20 de Junio, Día de la Bandera. El Monumento desolado y con poca gente. Un izamiento y posterior acto que duró 15 minutos en total. Conclusión estuvo presente y dialogó con el Gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschtiz quien habló con la prensa presente cuando finalizó la fugaz ceremonia.

“Un día muy importante y muy significativo, muy emotivo porque es parte de la historia de esta ciudad de Rosario. El Día de la Bandera lo celebramos como siempre con mucha emoción en un acto muy sencillo, muy corto pero después a las 11 de la mañana comenzarán los festejos populares como todos los años con espectáculos culturales, con la competencia de asadores, digamos, la fiesta para la gente, para el pueblo para que puedan celebrarlo aquí en el Parque de la Bandera”, comenzó expresando el mandatario.

Espero que en el futuro, en la próxima etapa que viene en Argentina, podamos recuperar una fiesta popular pero que al mismo tiempo tenga la presencia de las máximas autoridades de los tres niveles de Gobierno

Siendo su último acto de 20 de junio como Gobernador de la provincia, Lifschitz sostuvo que “produce frustración no poder contar con un acto que sea de la gente, del pueblo pero que al mismo tiempo cuente con toda la formalidad de la presencia de las máximas autoridades de todos los niveles de Gobierno”. “Lamentablemente en los últimos siete u ocho años el acto se ha politizado, los gobiernos o algunos sectores políticos lo han utilizado como un espacio de confrontación política y eso ha hecho que la gente vaya perdiendo interés en este tipo de eventos”, enfatizó el mandatario.

Creo que hay que recuperarlo pero será una tarea del futuro.

Al ser consultado sobre la decisión de que no se realice el desfile cívico militar, el gobernador dijo que en general “es una decisión conjunta”. “Ya hace varios años que no hay desfile militar, había desfile cívico y de los veteranos en los últimos años pero eso obliga a hacer un enorme esfuerzo de seguridad de vallado, una estructura realmente muy importante que entendimos en esta ocasión no se justificaba”, agregó.

 

Sobre la ausencia del presidente Mauricio Macri en el acto oficial de izamiento, Lifschitz respondió: “No hago responsable al presidente que no esté aquí; es parte de una realidad que se ha venido dando en los últimos años donde el acto se ha politizado y obliga un enorme esfuerzo de seguridad en toda la ciudad de vallados y de impedimentos que hace que la gente -quien debería ser la protagonista- no puede llegar al Monumento y creemos que esto no era conveniente”.

Por otro lado, el jefe de la Casa Gris reflexionó sobre la coincidencia de la fecha del acto con la presentación del libro de Cristina Kirchner: “Son decisiones que cada dirigente toma en función de una campaña política que está en marcha. Creo que es legítimo, pero lo que tenemos que ver es cómo recuperamos una fiesta y una celebración que tiene que tener su parte popular pero también su parte formal”, finalizó.