Arteón celebra 60 años: “Es una larga historia emblemática”
La entidad símbolo de la cultura vernácula, sigue celebrando sus seis décadas con varias actividades, entre ellas la obra “Hamlet se va de gira”, que llegará al Teatro El Círculo el jueves 24 de Julio a las 20 con entrada Libre y gratuita. Néstor Zapata, director y confundador de la institución, dialogó con Conclusión.
- Ciudad
- Por Juan Manuel Martellotto
- Jul 22, 2025
Allá por 1965, se fundaba en la ciudad de Rosario, el emblemático grupo cultural Arteón que desde ese preciso momento ha mantenido una actividad permanente dentro de Argentina, como en múltiples países de América y Europa, en los que desarrolló -a través de decenas de giras internacionales- una importante actividad artística y docente.
Fue un espacio de resistencia cultural en tiempos de dictadura, y también de momentos de esplendor del teatro y la actividad. Este año 2025 no es uno más para Arteón, ya que se encuentra celebrando sus seis décadas con diferentes actividades, entre ellas la obra “Hamlet se va de gira”, que llegará al teatro El Círculo, el jueves 24 de julio a las 20, con entrada libre y gratuita.
“Lo estamos viviendo con mucha alegría, con una profunda sensación de plenitud, algo así como tarea cumplida. Son muchos años, que de alguna manera reflejan una vida completa a servicio del teatro. Y como decimos siempre en Arteón, nosotros nos sentimos servidores de una tarea que el destino nos asignó, que es comunicarnos, que es transmitir la emoción, la alegría, el humor y las reflexiones sobre lo que acontece en nuestra realidad, sobre lo que acontece en el momento que estamos compartiendo con nuestra comunidad. Y somos testigos y testimonios de esa comunidad”, dijo en diálogo con Conclusión, el director de Arteón y uno de sus fundadores, Néstor Zapata, en relación a la conmemoración por las seis décadas de trayectoria de la entidad vernácula, con excelencia en cuanto a la calidad de cine, teatro, docencia y talleres.
El referente cultural agregó: “Nos parece mentira que hayan sido 60 años ininterrumpidos de actividad permanente. Arteón ha sido una entidad pionera en el sentido de las producciones, de la forma de difundir, de las distintas actividades que compartió siempre teatro y cine, más la enseñanza y los talleres de su proyección en el mundo. Arteón es una entidad única que ha realizado 15 giras internacionales desde Estados Unidos hasta Ushuaia, en la cual actuamos dos o tres veces con nuestra obra Malvinas, y en Europa también hemos tenido cinco giras internacionales. De manera que siempre hemos llevado la representación del teatro del Rosario, de la Provincia de Santa Fe y del país, por cierto a distintos lugares del mundo, con mucho orgullo y con mucha repercusión y con mucha devolución positiva. Arteón ha cosechado premios en todos lados, es la primera ‘Estrella de mar’ a una mejor obra dramática. Hemos tenido muchas satisfacciones”.
Al ser consultado acerca de cómo fueron los inicios, reunidos en un desaparecido café de calle Sarmiento al 600, el trabajador de la cultura rememoró: “Éramos poquitos en esa mesa, con Sara Lindbergh y María Teresa Gordillo (que ya no están con nosotros), pero que fueron pioneras en el nacimiento de Arteón y fundadoras. Y la verdad que no sólo no lo imaginamos, sino que tampoco lo planificamos demasiado. Veníamos de hacer teatro con Matus y dijimos ‘teatro basta, ahora hagamos otra cosa. ¿Y qué vamos a hacer? ¿Si hacemos cine?’. Nunca habíamos hecho cine, pero nos propusimos y comenzamos a hacerlo. Fuimos autodidactas en aquel entonces. En aquellos años de los 60, no había escuelas de teatro, escuelas de cine. Había muy pocas acá. Sí en Capital Federal. Así que fuimos autodidactas en toda la actividad, más que imaginarlo, lo necesitábamos. Así arrancamos, como tenía que ser, con las primeras producciones, los primeros trabajos y cuando querías acordar pasaron los años”.
-En el marco de este 60 aniversario hay diferentes actividades que se vienen desarrollando, ¿qué podes decir al respecto?
-Sí, realmente la actividad no ha cesado nunca, con sala o sin sala, y lo de El Círculo es un broche de oro, porque es una sala maravillosa, la mayor, no sólo de Rosario, y la provincia, sino una de las grandes salas del país y del mundo, en cuanto a arquitectura, acústica, a capacidad, en el teatro lírico, maravilloso. Y sí, hemos actuado unas cuantas veces en El Círculo, con Stéfano, con «Malvinas, Canto al Sentimiento a un Pueblo», con «La Forestal», pero esta vez tiene un sabor distinto de un aniversario que ratifica, y consolida muchos años al servicio de la comunidad.
