Parravicini y otro descubrimiento histórico: el Cono Sur bajo vigilancia global, con Argentina como actor trascendental
El destacado artista y escultor nacional, conocido como el «Nostradamus argentino», parece haber acertado nuevamente con otra de sus predicciones sobre las consecuencias globales de los conflictos armados en el mundo. El rol central de nuestro país, puesto de manifiesto.
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- Jun 6, 2026
Si por algo se destacó Benjamín Solari Parravicini (1898-1974) fue por su memorable poder para anticipar acontecimientos en todo el planeta varios años antes de que ocurrieran. Entre ellos se puede mencionar Segunda Guerra Mundial, la llegada del hombre a la Luna y la elección del Papa Francisco. Su relevancia en la actualidad se traduce en que ha cobrado una fuerte popularidad e influencia en la política argentina reciente.
En ese sentido, en las últimas horas se conoció otra de sus clásicas profecías, las cuales expresaba mediante las llamadas «psicografías» -dibujos realizados en trance profético-. En ella, se ilustra claramente como el Cono Sur será víctima de un experimento de vigilancia global, con Argentina como un actor trascendental, hecho que cobra mayor sustento al entender quienes dirimen los destinos del pueblo en este momento.
El destacado artista y escultor nacional, conocido como el «Nostradamus argentino», parece haber acertado nuevamente con otra de sus predicciones sobre las consecuencias globales de los conflictos armados en el mundo. El rol central de nuestro país, puesto de manifiesto en su obra.
Para ir al grano, Parravicini advirtió en sus psicografías que las guerras orquestadas en Medio Oriente desatarían el caos global. Señaló que el estallido en esas tierras apuraría la caída de los mercados y el inicio de la gran prueba experimental.
Hoy en día, los analistas advierten que un bloqueo en puntos estratégicos, como el estrecho de Ormuz, colapsaría la economía mundial. Para las élites globales, la única salida sería una autoridad centralizada.
A su vez, señalan que la destrucción provocada por las guerras empujaría a las naciones a aceptar un control cada vez mayor, sometiéndose a una única voluntad global que regiría el planeta, con características y un modelo muy particular, basado en los avances tecnológicos modernos, una especie de tecno vigilancia manejada por gigantes globales con mecanismos estratégicos.
Es a partir de este escenario que empresas de inteligencia de datos, como Palantir, aportan el software avanzado para procesar información masiva en tiempo real. Sus plataformas de análisis predictivo y vigilancia digital consolidan el rastreo global que Parravicini llamó «la nueva Babel».
Recientemente, el magnate Peter Thiel, principal de Palantir, realizó un viaje estratégico a Buenos Aires. El fundador de la tecnología se sentó con los encargados de manejar la Secretaría de Inteligencia del Estado y con las figuras máximas del Gobierno. El objetivo de estos acercamientos sería la implementación de sus plataformas avanzadas de software en Argentina, para procesar el análisis masivo de datos para los organismos de vigilancia y control migratorio del país.
¿El propósito?, convertir a la Argentina en un centro regional para Palantir. El país fue señalado por Parravicini como el faro que guiará al remanente en los momentos de mayor oscuridad planetaria.
Por eso, el desembarco de estas corporaciones de vigilancia no debe ser leído como un hecho empresarial, sino como un diseño para vigilar, trazar y neutralizar el foco de resistencia antes de que logre consolidarse.

