MIéRCOLES, 03 DE JUN.

Murió un hombre que fue baleado en la pierna a principios de años en la puerta de su casa en Cabín 9

La víctima, Martín Díaz, le gritó a dos jóvenes que iban en moto y que pasaron a alta velocidad. Regresaron, le pegaron con un fierro en la cabeza y le dispararon. El hombre falleció esta madrugada.

 

Un hombre que fue baleado entre la noche del 1º de enero y la madrugada del 2 en la puerta de su casa, en el barrio Cabín 9 del oeste de Rosario, murió esta madrugada como consecuencia de las heridas que sufrió en una pierna, por las que había sido atendido en el hospital Centenario. El caso fue tomado por la Unidad de Violencias Altamente Lesiva para investigarlo por homicidio, explicaron fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA).

Hasta ahora nadie apareció, yo quiero me entreguen el cuerpo, que supuestamente lo tiene la policía”, dijo a Conclusión Apolinaria Rojas, madre de la víctima del ataque armado. La mujer contó que su hijo fue baleado en la puerta de la casa donde ambos vivían (Los Guayacanes al 100), luego fue atendido por las heridas en el hospital Centenario y dado de alta, pero finalmente falleció en las primeras horas de este miércoles por causas que todavía desconoce.

El hecho ocurrió entre la noche del 1º de enero y la madrugada del 2 en Cabín 9. “Viene corriendo mi nieta y me dice «abuela, abuela, le tiraron un tiro al Martín» ¿Qué? Digo yo. Y cuando salí, él ya estaba tirado, porque ya había peleado”, relató la madre de la víctima.

El propio Díaz dio una nota en los días siguientes a Telefé Rosario, en la que se le ve con la pierna vendada, luego de recibir atención. Contó que estaba en la puerta de su casa y pasó una moto con dos ocupantes, a quienes les gritó que anduvieran más despacio porque había chicos en la calle.

Las dos personas que se movían en moto llegaron hasta la esquina y pegaron la vuelta. Me dieron con un fierro en la cabeza y ahí peleamos, hasta que me dispararon”, relató Díaz unas horas después del violento episodio. Conjeturó que los pibes “andaban en algo”, por la velocidad a la que pasaron por el frente de su domicilio.

 

 

Díaz sufrió un corte y golpes en la cabeza y fue herido en su pierna izquierda de dos disparos. “Le dieron los primeros auxilios y le mandaron al Centenario. Y ahí en el Centenario después lo revisaron y le dieron el alta y él estuvo un tiempo acá”, contó la mujer a este diario digital. “Se ve que no le hicieron el estudio, nada, porque dijo que estaba fuera de peligro”, agregó, para precisar que le dieron medicamentos para evitar una infección y para el dolor.

Rojas explicó que su hijo “estaba espléndido hasta anteayer”, pero luego desmejoró y las hermanas decidieron llevarlo a atenderse nuevamente. “Inmediatamente lo internaron, le hicieron los estudios para la operación”, abundó. La intervención, según contó la madre, consistió en amputarle la pierna por un presunto avance de la infección que le habría producido las heridas de bala.

Entró con alto riesgo, está muy grave pero hay posibilidades”, dijo Apolinaria que le plantearon los médicos, a lo que ella respondió: “Yo como madre, que le falten las piernas, pero lo tengo a mi hijo. Había posibilidad de salvarse y bueno, a las nueve entró en cirugía, lo amputaron la pierna y a las cuatro, para la hora de visita, habló conmigo y me dijo que tenía una pequeña mejoría”.

Sin embargo, el cuadro sanitario de Díaz se profundizó y murió unas horas después de la intervención, de acuerdo al relato de su madre. La mujer planteó que quiere que le entreguen el cuerpo de su hijo para poder velarlo “a cajón abierto”. Pero, contó, no sabe qué ocurrió, solo cree que lo tiene “la policía”.

Ante una consulta de Conclusión, desde la Fiscalía Regional 2ª explicaron que tras el fallecimiento de Díaz el caso fue tomado por la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, que ordenó la realización de la autopsia “para determinar la causa de muerte”.

Los tiempos del estudio dependen del Instituto Médico Legal, aclararon, y explicaron que “luego de enviar informe a Fiscalía, se determina la posible liberación del cuerpo para entregar a familiares”.

Ahora, con el dolor a flor de piel la familia tiene que costear los gastos de un sepelio pero el dinero no alcanza. Para quienes o puedan a colaborar, la familia pasó un número de celular: 3416291509 (Apolinaria, mamá de la víctima).

Últimas Noticias