Excarcelan a un jubilado que padece cáncer terminal y que había sido enviado a prisión por tenencia de armas
Un camarista consideró “inhumana” la prisión preventiva del hombre de 69 años por las condiciones de salud en que se encuentra. Y pidió que sea evaluada la acción del fiscal y el juez de grado. "Se tendría que investigar por qué la Fiscalía y el juez no investigaron", pidió la hija del hombre en diálogo con Conclusión.
- Judiciales
- Ene 27, 2026
Un hombre de 69 años que padece cáncer pulmonar de fase cuatro y metástasis cerebral consiguió en una audiencia de Cámara que le otorguen la libertad en una causa por una pelea familiar que derivó en el secuestro de armamento en su residencia de Granadero Baigorria, en un fallo en el que el camarista Javier Beltramone consideró “inhumana” la decisión de primera instancia, que lo mandó a prisión durante un mes a pesar de su estado de salud.
El hombre tiene cáncer de pulmón, fase 4, con metástasis en la cabeza que le abarcó el hígado, por lo tanto, su situación es terminal.
Los sucesos que terminaron con P. en prisión ocurrieron el 27 de diciembre en una vivienda de Granadero Baigorria, donde reside el hombre, que ese día mantuvo una discusión con su hijo Iván, que sufre consumos problemáticos de drogas.
En ese contexto, Carlos P. llamó a la policía. El personal de la fuerza de seguridad arribó a la casa e intervino en el episodio. Además de intervenir en el conflicto familiar, allí secuestró armamento, entre el cual había una pistola ametralladora calibre 22 con silenciador.
Por ese motivo, ambos fueron imputados el 30 de diciembre por la fiscal Ana Julia Milicic por tenencia ilegal de armas de fuego y solicitó la prisión preventiva efectiva. El juez de primera instancia, Fernando Sosa, avaló el plante y dictó la medida por un plazo de 90 días, enviando al enfermo terminal a una cárcel común.
Atento a la situación de salud del hombre, su familia pidió una revisión judicial de la medida cautelar de prisión, para poder llevar adelante su tratamiento.
“Todo esto comenzó el 27 de diciembre con una discusión entre mi hermano y mi papá. Mi hermano tiene problemas de adicciones y fue a amenazar a mis viejos”, contó Carla Peirone, hija de Carlos en diálogo con Conclusión. “Fui a hablar con la abogada defensora pública, pero no me avisaron cuándo era la audiencia, yo fui igual y no me dejaron entrar, a pesar de que son públicas”, agregó a su relato.
La mujer reclamó que tanto fiscales como el juez nunca repararon en la cuestión de salud de su padre: “La Fiscalía tuvo siempre todas las pruebas, no sé por qué no las presentaron. En la audiencia le dieron prisión por el plazo de 90 días. Entonces busqué un abogado, si bien no justifico la tenencia de armas, pedía que le dieran domiciliaria porque necesita el tratamiento oncológico”.
“Se luchó hasta que un juez se interiorizó en la causa. Ahora se tendría que investigar por qué la Fiscalía y el juez no investigaron nada. Se notaba que no estaba en buen estado. Desmejoró muchísimo en la cárcel”, finalizó.
Excarcelación
Este lunes la medida fue revisada en segunda instancia y el camarista Javier Beltramone decidió que el imputado cumpla la prisión en su domicilio y dijo que “existían múltiples alternativas legales menos gravosas” que enviar a un paciente oncológico a prisión.
Además, Beltramone resolvió en la audiencia remitir al Ministerio Público de la Acusación (MPA) el envío de copias de la audiencia al fiscal auditor y al fiscal regional de Rosario, Matías Merlo, para que se evalúa el accionar de la fiscal Milicic.
En la misma línea, decidió elevar las actuaciones del caso a la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe para que evalúe la conducta del juez Sosa, que también intervino en primera instancia y dictó la prisión preventiva del enfermo terminal.

