DOMINGO, 19 DE JUL.

Juicio por el triple lesbicidio en Barracas: el acusado se negó a declarar en la primera jornada

Fernando Justo Barrientos enfrenta cargos por homicidio agravado por odio a la orientación sexual tras el ataque con un explosivo que terminó con la vida de tres mujeres en 2024. Organizaciones sociales se manifestaron frente a los tribunales exigiendo justicia.

 

Este lunes 18 de mayo de 2026 dio inicio el juicio oral contra Fernando Justo Barrientos, el único acusado por la denominada «Masacre de Barracas». El debate, que se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°5, busca determinar la responsabilidad del imputado en el asesinato de Pamela Cobbas, Mercedes Roxana Figueroa y Andrea Amarante, así como en el intento de lesbicidio contra Sofía Castro Riglos, la única sobreviviente del ataque.

Durante la apertura de la audiencia en la sede de Talcahuano 550, Barrientos, quien se encuentra detenido en el penal de Ezeiza, optó por no declarar tras escuchar los lineamientos de la fiscalía y las querellas. No obstante, brindó sus datos personales ante los magistrados, confirmando ser oriundo de Tucumán y residente de la Capital Federal desde hace décadas.

El hecho que se juzga ocurrió durante la noche del 5 al 6 de mayo de 2024 en un hotel familiar del barrio porteño de Barracas. Según la acusación, Barrientos arrojó un artefacto explosivo dentro de la habitación que compartían las cuatro mujeres. El ataque no terminó allí: mientras las víctimas intentaban sofocar las llamas en el sector de las duchas, el imputado volvió a atacarlas.

La carátula que enfrenta Barrientos es de «triple homicidio agravado por odio de género y por la orientación sexual, con alevosía y ensañamiento», en concurso real con tentativa de homicidio por los mismos motivos en perjuicio de Castro Riglos. Testimonios recogidos en el expediente indican que el acusado hostigaba sistemáticamente a las víctimas por su condición de lesbianas, utilizando insultos discriminatorios de forma recurrente.

El pedido de justicia en las calles

Mientras en el interior del tribunal se desarrollaba la lectura de los cargos, en Plaza Lavalle se congregaron activistas y organizaciones de la diversidad sexual en una jornada de lucha que incluyó radio abierta y diversas intervenciones artísticas. Las querellas, representadas por la Defensoría Pública y equipos de organizaciones como la FALGBT, insistieron en que este no fue un hecho aislado, sino un crimen de odio que afecta a toda la sociedad.

«Lo que lo determinó a cometer el crimen fue que eran dos parejas de lesbianas», señaló la abogada Luciana Sánchez, representante de la sobreviviente, quien además solicitó que se autoricen las transmisiones de las audiencias testimoniales para garantizar la publicidad de un juicio considerado histórico para el colectivo LGTB+.

El juicio continuará el próximo viernes 22 de mayo, fecha en la que se espera la declaración de los efectivos policiales que intervinieron en el lugar del hecho tras la explosión. La comunidad y los familiares de las víctimas aguardan una sentencia que, además de una condena penal, represente una reparación simbólica ante la barbarie cometida.

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