A 50 años del golpe, una muestra fotográfica expone el terror dentro de la ex Jefatura de Policía de Rosario
Con fotografías inéditas de Mario Laus y textos de Marcelo Scalona, la exposición, con entrada libre y gratuita, podrá ser visitada a partir del miércoles 18 de marzo a las 19 en el Centro Cultural Contraviento. La actividad está enmarcada en el Mes de la Memoria a medio siglo del Golpe cívico militar.
- Ciudad
- Mar 17, 2026
Enmarcada en el Mes de la Memoria y a medio siglo del Golpe cívico militar de 1976, se inaugurará la muestra fotográfica “La Patria demolida”, con fotografías inéditas de Mario Laus y textos de Marcelo Scalona, el miércoles 18 de marzo a las 19 en el Centro Cultural Contraviento (Rodríguez 721). Con entrada libre y gratuita, la exposición se podrá visitar durante todo el mes de marzo.
“Estamos presentando una serie de 20 fotografías y un texto. Esto tiene que ver con una visita que hicimos en el año 2005 a lo que era el Servicio de Informaciones de la ex Jefatura de Policía de Rosario. Por allí pasaron más de 2.000 personas en su momento y fue el espacio central de la interrogación y tortura de detenidos durante la dictadura militar -desde el 76 al 79 con total seguridad-. Y nosotros tuvimos la posibilidad de visitar este espacio antes de su demolición en el año 2005 y pudimos obtener estas imágenes y en el caso de Marcelo Scalona escribir el texto que acompaña la muestra”, dijo Mario Laus, en diálogo con Conclusión.
El fotógrafo agregó que «tuve la posibilidad de hablar con un detenido de aquel entonces que hoy tiene 92 años y que está viviendo en España y justamente comentaba que 87 personas no sobrevivieron. Él tuvo la suerte de escapar pero estuvo 12 días con los ojos vendados, tirado en el piso. Fue realmente una máquina de triturar personas”.
Al ser consultado acerca de lo que sintió cuando tomó las imágenes, el reportero gráfico expresó conmocionado: “Fue muy fuerte, y lo hemos comentado con amigos. Me tuve que servir del flash para abrir el espacio porque era una energía tremenda y aparte lo que quedó, lo que esta gente dejó al irse, era verdaderamente una película de terror. Se puede ver una máquina de escribir, carpetas, una parrilla que podemos imaginar para picanear, escritorio, silla, un termotanque, algunas inscripciones”.
“Yo creo que si hubiéramos querido hacer una película de terror no hubiéramos olvidado las telarañas, por ejemplo, que también sirven para presenciar ese espacio y recordar lo que pasó, que fue hace 50 años y sin embargo está a la vuelta a la esquina nuevamente. Parece que no aprendemos las lecciones de la historia y la muestra quiere contribuir que lo sepan las jóvenes generaciones, que para ellos es una experiencia abstracta, pero para nosotros fue muy concreta”, concluyó el expositor con la voz quebrada por la emoción.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Centro Cultural Contraviento (@cccontraviento)

