La Feria del Libro dio por finalizada sus actividades, con una importante asistencia dentro de cada uno de los stands y las diferentes charlas que se sucedieron en las instalaciones del Centro Cultural Fontanarrosa. Este lunes la intendenta Mónica Fein se encargó de cerrar la feria, que ya se convirtió en un clásico de la ciudad.

Una gran asistencia de público, que igualó la del año pasado, un importante número de ventas, exposiciones y presentaciones de publicaciones y el boom de la literatura contemporánea fue lo que marcó la feria 2019.

En diálogo con Conclusión, Guillermo Ríos, secretario de Cultura de Rosario, expresó que «hemos empardado la cifra de asistentes que tuvimos el año pasado. Eso implicó mucho esfuerzo, mucho trabajo, mucha organización. Los stands, los que atienden, los que traen su producción son los que realmente sostienen esta feria del libro. Claramente era un espacio que hacía falta. La gente se apropió de esta feria».

 

Por su parte, el escritor y periodista, Oche Califa, director de la Fundación El Libro, expresó que «Rosario es una ciudad con un movimiento librero y editorial propio y autónomo que tiene una oportunidad de expresarse de manera elocuente y visible en esta Feria del Libro. El factor local es partícipe principal de la misma. Siempre ocurre que en situaciones de crisis la expectativa es baja, pero la feria logra un momento especial de empatía con el libro y el lector».

Los stands andan diciendo

La asistencia de la feria se mantuvo con el paso de los días y los diferentes editores y productores pudieron ofrecer a los asistentes cada uno de los títulos que disponían en sus lcoal.

El espacio de lectura para niños y niñas fue uno de los más visitados. La responsable del mismo dijo que «la verdad que hubo mucha gente. Estuvimos con el stand atorado de tanta gente, nosotros trabajando y disfrutando de que los chicos miren libros, que los adultos miren libros también. Hay muchos chicos que no leen, pero hay muchos que sí. Cuando alguien dice mi hijo no lee y uno le pregunta qué hay en tu casa, ¿hay una biblioteca? Hay que permitirle a los chicos que entren a las librerías».

Con respecto a las ventas, ella dijo: «Se vendió. Pero, por supuesto, no como la expectativa que uno tiene, pero se vendió. La gente busca alguna oferta que le sirva».

Otro de los expositores mencionó que, en cuanto a las ventas de libros, «se ha sentido muy fuerte en la venta de un año a otro. La gente tiene toda la voluntad de comprar un libro pero no puede porque los precios se han disparado».

 

«En el caso de la editoriales rosarinas manejamos diferentes herramientas para poder llegar a los lectores y lectoras. Lo que hicimos fue hacer un sorteo donde cada librería aportaba uno o dos libros, lo coordinamos en la conformación de una canasta y a medidas que vendíamos libros, repartíamos un número para el sorteo», contó el encargado del stand. Y, sobre lo que busca la gente en general, dijo que «mucho libro de historia, mucha literatura nueva. Hay un boom de literatura contemporánea de escritoras«.

Lectura feminista de autoras locales

Dentro de las actividades que se desarrollaron en la última jornada de la feria, se encontraba la presentación del libro “Futuras ciudades feministas”, una construcción colectiva de 50 autoras, con presentación a cargo de la concejala Caren Tepp.

En relación a la presentación del libro, la edila mencionó que «es un libro que construimos con más de 50 compañeras de Ciudad Futura, que de alguna manera tratamos de recoger todas las prácticas que venimos haciendo en distintos territorios, como lo es dentro de las instituciones como el Concejo, en la participación del movimiento de mujeres, la participación de los distintos proyectos que tenemos en los barrios desde la salud, la educación, la producción, la economía, el deporte».

 

La candidata a renovar su banca comentó que el libro es «poder juntar todas esas prácticas y ponerlas en diálogo con otras experiencias de la ciudad y el mundo para pensar cómo tienen que ser las ciudades del siglo XXI y cómo hacemos del feminismo no solo un pliegue reivindicativo de algunos derechos que todavía nos faltan a las mujeres y disidencias, sino como una columna vertebral de cualquier programa de gobierno».

Sobre cómo ve la participación del rosarino en cuanto a las actividades de lectura y la feria, la concejala expresó: «No hay duda que al rosarino y a la rosarina le gusta la lectura y cada feria del libro. En esta oportunidad tuvimos la posibilidad de estar con La Libre que es nuestra librería feminista, y los compañeros y compañeras que estuvieron en el stand nos dijeron que fue impresionante la asistencia cada día y además la búsqueda de lecturas nuevas de autores locales».