Prisión perpetua para el joven que asesinó a una médica en Tortugas
María Irene Caridinalli fue sorprendida en su domicilio por el acusado, quien había relizado trabajos de albañilería y jardinería, para ella. El joven la golpeó y la asfixió y después se dio a la fuga con sus pertenencias. Por ese crimen fue condenado este lunes en los Tribunales de Cañada de Gómez.
- Judiciales
- Sep 13, 2021
María Irene Cardinalli era médica y tenía 65 años cuando dos muchachos que hacían trabajos de jardinería para ella, la encontraron muerta en su domicilio de Tortugas, el 24 de enero de 2019. Antes de darle muerte por asfixia, el joven que hoy fue condenado a prisión perpetua por ese crimen, le propinó múltiples golpes tras ingresar a su casa para robarle.
Este lunes, el tribunal conformado por los jueces de Primera Instancia, Carlos Pareto, Ignacio Vacca y Griselda Strologo encontró a Joaquín Eloi S., de 26 años, culpable del delito de homicidio calificado criminis causae. Durante el juicio, que se llevó adelante en Cañada de Gómez, el fiscal Santiago Tosco le achacó haber irrumpido en la vivienda de la víctima, haberla golpeado y asfixiado y luego, haberle robado la billetera, tarjetas bancarias y otros objetos de valor.
De acuerdo a lo surgido en la investigación, el joven conocía a su víctima ya que ella le había encargado varios trabajos de albañilería. Y esa noche, con el objeto de robarle, el imputado trepó por la parte trasera de la vivienda hasta llegar a un ventiluz que da a un baño de la segunda planta hasta que logró ingresar a la casa.
Sin embargo, una vez adentro, el joven se topó con «Mery», como todos la llamaban, quien estaba despierta mirando televisión. Al verse descubierto, comenzó a golpear a la víctima y luego la tomó por el cuello hasta que la asfixió. Una vez que le provocó la muerte, tomó el teléfono celular de la mujer, las llaves, el DNI y las tarjetas bancarias y se dio a la fuga. Antesde hacerlo, le prendió fuego a una silla y abrió una de las perillas del gas con el objeto de alterar la escena y cubir su rastro. Luego, se dirigió a un cajero del Banco de Santa Fe donde utilizó la tarjeta de la víctima y extrajo el dinero que había en la cuenta. Finalmente, alquiló un auto con el cual viajó hasta Marcos Juarez, donde fue detenido una semana después.
María Irene Cardinalli también era oriunda de Marcos Juárez, pero se había mudado a la localidad de Tortugas en 1993 para ejercer su profesión. Allí se convirtió en una de las fundadoras del centro de salud de esa ciudad. Era una mujer conocida y querida por toda la comunidad que se movlizó en varias oportunidades para pedir por el esclarecimiento del crimen.

