Condenas por secuestros extorsivos en Rosario y San Nicolás: “Tenían muy buena información de inteligencia”
Seis personas recibieron penas de entre 19 años y seis meses y 4 años de cárcel por distintos roles en una banda que realizó tres secuestros a empresarios y sus hijos entre 2021 y 2023.
- Judiciales
- Por Luciano Couso
- Oct 3, 2025
El Tribunal Oral Federal N°3 de Rosario, integrado por Eugenio Martínez (presidente), Osvaldo Facciano y Mario Gambacorta, condenó este viernes a 19 años y 6 meses años de prisión a Claudio Daniel Coto como “jefe ideológico” y a 17 años y seis meses de prisión a su “jefe operativo” Néstor Santabaya, al ser considerados los cabecillas de una banda criminal que realizó tres secuestros extorsivos en Rosario y San Nicolás entre 2021 y 2023, por los que cobraron cifras millonarias.
“Es un caso con mucha inteligencia, que se suele dar en los delitos económicos y aquí en este caso fueron aplicados para atentar contra bienes personalísimos. Por eso pedimos la pena que pedimos, son delitos muy graves”, dijo a Conclusión el fiscal del juicio, Federico Reynares Solari, luego de la lectura del veredicto.
La sentencia se conoció este viernes al término de una juicio oral en el que el fiscal general Reynares Solari junto a otros colegas acusó a Coto como líder de la empresa criminal, a Santabaya como jefe operativo de la banda y, en la función de “soldados”, a Emiliano Mario Andrés Acuña y Sebastián Ezequiel Pugliese. Ambos fueron condenados a 14 años de prisión.
En la investigación, el Ministerio Público Fiscal señaló que Silvia Beatriz López actuaba en las tareas de inteligencia y logística de la organización, mientras que Nicolás Adrián Santabaya colaboraba en funciones de apoyo. En los dos casos, el Tribunal les dictó una pena de 5 años de cárcel de cumplimiento efectivo.
Los representantes del MPF detallaron que, entre julio de 2021 y diciembre de 2023, la banda planificó y ejecutó secuestros extorsivos, amenazas y extorsiones en Rosario y San Nicolás, con una logística digna de una “fuerza de seguridad paralela”: selección de víctimas de alto perfil patrimonial, tareas de inteligencia, alquiler de casas para cautiverio, vehículos con patentes cambiadas, teléfonos analógicos para evitar rastreos y hasta un distorsionador de voz.
“No se trata de hechos aislados, estamos frente a una organización criminal jerarquizada y persistente en el tiempo”, sostuvo el martes último en el alegato de clausura el fiscal Reynares Solari. Los delitos por lo que fueron condenados los seis miembros de la banda liderada por Coto fueron asociación ilícita, secuestro extorsivo agravado por la participación de tres o más personas y por tener como víctima a un menor de 18 años, robo, amenazas y extorsión en grado de tentativa, según el veredicto leído en la mañana de este viernes en los Tribunales Federales de bulevar Oroño.
En Villa Ramallo
El primero de los secuestros con fines extorsivos elevados a juicio se investigó en la ciudad bonaerense de San Nicolás, pesquisa que estuvo a cargo de los fiscales Matías Di Lello y Santiago Marquevich, por un hecho ocurrido el 24 de enero de 2023 en Villa Ramallo y que tuvo como víctima a uno de los hijos de un empresario de esa ciudad.
La víctima fue secuestrada cuando circulaba en una camioneta por un camino de tierra y se montó un falso operativo policial que incluyó vehículos y hombres con uniformes de la Policía Federal, según los detalles de la investigación.
El hombre fue trasladado hasta un domicilio de San Nicolás. Los captores se comunicaron a través de mensajes de texto con un familiar del cautivo y le hicieron saber la ubicación de la camioneta, donde habían dejado un bolso con teléfonos celulares y una nota donde daban instrucciones y pedían un millón de dólares de rescate.
El familiar comenzó a recibir llamados y las negociaciones se extendieron hasta que, al día siguiente, cuando acordaron el pago de 580.000 dólares. Lo obligaron a hacer un recorrido de varias postas que culminó en una estación de servicio de la localidad bonaerense de Wilde (partido de Avellaneda) donde por la noche un motociclista pasó a retirar el dinero.
Los delincuentes se comunicaron a las 2 de la madrugada del 26 de enero de 2023, para avisar que habían liberado a la víctima en el puente de la ruta nacional N°9 de ingreso a la localidad santafesina de Theobald, a unos 60 kilómetros de Rosario.
Error de cálculo
El segundo de los secuestros que llegó a juicio –hubo uno de 2021 en el que la víctima no quiso continuar el caso-, tuvo dos partes: una en grado de tentativa, porque la captura resultó fallida, y el otro consumado. Ambos ocurrieron con cinco días de diferencia, en el mismo sitio y tuvieron como víctimas a la pareja y el hijo adolescente de un empresario de Rosario que vive en una torre de alta gama de la ciudad.
El 5 de octubre de 2023, a las 6.43, la mujer y su hijo se dirigieron a la cochera del edificio donde residen para buscar el auto. Los imputados “intentaron ingresar al área de cocheras para sustraer, retener y ocultar a las víctimas y exigir un rescate a cambio de su liberación, pero la maniobra se vio frustrada porque el techo del utilitario quedó atascado con el portón del edificio, motivo por el cual se retiraron”, dijeron los fiscales durante el juicio.
Pero el 10 de octubre a las 6.44 una camioneta Renault Trafic blanca -que era más baja que la anterior- logró ingresar a las cocheras del mismo edificio y cuando la mujer y el adolescente bajaron, fueron capturados por tres sujetos con los rostros cubiertos que los obligaron a subir al rodado.
Según la investigación, los captores trasladaron a las víctimas al Barrio Parque Avambaé de San Nicolás, donde las hicieron permanecer durante todo el cautiverio en una habitación. El empresario recibió una llamada y tres mensajes de WhatsApp en los que a cambio de su liberación exigían el pago de un rescate de 3 millones de dólares.
Luego le indicaron que pasara a retirar por un restaurante un bolso con celulares. Sin que se pagara rescate, la mujer y su hijo fueron liberados ilesos alrededor de las 20 del mismo día, sobre la ruta nacional 188, en una zona rural de la localidad de Campo Salles, partido de San Nicolás.
Para la Fiscalía, la Trafic blanca empleada en este hecho es la misma que fue utilizada ploteada como ambulancia el 21 de octubre de 2023 en un robo de 530 millones de pesos a una financiera del microcentro porteño, y que apareció incendiada en el partido bonaerense de Lanús.
Banda bonaerense
Al término de la lectura de la sentencia, Reynares Solri puntualió que “esta es una banda de la provincia de Buenos Aires, no es una banda con inserción local” en Rosario, aunque dos de las víctimas fueron personas que residen en la ciudad.
“Acá es como que se nos entrecruzan variables que siempre se dan por separado en distintos tipos de delitos. Nosotros tenemos por un lado un secuestro extorsivo, que afecta la libertad, a bienes personalísimos como la libertad, la integridad física, y por otro lado tenemos algunas particularidades de cierto preciosismo logístico”, abundó.
En ese sentido, el fiscal señaló que “mucha inteligencia que se suele dar en los delitos económicos y aquí en este caso fueron aplicados para atentar contra bienes personalísimos. Por eso pedimos la pena que pedimos, son delitos muy graves”.
También dijo los miembro de la banda “tenían una muy buena información de inteligencia y eso les permitía ver quiénes eran las personas, qué historia tenían y cuáles eran también las vulnerabilidades que podían tener, y por eso eligieron Rosario”.

