JUEVES, 16 DE JUL.

¡Una locura albiceleste!»: tras el triunfazo de Argentina hubo fiesta en el Monumento y en las calles de la ciudad

Luego de la emocionante victoria de la Scaloneta ante Inglaterra, que depositó al combinado nacional en otra final de la Copa del Mundo, una multitud salió a celebrar un triunfo inolvidable en el emblemático epicentro de la ciudad. Lagrimas y satisfacción, el común denominador.

 

Tras el apasionante triunfazo de Argentina sobre el equipo inglés, que le permitió llegar a una nueva instancia decisiva en el Mundial y en un duelo espectacular que tendrá con España por el título, miles de rosarinos salieron a festejar al Monumento a la Bandera para celebrar una alegría merecida para todo el pueblo celeste y blanco.

Luego de la emocionante victoria de la Scaloneta ante Inglaterra, que depositó al combinado nacional en otra final de la Copa del Mundo, una multitud muñida de gorro, banderas, globos y cornetas se derramó por las calles de la ciudad con el corazón estallado por un triunfo inolvidable. Poco a poco fueron confluyendo en el emblemático epicentro de la ciudad, con un común denominador,  lágrimas y satisfacción.

 

Como en todo el país, y en varias ciudades del mundo, Rosario se sumó de forma masiva a esta alegría colectiva, que tuvo un tono de final por el adversario de turno y la carga de sentimientos que envolvió el partido.

Además de gritar los goles con el alma, confirmando una vez más que es la capital nacional del fútbol, los rosarinos expresaron toda su algarabía con bocinazos, banderas, cánticos, fuegos artificiales y todo instrumento que sirviera para celebrar.
Una caravana albiceleste interminable, un Monumento lleno, como pocas veces se vio. Grandes y chicos unidos a una misma sensación: alegría, no solo por los tres puntos y jugar una nueva final, sino porque la victoria trajo aparejado eliminar a un rival con el que nunca hay solamente partidos de fútbol, sino todo un marco histórico atrás que hace que cada enfrentamiento deportivo se viva de manera especial.

 

Pase lo que pase el domingo, Rosario se abrazó este miércoles en una emoción incontrolable e inolvidable, como la ciudad y el país necesitan en estos tiempos aciagos, para confirmarle a Inglaterra que esta nación nunca se rinde, que nunca hay que dar por muerto al campeón del mundo, y que sobre todo: Argentina está en la final, y las Malvinas fueron, son y serán argentinas!

 

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