La Fiscalía General de San Isidro imputó este lunes al psicólogo C. D. y a los dos últimos enfermeros que atendieron a Diego Armando Maradona, en la causa que investiga el fallecimiento del astro futbolístico el pasado 25 de noviembre.

Además, los fiscales que investigan la muerte de Maradona le solicitaron al juez de la causa la apertura de los dos celulares que pertenecían al “Diez”, según informaron fuentes judiciales.

Además del psicólogo, la decisión judicial alcanza a la enfermera D. M., quien cuidó al entrenador de Gimnasia en el turno mañana y reconoció haber mentido en su reporte sobre la salud del “Diez”, y al enfermero R. O. A., que se encontraba presente en el domicilio en el que Maradona pasó sus últimas horas ya que lo cuidaba durante el turno noche/madrugada.

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Estas imputaciones se suman a la de Leopoldo Luque, el último médico personal de Maradona, y la psiquiatra Agustina Cosachov, quienes aparecen como los principales apuntados por el tratamiento previo a su muerte, a los 60 años, en una casa en el barrio privado San Andrés, de Tigre, dos semanas después de su externación de la Clínica Olivos, donde había sido sometido a una neurocirugía por un hematoma subdural en el cerebro.

Hasta el momento, la calificación para todas las personas involucradas es la misma: “Homicidio culposo por negligencia u omisión”.

Esto se traduce en que no controlaron al paciente, no tuvieron en cuenta los recaudos a la hora de firmar la externación de la clínica Olivos, como tampoco en su estadía en la vivienda del barrio San Andrés de Tigre.

Por otra parte, se volverá a convocar a la cocinera que trabajaba en la vivienda, para que amplíe su declaración testimonial.

Además, no se descartan nuevas imputaciones vinculadas al entorno que el exdirector técnico de Gimnasia y Esgrima de La Plata tenía en sus últimos días en la casa, en la que de manera frecuente estaban el asistente y cuñado del abogado Matías Morla, el sobrino de Maradona; un personal de seguridad y la propia cocinera.

Gianinna Maradona, en tanto, volvió a expresarse mediante su cuenta de Twitter y cargó contra el periodismo y la Justicia, luego de que se filtraran datos de su declaración en la causa.

“Yo me senté en la Fiscalía y conté cosas tan íntimas que rogaba que nunca salgan de ahí, salieron y hoy no tengo lugar seguro para exponer NADA. ¿Y qué se hace en mi caso? ¿No colaborás con la Justicia porque después los periodistas hacen mil programas y suposiciones sobre vos?”, escribió la joven.

Y agregó: “Mi papá por muchos años fue señalado como el más hijo de puta por el adulterio que ejercía en su matrimonio. Por haber asumido su enfermedad, mi apellido era ‘maradroga’. Juzgado hasta sus últimos días. ¿A cuántos cubren los mismos que juzgan a mi papá? ¿Y sus vidas? ¿Cuántos sin tabique en tv?”.