VIERNES, 03 DE JUL.

Rosario Sin Secretos: Cantore, un violinista rosarino que dio voz a varios cantores de tango

La música y las voces de los cantantes son un patrimonio indisoluble que permanece para siempre en el recuerdo de quienes los conocieron y disfrutaron. Este es el caso de un rosarino, Enrique Cantore, que supo acompañar en sus giras hasta a la inolvidable Mercedes Simone.

Siempre decimos que sólo muere lo que se olvida, por eso trajimos a Rosario Sin Secretos al violinista Enrique Cantore, nacido en esta ciudad, un día como hoy de 1905, y ..quien, gracias a su indiscutible talento musical supo ascender al “Olimpo de los Dioses Tangueros”, llegando a destacarse por su creatividad y singular versatilidad.

Y tanto es así que, nos dicen los que saben y deseamos compartírselo, en 1948 integró el Cuarteto del Centenario, en el barrio de Barracas, Buenos Aires, con el propósito de rescatar el “tango criollo”, junto a Emilio Branca, al fueye; Eduardo Valle, con su guitarra, y Jorge Slivskin, tocando la flauta.

Este rosarino, petiso físicamente pero grandioso en su estatura artística, tocó con las orquestas de Roberto Firpo, Florindo Sassone, Atilio Stampone, Osvaldo Pugliese y hasta la del querido Domingo Serafín Federico que, en 1957, se radicó en esta ciudad, fue profesor de bandoneón en la Universidad Nacional de Rosario y de su alumnado surgió la Orquesta Juvenil de Tango, que realizó giras por Europa, actuando en Suiza, Alemania y Holanda.

Cantore tenía un pseudónimo, Poncel. ¡Sabrá Dios a qué hacía alusión ese nombre! Tal vez, y como capricho literario para reforzar la memoria, convenga relacionarlo con pincel, debido a que, gracias a su personalidad, Cantore supo -con las notas de violín- pincelar la esencia del sentimiento tanguero y pintar, como pocos, el alma criolla de esa música que nos recuerda a Marisa Maragliano, cuando nos dice: “el tango, te espera”.

El Viejo Almacén, el Café Tortoni, la Academia Porteña del Lunfardo en el Teatro Nacional Cervantes con el sainete de Alberto Vaccarezza “El conventillo de la Paloma” y el Teatro General San Martín, fueron algunos de los escenarios que conoció junto al cuarteto este rosarino que hoy “está celebrando” con nosotros su cumpleaños Nº 121 (¡en Rosario Sin Secretos, todo es posible!).

Pero también actuó en el Festival de Tangos de Medellín, y en el Trottoirs de Buenos Aires, el primer local de Europa en tierra parisina. Además de haber realizado una gira por 55 ciudades de Japón, donde adoran más el tango que al sushi.

Por si esto fuera poco, nuestro rosarino supo llegar a los hogares de todos los argentinos, a través de los programas televisivos Amistangos, con Héctor Larrea; La Raíz y el Canto, de Antonio Carrizo; La Botica del Tango, de Bergara Leumann; Sábados Circulares, de Pipo Mancera, y Una noche con amigos, de Lionel Godoy.

Y a propósito del insigne locutor Antonio Carrizo -en él saludamos a todos ellos en su Día-, viene bien recordar y agradecer que fue él quien rescató de una casa de antigüedades, 8 hojas del Diario de Marcha de puño y letra manuscrito por Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, el creador de nuestro máximo símbolo de soberanía nacional, y que duerme “el sueño de los justos” en un Museo Internacional de la Democracia, sorprendentemente cerrado hace meses, en la esquina de Santa Fe y Sarmiento (alguna vez, calle Libertad).

Pero volvamos a nuestro homenajeado del 3 de julio. ¿Cómo no hacerle un “monumento” en esta columna al rosarino que integró las más conocidas orquestas típicas y sextetos de tango, entre ellos, el de Francisco Lomuto?

Cantore acompañó a la inolvidable cancionista Mercedes Simone en sus giras fuera de la Argentina, y una de las más importantes fue a Brasil, en 1939, época de oro del tango, junto al pianista Víctor Buchino y el bandoneonista Roberto Garza.

Murió, no podía ser de otra manera, la Providencia se encarga de darnos mensajes todo el tiempo, un 7 de octubre, Día de Nuestra Señora del Rosario, en 1982.

Este violista, compositor y letrista de tango, autor de “Página Gris”, “Rubores”, “Ella me dio esta pena”, hoy nos da esta alegría musical que acompañamos y compartimos.

Este tema, cuya imagen aparece como un disco de pasta de la RCA Víctor, en la portada de este capítulo, le agregará la calidad y la calidez de nuestra música nacional a un fin de semana con el frío polar de un julio mundialista. Con letra de Manuel Campos y música del rosarino, Domingo Federico y su Orquesta Típica y la voz de Carlos Vidal, desde 1944 a la eternidad.

 

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