Payab: Padres y Abuelos por los niños separados de su familia
Movilizados por la necesidad de no perder el vínculo con sus hijos o nietos, esta organización comunitaria de padres y abuelos/as de Rosario fue creada en el 2011. La obstrucción de vínculos es un flagelo que atenta primordialmente contra los niños.
- Ciudad
- Ene 2, 2017
Por Alejandro Maidana
Según sondeos que se realizan en la ciudad de Rosario, existen unas 2.500 denuncias mensuales por impedimento de contacto. El despecho, la desidia, el egoísmo; suelen ser los puntos de partida para generar una situación espinosa en donde los niños son rehenes y los adultos responsables directos.
Fernando Taborda es un papá que a fuerza de un amor incondicional para con su hija inició un camino de lucha y concientización ejemplar. Conclusión dialogó con él para conocer todos los detalles.
“El camino que deben transitar los padres, abuelos y en el menor de los casos algunas mamás, es tremendo. La separación de nuestros hijos a la fuerza es deleznable. El impedimento de contacto en muchas oportunidades es sostenido por denuncias falsas. Es muy difícil salir ileso de las mismas, éstas te bajan los brazos ya que es un golpe artero al corazón”, expresó el papá.
En la ciudad hay un grupo de Facebook que reúne activamente a más de 2.800 miembros. El mismo es respaldado por otro de WhatsApp con 60 papás y abuelos que mediante el mismo coordinan actividades. “Dinámicamente somos 12 personas las que quincenalmente nos reunimos para debatir esta álgida problemática y tratar de unir fuerzas para batallar contra la desidia de la justicia. En Rosario tenemos unos de los casos más terribles del país en cuanto a la obstrucción de vínculos, es el caso de Eduardo Roses, el mismo hace mas de 8 años que no ve a su hija”, dijo Taborda.
El juzgado de familia es un verdadero agujero negro, ya que el mismo traga expedientes que después es muy difícil recuperar. Las audiencias para resolver el tema de la tenencia o las visitas suelen darse a 3 o 4 meses; si una de las partes no concurre, se vuelven a reprogramar. Un verdadero juego de la Oca en donde los niños permanecen alejados de uno de sus progenitores por un tiempo que puede resultar eterno.
Consultado por la lucha que se debe sostener desde lo judicial, Fernando Taborda argumentó: “Es muy difícil no quebrarse, es durísimo sostener esta lucha con el tiempo ya que las denuncias falsas por abuso o maltrato te estigmatizan de tal manera que bajar los brazos y entregarse a la desidia es moneda corriente. En Payab trabajamos en la parte emocional de los papás, esto es algo esencial para transitar un camino áspero que tiene piedras monstruosas.
El impedimento de contacto en algunas oportunidades es tan escabroso que un número importante de papás se han quitado la vida por encontrarse lejos de sus hijos. Otros renuncian a la lucha producto de la conformación de una nueva familia y el tiempo que debe dedicarle a la misma, mientras que un régimen escueto de visitas resulta ser el bálsamo de tranquilidad para algunos.
“Yo tuve que amigarme con las leyes de tal manera que saque un Manual para dejar sentado en algunas carillas como debe manejarse un padre o un abuelo en este tipo de casos. Los juzgados son una pasarela que no brindan ningún tipo de soluciones, no existe un protocolo en donde se marque el camino a seguir después de una separación. Consideramos que la tenencia compartida es una necesidad imperiosa para evitar este tipo de sucesos” enfatizó Taborda.
En Argentina más de 1.500.000 de niños y niñas soportan el alejamiento de uno de sus progenitores. El índice de divorcios de Rosario y Córdoba es del 50%, y dentro de los mismos el 30% presenta alguna obstrucción de vínculos.

