Catorce años de cárcel para el repartidor que apuñaló a un jubilado con dos biromes
A través de un juicio abreviado, el delivery Adrián Sánchez (32) fue condenado este viernes por el asesinato, en junio de 2023, de un hombre de 78 años en su departamento del centro de Rosario.
- Policiales
- Mar 21, 2025
El juez penal Nicolás Vico Gimena homologó este viernes un juicio abreviado por el cual el repartidor Adrián Sánchez, de 32 años, se declaró culpable de asesinar con dos biromes en el cuello al jubilado Hugo Cristian Ferrari, de 78 años, en un hecho ocurrido el 28 de junio de 2023 en el departamento de la víctima, ubicado en Zeballos al 1100 de Rosario.
De acuerdo a la acusación que formuló la fiscal del caso, Marisol Fabbro, el crimen ocurrió la noche del 28 de junio de 2023 cuando Sánchez llegó al edificio de Zeballos y Sarmiento, donde residía la víctima, en una moto de 150cc de color negra. Según la investigación, el hombre llevaba una mochila de reparto de una empresa de delivery y cadetería”.
El repartidor fue atendido por Ferrari quien le dio dinero con el fin de que el ahora condenado le fuera a comprar a un negocio de cercanía latas de cerveza. Los pesquisas determinaron que Sánchez regresó al edificio a la 21:52 de aquella noche de invierno, donde lo esperaba la víctima.
El jubilado le permitió el ingreso a su departamento, donde ambos permanecieron hasta las 00:01, según precisa la causa judicial. “Tiempo durante el cual el imputado atenta contra la vida de la víctima mediante la utilización de dos biromes, que incrustó en la base del cuello del lado izquierdo, con claras intenciones de causar su muerte”, sostuvo la fiscal cuando realizó la acusación, que luego derivó en el acuerdo de procedimiento abreviado.
La intención de dañarlo quedó consumada, atento a que Ferrari murió “por la lesión de la vía aérea por arma blanca”, informó el Ministerio Público de la Acusación (MPA). Sánchez, por su parte, se retiró del edificio “por sus propios medios y con las llaves de la víctima a las 00:01 del 29 de junio, llevándose el teléfono celular y las llaves del departamento”, con las que salió del edificio céntrico.
La muerte del jubilado fue constatada por su hijo, quien ingresó al departamento día después del hecho y lo encontró muerte en el piso. Al revisar el lugar, la policía encontró un corpiño y colillas de cigarrillos, por lo que al comienzo de la investigación se presumió que el hombre podría haber tenido una cita amorosa. Los restos de tabaco llamaron la atención de los familiares, puesto que Ferrari no fumaba.
Tras un acuerdo entre la fiscal Fabbro y la defensa de Sánchez, el repartidor fue condenado a través de un juicio abreviado -que fue homologado por el juez Vico Gimena- a la pena de 14 años de prisión efectiva por el delito de homicidio simple.

