Conflicto por el futuro del Museo Castagnino: el Colegio de Arquitectos rechaza el nuevo plan municipal
La institución envió una carta abierta al intendente Pablo Javkin expresando su "sorpresa y preocupación" ante el descarte del proyecto ganador del Concurso Nacional de 2017. Advierten que la nueva propuesta, financiada por privados, reduce la jerarquía del museo y vulnera la transparencia de la obra pública.
- Ciudad
- Ene 14, 2026
El futuro inmediato del Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino sumó un nuevo capítulo de tensión en Rosario. El Colegio de Arquitectura y Urbanismo (CAUPSF D2) manifestó su rechazo ante el anuncio de un nuevo plan de obras que desestima el proyecto ganador del Concurso Nacional de Anteproyectos realizado hace siete años. A través de un documento enviado al Ejecutivo local, la entidad defendió la validez de aquel certamen y advirtió que la decisión municipal debilita las reglas de transparencia y genera incertidumbre en el colectivo profesional.
El eje del conflicto radica en la continuidad jurídica de un proceso que ya contaba con un contrato ratificado por decreto y una licitación en marcha, la cual fue frenada en 2020 por la gestión provincial anterior. El proyecto original, diseñado por un estudio de jóvenes arquitectos cordobeses, contemplaba una ampliación de 3.800 m² bajo estándares internacionales. En contraste, la propuesta que ahora impulsa la Municipalidad reduciría la superficie a unos 1.500 m², enfocándose principalmente en áreas de reserva y depósito, pero dejando fuera salas de exposición de gran escala y espacios educativos esenciales.
Desde el Colegio de Arquitectos calificaron la nueva iniciativa como un proyecto «recortado» y cuestionaron soluciones técnicas del diseño municipal, como el uso de cubiertas verdes, por considerarlas riesgosas para la seguridad de la colección pictórica ante posibles filtraciones. Además, recordaron que las grandes obras de Rosario, como el Monumento a la Bandera o el Pasaje Juramento, han sido fruto de concursos públicos que trascendieron mandatos políticos. Por otra parte, señalaron que el caso se encuentra en instancia judicial debido al incumplimiento en el pago de honorarios a los ganadores del certamen de 2017.
Por su parte, el intendente Pablo Javkin defendió el nuevo rumbo argumentando que el valor de la obra original es una cifra imposible de afrontar debido a la actualización de costos. Según el Ejecutivo, la ejecución actual es posible gracias al aporte de veintidós empresas privadas, logrando recaudar unos dos millones y medio de dólares para abordar necesidades urgentes de climatización y depósito sin recurrir a fondos públicos. Eduardo Bressan, secretario de Obras Públicas, sostuvo que el 70% de las producciones artísticas están hoy en depósitos no preparados y que, ante la urgencia, se optó por «concretar lo posible».
Por qué se opone el Colegio de Arquitectura y Urbanismo
El rechazo del Colegio de Arquitectura y Urbanismo al nuevo plan municipal para el Museo Castagnino se fundamenta en una serie de críticas técnicas, legales e institucionales que denuncian la degradación de un proyecto que ya contaba con un marco jurídico y profesional definido.
Los principales motivos de su oposición son los siguientes:
• Vulneración de la transparencia y la democracia: La institución sostiene que el concurso público es la herramienta más transparente para abordar proyectos emblemáticos y que descartar el resultado del certamen nacional de 2017 debilita las reglas de juego y la seguridad jurídica de la obra pública. Advierten que ignorar un concurso ya pagado con dinero público no solo es un error administrativo, sino una señal alarmante que implica desperdiciar recursos estatales ya invertidos en la organización y en los honorarios del proyecto ejecutivo.
• Reducción drástica de la jerarquía del museo: El Colegio califica la nueva propuesta como un proyecto «recortado». Mientras que el diseño original ganador contemplaba una ampliación de 3.800 m2 bajo estándares internacionales, el nuevo plan municipal la reduce a unos 1.500 m2. Según los arquitectos, esta nueva versión solo resolvería áreas de reserva y depósito, dejando fuera salas de exposición de gran escala (con la altura necesaria para obras de grandes dimensiones) y espacios educativos esenciales.
• Riesgos técnicos y de seguridad: Los profesionales expresaron su preocupación por soluciones constructivas del nuevo diseño, específicamente el uso de cubiertas verdes,. Consideran que esta tipología es riesgosa para un museo de tal jerarquía debido a las altas posibilidades de filtraciones que pondrían en peligro la invaluable colección pictórica del edificio.
• Incumplimiento de la continuidad jurídica: El proyecto de 2017 no era solo una idea, sino que contaba con un contrato ratificado por decreto municipal (N.º 0700/2019) y una licitación en marcha que fue paralizada en 2020. El Colegio argumenta que el municipio tiene la responsabilidad de mantener la validez legal de esos procesos, citando ejemplos históricos de Rosario como el Monumento a la Bandera o el Pasaje Juramento, donde los proyectos trascendieron gestiones políticas.
• Situación judicial: La entidad recuerda que el caso se encuentra en instancia judicial debido al incumplimiento en el pago de honorarios a los arquitectos ganadores del concurso original, lo que suma una complicación legal a la decisión de avanzar con un plan diferente.
Para el Colegio, la decisión de la intendencia de optar por una «solución de coyuntura» financiada por privados implica conformarse con «lo posible» en lugar de perseguir el mejor proyecto que la ciudad y su patrimonio merecen.
Quiénes son los ganadores del concurso de 2017
El concurso nacional de anteproyectos para la ampliación y remodelación del Museo Castagnino, realizado en 2017, fue ganado por un equipo de jóvenes profesionales de la ciudad de Córdoba.
De acuerdo con los documentos del Colegio de Arquitectos y los registros del certamen, el proyecto ganador corresponde a la labor conjunta de dos estudios: Pasto Arquitectos (integrado por Juan Pablo Accotto, Mauro Barrio y Sigfrido Stieger) y Carballo-Errasti Arquitectos (conformado por Maricruz Errasti y Pablo Carballo).
El equipo ganador estuvo compuesto por los arquitectos Juan Pablo Accotto, Mauro Iván Barrio, Pablo Carballo y Maricruz Errasti. Algunas fuentes incluyen también a Sigfrido Stieger como parte del estudio Pasto. Tras ser seleccionados por un jurado plural entre 76 propuestas de todo el país, el equipo fue contratado oficialmente por la Municipalidad de Rosario para desarrollar el proyecto ejecutivo. Dicho contrato fue ratificado a través del Decreto Municipal N.º 0700/2019, asignándose en su momento la partida presupuestaria correspondiente para el pago de sus honorarios profesionales.
Finalmente, el Colegio de Arquitectos instó al municipio a retomar el camino del consenso y a respetar el carácter vinculante de los concursos públicos. Para la institución, no se trata únicamente de una discusión técnica sobre metros cuadrados, sino de decidir si la ciudad seguirá construyendo sus hitos con una mirada de futuro o si se conformará con soluciones de coyuntura que degradan el patrimonio cultural de la región.
Nota del Colegio de Arquitectura y Urbanismo por el futuro del Museo Castagnino by Conclusión TV

