JUEVES, 04 DE JUN.

Acusación a “Laucha” Ghiselli: “Se decía cómo iban a ocupar la barra los primeros días de febrero”

El actual jefe de la barra brava de Rosario Central fue imputado con prisión preventiva, junto a otras 9 personas, por conformar una asociación ilícita que lideraría el jefe prófugo de la banda Los Menores.

 

Los fiscales Georgina Pairola, Juliana González y Luis Schiappa Pietra le atribuyeron a Lautaro “Laucha” Ghiselli, actual jefe de la barra “Canaya” y a otras 9 personas haber conformado una asociación ilícita agravada por la participación de menores. A cuatro de los acusados los imputaron como organizadores de esa organización criminal y al resto como miembros, mientras que a algunos les achacaron un homicidio. Tras casi 20 días de audiencia, el juez del caso, Fernando, Sosa, les dictó este miércoles prisión preventiva a todos por dos años.

Los fiscales plantearon que se trata de miembros de la banda conocida como Los Menores, originaria del barrio 7 de Septiembre, y que con el tiempo se extendió a otras zonas del noroeste de la ciudad. Su líder, según varias investigaciones, es Matías Gazzani, quien lleva más de un año prófugo y por quien el Gobierno de la provincia ofrece una recompensa de $70 millones a quien aporte datos certeros sobre su paradero. La cartera de Seguridad nacional, por su parte, ofrece otros $10 millones.

El nombre de la banda fue mencionado por el ex jefe de la barra de Central, el asesinado Andrés “Pillín” Bracamonte, en una entrevista que dio poco tiempo antes de ser baleado a la salida de un partido en el Gigante de Arroyito, junto a su mano derecha, Daniel “Rana” Attardo. Bracamonte, que lideró la barra durante más de dos décadas -en un hecho muy poco frecuente- había señalado que si lo mataban debían buscar en la banda de “Los Menores”, quienes “se quieren quedar con Rosario”.

Para los fiscales, desde su lugar de prófugo, Gazzani fue quien motorizó que el “Laucha” Ghiselli ocupara la nueva jefatura de la barra “canalla” tras el crimen de “Pillín”.

La fiscalía les atribuyó a los nueves acusados “integrar una asociación ilícita conformada en el rol de organizadores por Alejandro L., Ezequiel D., Lautaro G. y Matías G., mientras que el resto de los mencionados participan en ella en carácter de miembros”.

 

Lautaro «Laucha» Ghiselli al ser detenido por la Policía Federal.

 

Para los fiscales, “el objeto de la asociación ilícita es organizar recursos humanos y materiales para dominar distintos territorios de la ciudad de Rosario con el fin de llevar adelante negocios ilícitos de venta de drogas al menudeo, y administrar y disponer las ganancias de ese negocio”.

Con ese fin, dijeron, “los miembros de la asociación cometen distintos hechos delictivos, entre ellos: atentados contra las personas, extorsiones para que dejen sus casas y usarlos como puntos de venta de estupefacientes, portan y hacen circular entre ellos armas de fuego, adquieren de forma ilícita vehículos para sí y para ser utilizados en hechos delictivos, utilizan a personas vulnerables o menores de edad para que cometan hechos violentos y/o vendan material estupefaciente, entre otros”.

Además, los tres acusadores presentaron evidencia durante las audiencias para demostrar que “la mayoría de los miembros de la asociación ilícita son originarios del barrio 7 de septiembre de Rosario, donde comenzó su dominio territorial y desde donde se extendieron luego a otros barrios de la ciudad”.

Crimen de “Pillín”: imputaron como partícipes necesarios a dos miembros de la banda Los Menores
Te puede interesar:
Crimen de “Pillín”: imputaron como partícipes necesarios a dos miembros de la banda Los Menores

Durante una rueda de prensa este jueves en el Centro de Justicia Penal, la fiscal Pairola dijo que “después de extensas jornadas en relación a esta investigación, que ya lleva varios años y no solamente por asociación ilícita sino también por hechos particulares, el juez resolvió acoger las pretensiones de la Fiscalía y disponer la prisión preventiva sin plazo para todas las personas que nosotros consideramos tanto como miembros como organizadores de esta asociación ilícita”.

¿Cuál es la evidencia encontrada para que todas estas personas finalmente permanezcan detenidas?

La evidencia fue expuesta a lo largo de todas las audiencias. Es eminentemente objetiva. Tiene que ver con pericias telefónicas, conversaciones, intervenciones telefónicas, conversaciones de WhatsApp, fotografías, testimonios, muchos de ellos testimonios de identidad reservada. Estamos hablando de una organización ilícita, de una asociación ilícita muy violenta, y las personas, evidentemente, tienen temor de prestar su declaración. Y en ese sentido, se expuso toda esta evidencia, que fue valorada positivamente por el juez, para disponer la prisión preventiva.

Por su parte, Schiappa Pietra explicó que la investigada es “una organización que lleva un largo tiempo. Tuvimos que construir una serie de imputaciones en función de una serie de causas que ya habían sido investigadas o que venían siendo investigadas, hechos particulares que explican otras dinámicas criminales”.

 

 

Detalló que buscaron información de causas federales y de la unidad de Mircotráfico del propio MPA. “Parte de la audiencia fue la exposición de un análisis que hizo el jefe de la unidad de Microtráfico, el doctor (Franco) Carbone, sobre el despliegue territorial de esta estructura que comenzó en un barrio”, el 7 de Septiembre.

El fiscal aclaró que “es una investigación que se nutre de una serie de evidencias que conjuga distintas metodologías de trabajo” y combina datos de diversas fuentes. En cuanto a la barra de Central, Schiappa Pietra dijo en la rueda de prensa que en las audiencias “se mostró evidencia dura en informes de extracciones de teléfonos, mensajes, en donde se referenciaba directamente a que el señor Ghiselli ocupa ese lugar en función de quien es el jefe de esta organización, que se encuentra prófugo”.

Agregó que Gazzani “es el que de alguna manera permitió, posibilitó o dio las condiciones de posibilidad para que efectivamente el señor Ghiselli ocupe ese lugar, y además lo que mostramos es cómo ocupar ese lugar permitía también actos violentos por parte de la barra. Hubo varios mensajes en los teléfonos en los que se decía cómo es que iban a ocupar la barrabrava los primeros días de febrero (de 2025, luego del crimen de Bracamonte en noviembre de 2024), los primeros partidos, que iban a ir armados a la cancha y que incluso eso se les permitía en función del liderazgo del señor Ghiselli”.

Últimas Noticias