VIERNES, 31 DE JUL.

Locura por el Loco: se cruzó a Bielsa, le pidió que le firme el brazo y corrió a tatuarse

El admirador del reconocido director técnico rosarino ya tenía tatuado su rostro en uno de sus brazos.

 

Alfredo Ledesma pudo cumplir un sueño. El pasado viernes fue a sacar dinero de un cajero automático ubicado en Francia y Acevedo cuando, de manera repentina, se vio a pocos metros de su máximo ídolo.

Quedó paralizado por unos pocos segundos, pero reaccionó y se movió rápidamente con un único objetivo: inmortalizar el instante en el que conoció a Marcelo Bielsa.

El “Loco” había ido a hacer un trámite a ese punto de la ciudad y, al salir, se topó con algunas personas que lo reconocieron y esperaron para pedirle una foto. Ese fue el tiempo que Alfredo aprovechó para correr hasta su auto a buscar el fibrón con el que el reconocido director técnico terminó estampando su firma en el brazo del admirador, que inmediatamente corrió a tatuarse.

Es algo que siempre soñé. Yo ya tenía su rostro tatuado. Soy del barrio, trabajo en la zona, tengo mi taller ahí. Fui a sacar dinero al cajero y vi un movimiento raro, dije ‘algo pasa’. Cuando me acerco me dicen ‘che, está Marcelo’. Pongo cara de duda y me aclaran: ‘Bielsa’. Ahí es cuando me asomo y lo miro. Estaba con la cabeza baja. Me fui corriendo hasta el auto, agarré el fibrón y lo esperé, sabiendo que ese día se me iba a cumplir el sueño”, relató Alfredo en un diálogo exclusivo con Conclusión.

El máximo ídolo de la historia de Newell’s Old Boys y ex director técnico de los seleccionados de Argentina y Uruguay accedió a sacarse fotos con quienes estaban ahí e intercambió unas pocas palabras con los presentes, antes de firmar el brazo de Alfredo junto al tatuaje de su rostro.

“Cuando salió ya había gente que lo esperaba. Había dos nenitos vestidos de Newell’s, con su mamá y su papá. Él se frenó y yo me detuve para darle prioridad a los niños. Después me arremangué y le dije: ‘Marcelo, vine solamente para que usted me firme, no quiero fotos’. Me miró, giró el brazo lentamente, y empezó a firmar”, contó el admirador e hincha fanático del conjunto rojinegro.

Según marcó, luego de compartir ese momento con los hinchas, Bielsa se retiró “como un ciudadano cualquiera, en un auto sin vidrios polarizados ni nada extraño”.

Alfredo además dijo que, a pesar de estar bloqueado y en shock por la emoción del momento, pudo aprovechar para transmitirle el amor de la gente que añora su regreso al club que lo tiene como principal referente.

“Cuando lo pude abrazar, le dije al oído que él ya sabe lo que nosotros sentimos por él. Tiene las puertas abiertas desde el día cero. Le transmití lo que todos los hinchas sentimos”, repasó.

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