MARTES, 20 DE OCT.

El final más esperado: el turista francés recuperó su celular

El dueño de la pizzería Los Inmortales (Alvear y 9 de julio) leyó la noticia y rápidamente se contactó para devolver el iPhone que según contaron sus amigos "lo mantenía en celosa custodia con una gran responsabilidad".

Y colorin colorado, este cuento ha terminado…y de la mejor manera. Ayer se conocía una historia de novela: el 22 de junio Jérémie, un turista francés, dejó su celular en un bar de la ciudad de Rosario. El motivo no fue un olvido sino dejar constancia a la persona a cargo de las cuentas que iba a volver con efectivo, ya que no funcionó el posnet del bar. Encontrar un cajero le llevó más vueltas de las que imaginaba y, al tratar de regresar a pagar, no pudo encontrar el camino correcto. Era un turista totalmente perdido en una ciudad desconocida. 

Los días posteriores sus amigos intentaron por todos los medios recuperar el iPhone ya que allí se encontraban todas las fotos del viaje que viene realizando desde hace seis meses por Argentina. Ayer a última hora se conoció el desenlace de la historia que no tardó en viralizarse: Jérémie recuperó el celular gracias a que el dueño de la pizzería leyó la nota en los medios.

¡Final Feliz! “Nunca olvidaré Rosario y su gente!” Queremos dedicar estas líneas a todas las personas que nos ayudaron en la búsqueda del iPhone de Jérémie. El jueves a la noche, finalmente, el turista pudo reencontrarse con los recuerdos de su viaje de seis meses de duración por Argentina. Se suman a las fotos reencontradas en su celular, la memoria de una ciudad solidaria que lo ayudó desinteresadamente.

Deseamos agradecer especialmente a los medios de comunicación que difundieron la historia y, por supuesto, al personal y dueños de la pizzería Los Inmortales (Alvear y 9 de julio) que se comunicaron inmediatamente al ver la noticia.

Consideramos necesario aclarar que el local gastronómico nunca solicitó a Jérémie que dejara su iPhone “en garantía” sino que él lo hizo voluntariamente como un gesto de buena voluntad. Inclusive, el personal de la pizzería esperó luego del cierre su regreso que no ocurrió hasta la noche del jueves.

Esta es una historia con final feliz, el dueño del local pudo devolver el teléfono al cual mantenía en celosa custodia “como una gran responsabilidad” y Jérémie recuperar sus recuerdos de la Argentina.
“Nunca olvidaré a la gente de Rosario” dice con una sonrisa Jérémie, se va diciendo que es una ciudad genial y amable.

¡Todos los que participamos de esta pequeña aventura agradecemos a los que nos ayudaron!!! ¡Gracias Rosario!!!

Compartir nota

Tópicos

Últimas Noticias