Estamos orgullosos de lo que produjimos, de lo que entregamos, y mucho más orgullosos de lo que recibimos, porque absolutamente siempre, el público estuvo a nuestro lado, la juventud en los talleres, las distintas camadas que surgieron, que hoy desarrollan la actividad teatral y cinematográfica, han surgido de los talleres del Arteón. Así que, el jueves a la noche, vamos a tener el sabor de una tarea cumplida, y esa satisfacción que te va a dar la tranquilidad espiritual de estar junto a la gente, y como dice el elogio nuestro, Arteón es de todos.
-En seis décadas hay muchas cosas vividas, recorriendo el mundo con Malvinas o La Forestal, produciendo excelentes películas, entre ellas Milagro de Otoño, recibiendo reconocimientos, y por otro lado situaciones angustiantes, como el incendio que ocurrió en la época de la dictadura, que se presume fue intencional…
-Sí, todo el mundo, los bomberos decían que fue un cigarrillo y nosotros nos reíamos, porque el piso de cemento no prende fuego, así que la quemaron. Nadie asumió la responsabilidad de haberlo hecho, pero Arteón había tomado en esos momentos una actitud política más definitiva, que al principio no habíamos tenido, pero nosotros en esos años estábamos con la reconstrucción del país, y con el final del proceso militar, y se ve que alguna mano asesina quemó esa sala. Pero sobre sus cenizas, que fueron totales, porque no se salvó nada, teníamos los equipos de cine, los equipos de proyección, las butacas, el escenario, las cámaras, nació una nueva fuerza muy grande.
Se ve que alguna mano asesina quemó esa sala
En realidad la fuerza de siempre, que estaba allí, latente, para saber que había que renacer con todo y con mucha fuerza. Así que se reconstruyó Arteón, con los equipos de cine, continuamos con nuestra tarea de filmaciones, hicimos un montón de cosas. Hay algunas que fueron irrecuperables, porque en aquel entonces, al no existir los archivos digitales, todo era material, y las películas, por ejemplo, no teníamos dónde guardarlas, que no sean en los armarios, en latas, y eso quedó todo hecho cenizas.
-De todas maneras Arteón resurgió como el Ave Fénix. Y con respecto al último espacio físico, que estuvo en Sarmiento al 700, se tuvieron que ir por ‘Un paseo de compras’ que al final nunca terminó de abrir…
-Sí, fue un desfalco lo que hicieron con esa galería. Vino una empresa cordobesa a instalar no sé qué, y ya no están más. Se fueron y dejaron todo cerrado y olvidado. Es lamentable, porque ese espacio fue declarado Patrimonio Histórico y Cultural de Rosario, y esa declaración no es una cosa común y simple, es muy importante porque fue lograda por unanimidad de votos del Consejo Municipal, e implica un decreto que debe ser respetado. La sala es Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad. No por las paredes, no por el techo, sino por lo que contiene ese espacio en la larga trayectoria de resistencia cultural que hemos tenido en momentos difíciles de carencia de la democracia, en momentos de esplendor también del teatro y la actividad.
La sala es Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad
Así que de alguna manera sería imposible pensar que ese lugar va a permanecer cerrado. Ese lugar pertenece como Patrimonio Cultural de la ciudad, y yo estimo, ambiciono y creo necesario que allí vuelva a haber una actividad. Sería maravilloso, por ejemplo, que la municipalidad lo tome nuevamente y haga un verdadero centro cultural en ese lugar, con actividades para niños, que puede ser el espacio que era antes de Paco tío, una pequeña sala allí, con talleres que pueden ser de todo tipo de actividad: musical, plástica, teatro, cine, con la sala de arriba que tenga una actividad programada al servicio de los elencos de Rosario. Eso sería maravilloso. Y Arteón en su larga trayectoria tuvo unas cuantas salas. En un momento llegamos a tener cuatro salas simultáneas, dos cines y dos de actividad teatral y de enseñanza en el bajo, en la querida sala de Laprida 555, donde nacieron los talleres de Arteón, pila de camadas de actores y de directores.
