populistas de todo signo desestabilizan la democracia parlamentaria», afirmó ante representantes políticos y autoridades reunidos en Bremen.
El presidente federal también dirigió un mensaje al gobierno de coalición formado por conservadores y socialdemócratas, al que reclamó una gestión «reflexiva, constante, profesional y capaz de perdurar en el tiempo».
A su juicio, solo una política gubernamental estable podrá abordar las causas económicas y sociales que alimentan la inseguridad entre la población. En medio de las recientes disputas internas de la coalición, Steinmeier recordó sus conversaciones con distintos dirigentes políticos y marcó distancia con los paralelismos históricos con la República de Weimar: «Berlín no es Weimar».
Steinmeier también apuntó contra las influencias externas que, según advirtió, pueden debilitar la democracia alemana, con referencias tanto a Estados Unidos como a Rusia. Cuestionó especialmente a los sectores populistas de derecha estadounidenses que difunden «fantasías de ruptura política» y advirtió sobre la expansión de un lenguaje que, a su entender, alimenta a los nuevos movimientos antidemocráticos.
El mandatario sostuvo que no existen puentes posibles entre posiciones democráticas y quienes desprecian las leyes, recurren a la mentira o justifican la violencia. «No se puede tender un puente entre el respeto a la ley y el desprecio por ella, entre el esfuerzo por alcanzar la verdad y la disposición a mentir, entre el argumento y la demagogia», afirmó.
En ese contexto, reiteró uno de los principales mensajes de su discurso: Alemania no debe permitir nuevamente el ascenso de un nacionalismo destructivo. «Un nuevo nacionalismo alemán despierta los fantasmas del pasado y los peores temores de nuestros vecinos», señaló.
En materia internacional, Steinmeier defendió la continuidad del respaldo alemán a Ucrania, pero reclamó al mismo tiempo un papel diplomático más activo de Alemania en la búsqueda de las condiciones para una futura paz y seguridad en Europa.
El presidente federal valoró además el fortalecimiento de la Bundeswehr, aunque insistió en que el aumento de la capacidad militar debe ir acompañado de prudencia diplomática. Alemania necesita una «actitud madura» frente a la relación entre fuerza militar y negociación.
El presidente del Bundesrat y alcalde de Bremen, Andreas Bovenschulte, coincidió en reivindicar el compromiso con la democracia y pidió reconocer la diversidad de estilos de vida existentes en el país.
Bovenschulte destacó el papel de los ciudadanos de Alemania Oriental en el proceso de reunificación: «Los alemanes del Este no fueron meros espectadores de su historia; ellos escribieron la historia». También reclamó que el acceso al empleo, la educación y los servicios públicos no dependa del lugar de residencia, en un momento en que las diferencias económicas y sociales entre el este y el oeste continúan siendo motivo de debate.
El dirigente socialdemócrata advirtió además contra las fuerzas que cuestionan la igualdad de derechos y desacreditan a los medios de comunicación, los tribunales independientes y la ciencia. «La democracia requiere debate, pero el adversario político no es un enemigo», afirmó. Para Bovenschulte, la unidad alemana no es únicamente un acontecimiento del pasado, sino una tarea que debe renovarse hacia el futuro.
Las celebraciones por el Día de la Unidad Alemana se desarrollan este año en Bremen bajo el lema «Muchas fortalezas, un país». Los actos comenzaron con una misa ecuménica en la Catedral de Bremen, en la que participaron Steinmeier, el canciller Friedrich Merz y la presidenta del Bundestag, Julia Klöckner.
La ceremonia reunió a representantes de distintas comunidades religiosas, entre ellas las confesiones cristianas evangélica y católica, además de las comunidades musulmana y judía. El mensaje central de la celebración estuvo marcado por un llamado a preservar la paz, la libertad y la convivencia en la diversidad, en línea con la advertencia de Steinmeier de que la unidad alemana debe ser defendida activamente frente a las fuerzas que buscan dividir a la sociedad.

