Murió Naum Krass, una figura fundamental del teatro rosarino
El actor, director, docente y gestor cultural falleció este lunes a los 92 años. Había desarrollado una extensa trayectoria en el teatro independiente y comunitario y fue uno de los impulsores de la Escuela de Teatro y Títeres de Rosario.
- Ciudad
- Oct 5, 2026
La comunidad teatral de Rosario despidió este lunes a Naum Krass, actor, director, docente y gestor cultural que durante décadas tuvo un papel destacado en la construcción de la escena independiente de la ciudad. Falleció por la mañana, a los 92 años, luego de atravesar varios días de internación.
Naum Krasniaski Mortcovich, conocido artísticamente como Naum Krass, había nacido el 5 de septiembre de 1934 en Estación Sosa, Entre Ríos. Era el menor de ocho hermanos y sus padres, Abraham y Berta, se trasladaron a Buenos Aires cuando él tenía cinco años.
Desde muy joven se vinculó con el teatro y completó su formación en el Idisher Folks Theater (IFT), institución vinculada al teatro judío en Buenos Aires. Entre sus primeros trabajos se encuentra su participación en “La casa de Ana Frank”.
Su relación con Rosario comenzó en 1959, cuando llegó a la ciudad para dirigir “El pan de la locura”, de Carlos Gorostiza, en el Teatro El Faro. Sin embargo, fue en 1986 cuando decidió radicarse definitivamente en Rosario, ciudad en la que desarrolló buena parte de su extensa trayectoria artística y cultural.

Una vida ligada al teatro rosarino
En Rosario creó el grupo Tiempo, con el que participó de la construcción de la Sala UDECOOP, y fue uno de los cofundadores de la Escuela de Teatro y Títeres de Rosario.
Su actividad excedió ampliamente el trabajo sobre el escenario. Krass fue actor, director, dramaturgo, docente y gestor cultural, y participó de la creación y formación de grupos teatrales tanto en Rosario como en localidades de la región, entre ellas Bigand, Casilda y Alcorta.
También desarrolló experiencias vinculadas al teatro comunitario y a la participación de vecinos en proyectos escénicos, una concepción del teatro que entendía como una herramienta para recuperar historias, memorias y experiencias colectivas.
A lo largo de su carrera dirigió, actuó y escribió en numerosas producciones. Entre ellas se encuentran “Paralelo 34”, “Los salvadores de la patria”, “El otro Galileo”, “Bienvenido León de Francia”, “Comedia sin título” y “Dos viejos judíos”.
“El otro Galileo”, basado en la obra de Bertolt Brecht, fue uno de sus trabajos de mayor recorrido. La propuesta, en la que Krass participó como actor y director, tuvo numerosas funciones y llegó a realizar presentaciones en España.
También tuvo participación en cine. Integró el elenco de “Bienvenido León de Francia”, película dirigida por Néstor Zapata y estrenada en 2014.
Teatro, memoria y militancia
En los últimos años, Krass volvió a poner en escena aspectos de su propia historia.
En 2024 estrenó “Currículum de un comunista”, dirigida por Ricardo Arias, una obra construida alrededor de su propia figura y de su recorrido como actor, judío y comunista. El espectáculo utilizaba el humor, la memoria y la autobiografía para recuperar experiencias personales y políticas y, al mismo tiempo, interrogar el presente.
La obra se estrenó cuando Krass tenía 90 años y fue reconocida como una de las expresiones más singulares de su última etapa artística. En aquella oportunidad, el Teatro Municipal La Comedia lo reconoció por su trayectoria.
“Currículum de un comunista” no fue solamente una revisión de su pasado. En escena, Krass recuperaba sus convicciones políticas y su historia personal para convertirlas en material teatral.
Su vínculo con la militancia política estuvo presente durante buena parte de su vida y adquirió una particular dimensión en sus últimos trabajos. Sin embargo, su recorrido artístico excedió esa identidad: su trayectoria estuvo atravesada también por la enseñanza, la creación colectiva, la defensa de espacios culturales y la formación de nuevas generaciones de artistas.
Un actor que siguió en escena después de los 90
En 2026, el Centro Cultural Parque de España dedicó la quinta edición de su ciclo “Derivas Teatrales” a la trayectoria de Naum Krass.
La programación reunió distintas obras protagonizadas por el actor y buscó recuperar su recorrido dentro de la historia del teatro de la ciudad. Entre las propuestas estuvieron “Dos viejos judíos”, “Currículum de un comunista” y “Yo quiero ser japonés”, además de un ensayo abierto sobre la construcción teatral.
La elección de Krass para ese homenaje tuvo un elemento particular: se trataba de reconocer a un actor de más de 90 años que continuaba trabajando sobre el escenario.
“Yo quiero ser japonés”, dirigida por Ricardo Arias y protagonizada por Krass, fue presentada como un nuevo desafío artístico en el que el actor se internaba en la cultura japonesa y sus prácticas como parte de un recorrido espiritual.
La actividad finalmente prevista para septiembre fue suspendida y quedó pendiente de reprogramación.
Una trayectoria que dejó escuela
La importancia de Naum Krass para el teatro rosarino no se reduce a la cantidad de obras en las que participó.
Su recorrido también estuvo vinculado con la creación de espacios, la formación de actores, la organización de grupos y el desarrollo de experiencias teatrales fuera de los circuitos tradicionales.
En distintas etapas de su carrera trabajó junto a artistas que luego ocuparían un lugar destacado en la escena local. Entre ellos estuvo Ricardo Arias, quien fue alumno suyo y posteriormente dirigió algunas de sus últimas obras.
En 2024, el Concejo Municipal de Rosario lo reconoció como artista distinguido por su trayectoria y su aporte a la cultura de la ciudad.
Krass había cumplido 92 años el pasado 5 de septiembre. Apenas un mes después, la escena teatral rosarina vuelve a encontrarse con su ausencia.
Durante más de siete décadas hizo del teatro una forma de expresión, de enseñanza y también de participación colectiva. Su recorrido quedó ligado a una etapa fundamental del teatro independiente de Rosario y a varias generaciones de artistas que encontraron en él a un maestro, un compañero de escena y un impulsor de proyectos.
“Compartir la cultura y el arte con todos y para todos” fue una de las ideas que atravesó su trayectoria. También dejó una frase que sintetiza buena parte de su manera de entender el oficio: “El mayor premio y regalo es poder conmover a un corazón humano”.
A los 92 años, Naum Krass murió, pero buena parte de la historia del teatro rosarino lleva las marcas de su paso.

