Aldo El-Jatib: “Somos seres humanos y estamos todos en el mismo barco”
Con funciones todos los viernes de septiembre a las 21 en el Teatro del Rayo, se estrenará «Todo terminará para navidad», sesenta y seis minutos antes de Nochebuena, una obra que aborda cuestiones como la locura, el erratismo y la indiferencia. ‘El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla’ dijo su director, en diálogo con Conclusión.
- Ciudad
- Por Juan Manuel Martellotto
- Sep 2, 2025
«Todo terminará para navidad», sesenta y seis minutos antes de Nochebuena es una vertiginosa sucesión de acciones, símbolos y pulsiones dramáticas comunicantes que presentan el estado actual de una sociedad signada por el absurdo, la locura, el pensamiento errático y la indiferencia. A partir del viernes 5 de septiembre a las 21 en el Teatro del Rayo, que será su estreno, la obra tendrá funciones todos los viernes del mes a las 21 en el teatro de calle Salta 2991.
“Nosotros cumplimos más de 30 años de trayectoria como grupo que fue fundado en 1994 y tenemos un círculo de espectadores que nos sigue, que les gusta nuestro trabajo. Para este viernes tenemos casi todo lleno, por lo que las expectativas son buenas. Y como es un estreno, al espectáculo siempre le va a faltar ajustar algo, pero de todas maneras nosotros siempre decimos que el estreno nunca se termina y seguimos trabajando”, dijo en diálogo con Conclusión, el director de «Todo terminará para navidad», Aldo El-Jatib, quien también actúa en la obra, cuyo elenco se completa con Sebastián Arriete, Exequiel Orteu, Leticia Beux, Josefina Valdes, y Marcelo Lavatelli.

Al ser consultado acerca del argumento, el también dramaturgo precisó: “generalmente nuestros espectáculos no tienen una historia lineal, como una anecdótica. No se puede decir ‘ahora viene a pasar esto’, sino que son escenas, que tienen una velocidad, una finosidad fundamentalmente basada y sustentada en el trabajo de los actores y además en las imágenes que se producen con esos actores, con la escenografía, con lo lumínico. Es como si fuera el inconsciente, tratando de significar. Algo que no tiene un hilo lógico, y que intelectualmente uno lo puede aprender tan fácilmente. Tiene que ver con el lenguaje del inconsciente, esto sí. Todas esas imágenes están signadas por el absurdo, por la locura, el pensamiento errático y la indiferencia que está ocurriendo justamente en esta sociedad actual”.
El lenguaje conformado por textos, imágenes y sonidos potencia el ritmo dramático de los actores presentando un inconsciente colectivo guardián de la permanente repetición de comportamientos trágicos.
Con respecto a su intervención desde lugares diferentes, el artista detalló: “Estos dos lados se borraron un poquito porque nosotros no trabajamos con ese tipo de director que está al frente del espectáculo, mira y marca dónde tiene que ir el actor sino que yo estoy adentro acompañando a los actores, seguramente dándole indicaciones, pero mi participación es como de un asesor, desde el punto de vista del director teatral, soy un acompañante que va conduciendo y va llevando para que la estructura del espectáculo se componga y se desarrolle”.
Yo estoy adentro acompañando a los actores, seguramente dándole indicaciones, pero mi participación es como de un asesor.
“Lo que yo más podría destacar es el trabajo de los actores que tienen un compromiso muy importante, porque cumplir con esa salida, muchos cambios de vestuario rápidos, y tener que componer inmediatamente la ‘acción de gracias’, como nosotros les decimos, que es nuestra técnica, cada vez que se sale de la línea, porque hay una línea bien marcada, entre el límite de la escenografía que está atrás, donde salen y después entran, y para cumplir todo eso, yo destacaría el compromiso de los actores con los que trabajo”, resaltó El-Jatib, como algunos de los puntos fuertes de «Todo terminará para navidad».

Y al justificar motivos que puedan atraer al público al estreno, deslizó: “la gente tendría que venir a verla por una cuestión de acompañamiento y para poder verse un poco reflejada, porque al poner nuestras cuestiones personales, nuestros conflictos, nosotros como actores, como director, ponerlo en escena, es una manera también, de reflejar lo que está ocurriendo en la sociedad. No porque seamos especiales, sino porque somos seres humanos, y estamos todos en el mismo barco, y yo creo que somos todos uno, y uno somos todos. Seguramente van a tener un nivel de identificación con lo que le está pasando a cada uno, y por supuesto, a ellos mismos, a cada espectador. Por eso es importante que nos veamos nosotros y ellos, en lugar que nos vengan a ver”.
Somos seres humanos, y estamos todos en el mismo barco, y yo creo que somos todos uno, y uno somos todos.
El director teatral concluyó: “Yo siempre digo una frase que ‘El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla’. Y nosotros estamos tratando de reconstruir y de poner en escena, lo que ha pasado aquí en Argentina y lo que está pasando. Entonces, vuelvo a decir, el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla. Condenado porque no hay que repetir. Hay que avanzar. Por eso es una condena, repetir. ¿Qué es lo que está pasando ahora? Es una condena que estamos teniendo y eso, lamentablemente, es una gran pena”.

