Rosario tendrá su Día de las Librerías Independientes
La jornada busca reconocer el aporte de las librerías independientes y constituirse en una herramienta frente a la crisis que atraviesa el sector.
- Ciudad
- Sep 18, 2026
Rosario celebrará cada 2 de agosto el Día de las Librerías Independientes. El proyecto fue aprobado por el Concejo Municipal e impulsado por la Cámara Argentina de Librerías Independientes (Cali), la Cámara de Librerías Independientes de Rosario (Calir), y presentado la concejala socialista Alicia Pino.
La iniciativa busca reconocer que las librerías independientes constituyen uno de los principales espacios de acceso democrático al libro y que, además de desarrollar una actividad comercial, cumplen una función cultural permanente.
En Rosario hay 22 librerías independientes con local físico, tres cadenas y 27 editoriales. Y en el último año, además, cerraron cuatro librerías.
“La idea es tener un día para no olvidarnos de las librerías independientes y defenderlas”, señaló a Conclusión la concejala Alicia Pino. “Las librerías se han sentido amenazadas por la iniciativa del Gobierno nacional de desregular el precio de los libros porque no pueden competir con las grandes cadenas. Entonces buscamos protegerlas”, explicó la edil.
Finalmente, enfatizó que “las librerías realizan múltiples actividades culturales, no solamente la venta de libros. Por eso es muy importante conservarlas y defenderlas”.
A esta iniciativa se suma otro proyecto, actualmente en tratamiento legislativo en el Concejo Municipal, que propone crear el Catálogo de Librerías de Interés Cultural de la ciudad. Ambas iniciativas buscan poner el foco en la importancia del diseño de políticas públicas para el ámbito de la cultura local.
En homenaje a la librería más antigua de la ciudad
La Librería Americana, conocida popularmente como Librería Longo, fue fundada por el inmigrante siciliano Alfonso Longo el 2 de agosto de 1908, en el inmueble ubicado en calle Sarmiento 1173, de la ciudad de Rosario.
Con el paso del tiempo, se constituyó en la librería más antigua de la ciudad y en un verdadero símbolo de la actividad librera rosarina, a pesar de haber cerrado sus puertas en 2024.