Arteón en su larga trayectoria tuvo unas cuantas salas
En calle Córdoba, arriba de lo que era la casa de alfombra, teníamos el local de la primera escuela de cine de Rosario, los talleres de cine de Arteón, la escuela de teatro, del modelo, de música contemporánea. En calle Sarmiento y en calle Entre Ríos teníamos la sala del Micro Arteon II, que era una sala de programación donde ahora está el Centro Español. Pero de alguna manera hemos mantenido mucha actividad permanente. Arteón ha sido pionera en ese sentido, porque todo lo recaudado en los espectáculos de cine que se llenaba por la programación especial de Arteón, que te garantizaba una buena película, estaba destinado a la producción teatral y a la producción cinematográfica. Fue un sistema pionero y maravilloso en ese sentido.
– ¿Y en que quedó lo del próximo espacio físico de Arteón? ¿Volverían al último lugar donde estuvo la sala?
-Si la Municipalidad nos dice que volvamos nuevamente, tenemos opiniones encontradas los integrantes de Arteón. Mi hija dice que allí no hay que volver. Y a mi me gustaría reunirles y decirles ‘Acá estamos de pie nuevamente’. Pero eso es nada más que una ilusión que la municipalidad tendría que hacerse cargo, pero la Universidad Nacional de Rosario había prometido tener esa sala, darnos un espacio cultural, no necesitamos plata ni dinero, nada. Nosotros lo único que queremos es un espacio, porque tenemos todo: los escenarios, las cámaras, los proyectores, las luces, el sonido. Necesitamos que nos den un espacio para reinstalarnos y tenemos la promesa de la provincia y de la municipalidad de colaborar con esa re instalación. Así que no tenemos ningún problema. Estamos esperando que la universidad cumpla con su promesa hecha en enero del año pasado, ya hace un año y medio.
Nosotros lo único que queremos es un espacio, porque tenemos todo: los escenarios, las cámaras, los proyectores, las luces, el sonido
Tenemos la esperanza de que se va a cumplir. Ha habido muchos problemas económicos, técnicos y demás que hay que afrontar, pero sabemos que la Universidad Nacional de Rosario cumple con su palabra y que vamos a tener un espacio cultural. Nosotros estamos pidiendo un espacio que era el viejo comedor universitario en calle Urquiza al 2000, a la vuelta del espacio del gimnasio, al lado de lo que es la Radio Universidad, y la imprenta, que es de dimensiones casi similares a lo que era la sala Arteón. Así que ahí podemos reinstalar las proyecciones, podemos reinstalar el escenario, la actividad de talleres, el cine, la música y demás. Y sé que se va a cumplir. Tengo la absoluta convicción de que la universidad va a cumplir con su palabra, porque son gente de bien, luchadores por la cultura y están al lado nuestro en este momento.
-Pasaron los días, las semanas, los meses, y está bueno saber en qué estaba esa situación. Se había mencionado el ECU en su momento pero quizás no cuente con el espacio necesario para lo que Arteón necesita…
-Un gran espacio el ECU, maravilloso, pero no es el adecuado para nuestra actividad. Ni en forma acústica, ni arquitectónica, no tiene las mínimas necesidades de una actividad como la que realiza Arteón, que son las proyecciones cinematográficas y la actividad teatral de muchos cambios permanentes de programación, en la tarde, niños, talleres, etc. Pero seguimos esperando con confianza.
-¿Qué significa Arteón en tu vida?
-Arteón es una palabra, como yo siempre digo, como decimos en Arteón, que no tiene un significado. Nació en una tarde, noche, cuando salíamos de un estudio de sonido, nos pareció linda, y nos gustó. Estábamos entusiasmados con el arte y con Antonín Artaud, y ahí quedó la palabra Arteón. Algunos decían, claro, el arte no es para el hombre, no. Arteón es, indudablemente, para cualquiera que lo quiera saber, su trayectoria. Arteón significa todo lo que hizo en 60 años. Para mí en lo personal, es indudablemente mucho más que eso, es mi vida, es mi compañera, mis amigos, los que ya no están con nosotros (se emociona), la entrega de tantos años, las alegrías, el dolor, los días de miel y fuego, como decimos cuando festejamos los 40, los días de fuego, cuando se quemó, los días de miel, cuando gozamos del aplauso de la gente y de las giras.
Arteón significa todo lo que hizo en 60 años
Es una larga historia emblemática, es un grupo emblemático en todo lo que entregó, lo que produjo, lo que hizo. Entonces, la palabra Arteón sintetiza todo eso y, de alguna manera, yo tengo esa identidad. No me gusta hablar de mí, me gusta hablar de Arteón, cada vez que hablo de teatro o de cine. Expreso mi gratitud a todos los que componen, integraron e integran a Arteón y a todo el público, fundamentalmente, a la comunidad de Rosario, a la comunidad de América toda, que siempre nos ha apoyado y nos ha dado esa satisfacción profunda del aplauso.



