Pesadilla en Fisherton: amanecieron con ladrones en su casa, los maniataron y se llevaron todo lo que tenían
Ocurrió en González Sabathié al 7800 cuando estaban todos durmiendo. Ingresaron con llave y sin forzar la puerta. Se llevaron dinero, celulares, televisores y una alianza de oro.
- Policiales
- Sep 8, 2026
Una familia fue sorprendida de la peor manera este martes a primera horas de la mañana en el interior de su vivienda en Fisherton. Cuatro ladrones con sus caras cubiertas ingresaron, los amenazaron con un cuchillo de cocina, los maniataron para luego irse con dinero y algunas pertenencias de las víctimas. Entraron sin violentar la puerta, con la propia llave del domicilio.
De acuerdo con el parte policial, el hecho tuvo lugar este martes pasadas las 4 de la mañana en González Sabathie al 7800 cuando Claudia y su yerno Alexis dormían; y Candela amamantaba a su bebé en el piso de arriba.
En ese momento, cuatro hombres con pasamontañas abrieron la puerta, ingresaron, los despertaron y les exigieron dinero.
Según relataron las víctimas, dos de los ladrones subieron al primer piso y se quedaron con Candela y su bebé; otro, subía y bajaba exigiendo dinero y el resto quedó abajo donde maniataron al joven que dormía en el sillón. Allí lo obligaron a transferir el dinero que tenía en su celuar.
La joven a la vez señaló que estuvieron adentro unos 40 minutos, en los que intercalaron amenazas y buen trato.
La familia entregó todo los que tenían y en total, los ladrones se llevaron 3.750.000 de pesos, con algo de efectivo que había en la casa –el sueldo recién cobrado de Candela en la cartera– y el dinero que le hicieron transferir a Alexis. Se llevaron también tres televisores y los celulares de cada uno, además de un anillo de oro, la alianza de casamiento de la madre de Claudia.
Con el botín asegurado, maniataron a las dos mujeres y huyeron.
Entre medio del terror y el lamento por lo sucedido, Candela contó que regresó a vivir a su casa familiar con su pareja y su hijo, justamente para achicar gastos: “Estamos fundidos. Mi mamá tenia un negocio que cerró y vendimos el auto para pagar deudas”.

