A medida que la crisis económica se profundiza, el impacto sobre la situación laboral de los argentinos es cada vez más duro. A los números difundidos por el Indec la semana pasada, que ubicaban la tasa de desempleo en un 10,1% se suman esta semana los datos difundidos por la Universidad Católica Argentina, que revelan que el 49,3% de los trabajadores se ocupa en empleos informales. 

Los abrumadores números surgen de la última encuesta del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) sobre el panorama del empleo en el año 2018. La misma da cuenta que el 49,3% de la población activa se encuentra ocupada en el sector microinformal de la estructura productiva y dentro de este grupo de argentinos el 81,7% tiene un empleo de baja calidad, el 75,9% carece de aportes del sistema de seguridad social y en promedio recibe salarios de 10.283 pesos mensuales, un sueldo que ubica a un jefe de hogar al borde de la pobreza.

Del informe publicado por el portal de Infobae surge que la proporción de ocupados en el sector microinformal de la estructura productiva sigue creciendo año a año. A finales de 2018 los ocupados en el sector público representaban el 14,9% (se incluye tanto a los empleados que cubren las necesidades operativas del Estado como a los trabajadores que contraprestan en los programas de empleo directo), y solamente el 35,8% de los ocupados realizaban actividades en el sector privado formal (actividades laborales profesionales o en unidades económicas de media o alta productividad e integradas a los mercados formales).

En el 2018 el 81,7% de los trabajadores del sector microinformal tenían un empleo precario o un subempleo inestable, mientras que este empleo de baja calidad solo lo presentaron el 24,8% de los trabajadores del sector formal y el 12,6% de los del sector público.

La situación del empleo informal se agravó sustancialmente en la Argentina en el último año: mientras que en el 2017 había un 47,9% de trabajadores en situación precaria, en el 2018 este grupo pasó a ser el 49,3% de la población económicamente activa del país.

Otro dato de gran importancia es la brecha salarial entre los trabajadores que se empelan en el sector foraml y un empleado no registrado. Es abismal. Mientras que un trabajador que está en el mercado laboral pleno recibió en el 2018 un promedio de $24.985  mensuales, el empleado de la economía informal solo obtuvo $10.283. Esta brecha se mantiene relativamente constante en todo el período analizado ya que el 26,4% de los trabajadores del sector microinformal se declaran asalariados, mientras que el componente no asalariado representa el 73,6% de estos puestos.

La mayor parte (52,5%) de los trabajadores del sector microinformal tienen trabajos de cuentapropistas, mientras que el 20,3% tiene un trabajo en relación de dependencia pero sin recibir aportes. El 14,9% pasó por empleos temporales.

La clase media argentina parece haber sido castigada en el último año. Según el estudio de la UCA, en el 2017 había un 13% de sectores de clase media que estaban con empleos no registrados. Pero en el 2018 este sector saltó al 17,3% del universo de los trabajadores de empleos informales.

Todo esto explica también una parte importante del trabajo que realizó el Observatorio de la Deuda Social con relación al impacto que tuvo el mercado laboral en los hogares argentinos.

“Es importante observar que el 74,8% de los ocupados del 25% de los hogares de más bajo nivel socioeconómico desarrolla actividades en el sector micro-informal, mientras que en el 25% de los hogares de mayor nivel socioeconómico esto se reduce a sólo el 17,3%”