Imputaron al “Dibu” Gómez, último eslabón libre de la banda liderada por “Pupito” Avalle
El hombre detenido en Dock Sud, por el que ofrecían una recompensa de $35 millones, fue acusado por un homicidio, extorsión y como miembro de una asociación ilícita, ligada a la barra de Newell’s.
- Judiciales
- Sep 3, 2025
Los fiscales Patricio Saldutti y Franco Carbone acusaron este miércoles a Gerardo Sebastián Gómez, alias “Dibu”, por los delitos de asociación ilícita en calidad de miembros, homicidio doblemente calificado -por precio o promesa remuneratoria y por el concurso premeditado de personas-, y extorsión simple en grado de tentativa. Se trata de un criminal detenido la semana pasada en la localidad de Dock Sud, partido de Avellaneda, donde se mantenía prófugo del Poder Judicial, y por quien el Gobierno de Santa Fe ofrecía una recompensa de $35 millones.
El juez de primera instancia Sosa tuvo por formalizada la audiencia y le dictó la prisión preventiva al imputado por dos años, según informó el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
De acuerdo a la imputación, Gómez formó parte de un grupo criminal comandado por Cristian “Pupito” Avalle, quien lideraba una suerte de facción de la narcobanda Los Monos en Villa Gobernador Gálvez y algunos barrios de la zona sur de Rosario. También está acusado por un homicidio y un intento de extorsión. Avalle, por su parte, fue condenado a prisión perpetua por asesinato y múltiples homicidios.
Para los fiscales, “Dibu” era “uno de los encargados de sindicar los domicilios de las personas víctimas de ataques armados y homicidios, realizando las tareas de inteligencia necesarias para ello”, bajo las órdenes de “Pupito”. Asimismo, “su domicilio era utilizado como punto de encuentro de diferentes miembros del brazo armado de la organización criminal, previo a la comisión de los diferentes delitos”. Carbone y Saldutti señalaron, además, que Gómez se dedicaba “al resguardo de dinero en efectivo proveniente de la actividad ilícita desplegada” por el grupo criminal comandado por Avalle.
Luego de la audiencia, Saldutti explicó que Gómez fue el último miembro de la banda en caer. «La asociación ilícita de Avalle cuenta con un total de 32 miembros, 32 personas identificadas donde hay mayores y hay menores. Se le han atribuido a este grupo un total de 52 hechos y ya hay más de 10 de estas personas que cuentan con condena producto de procedimientos abreviados. En el marco temporal que nosotros planteamos nuestra teoría del caso, todos los autores están identificados, imputados y alguno de ellos ya cumpliendo pena».
Asesinar por $80.000
Saldutti le atribuyó a “Pupito” -que está detenido en el Complejo Penitenciario Federal N.º 1 de Ezeiza- haber ordenado vía WhatsApp a Ángel B. la realización del homicidio de Miguel Roulin junto con “Dibu” Gómez y al menos tres personas más todavía no identificadas, “todos los cuales actuaron motivados por una promesa remuneratoria posteriormente abonada por Cristian Avalle”.
El 3 de diciembre de 2022, aproximadamente a las 20 en Los Ángeles al 3600 de Rosario, “en momentos en que la víctima se encontraba en la vereda de su domicilio, se presentó en un vehículo Gerardo Gómez, el cual ya había concurrido en otras oportunidades para observar donde estaba la víctima, y desde allí indicó a los ocupantes de un segundo vehículo la presencia de Roulin”, dice la investigación.
Y agrega que “inmediatamente se presentó frente al domicilio de la víctima un vehículo a bordo del cual circulaba Ángel B. -junto al menos a tres personas no identificadas-, desde donde se efectuaron múltiples disparos de arma de fuego hacia la víctima, quien falleció en el lugar como consecuencia de los disparos recibidos”. Luego de cometido el hecho, Avalle ordenó el pago de la suma de $80.000 a Ángel B. para que distribuya el dinero entre quienes participaron del hecho.
Una barra extorsionadora
Por su parte, el fiscal Carbone imputó a Gómez como miembro de una de las facciones que se disputaron a sangre y fuego la conducción de la barrabrava de Newell’s. Puntualmente, lo acusó de “haber formado parte del grupo que ideó y perpetró las maniobras extorsivas tendientes a ocasionar un perjuicio patrimonial al Club Atlético Newell’s Old Boys, concretamente en una suma de dinero, materializado en exigencias ilegítimas hacia el presidente” Ignacio Astore.
Esos hechos ocurrieron en agosto de 2022, cuando un grupo de personas al finalizar un partido abordaron a los jugadores profesionales como así también al cuerpo técnico en el playón del estadio. “Allí, personas aún no identificadas, sustrajeron una campera de la institución», dijo Carbone.
Y agregó que «como consecuencia de ello, la dirigencia del club, tomó la decisión de no hacer entrega de una suma de dinero. La decisión de la dirigencia de no realizar el pago se vio reflejada en una serie de exigencias ilegítimas de dinero, efectuadas mediante actos intimidatorios por Leandro Vinardi desde su lugar de alojamiento, siendo Gerardo Gómez, la cara visible de la misma”.
El «Pollo» Vinardi fue uno de los jefes en las sombras de la barra de Newell’s, que administraba con personas en libertad y bajo el mandato de Ariel «Guille» Cantero, el multicondenado jefe de la organización criminal conocida como Los Monos.


