La tasa de interés de referencia se mantendrá alta, en torno al 70%, porque de este modo contribuye a sostener la estabilidad cambiaria que es necesaria para impulsar una reactivación económica, indicó hoy la consultora Ecolatina.

“En la medida en que contribuya a la estabilidad cambiaria, una tasa de interés en estos niveles no es ‘tan’ contractiva. La precondición para pensar en cualquier reactivación económica sostenida –y que no sea solo un rebote estadístico por una buena cosecha- es que se extienda el horizonte de previsibilidad del tipo de cambio”, sostuvo la consultora.

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Agregó que “si el dólar retoma su volatilidad, la recesión se extenderá: la inflación frenará su curso descendente y el poder adquisitivo permanecerá deprimido. En consecuencia, las tensiones que genera esta tasa de interés en la cadena de pagos cumplen un papel secundario frente a la calma cambiaria”.

También remarcaron que desde fines de abril, cuando el Banco Central anunció que podría intervenir dentro de la zona de no intervención (ZNI) cambiaria –ahora llamada zona de referencia- y que elevaba de US$ 150 millones diarios a US$ 250 millones la posibilidad de venta de Reservas, “las expectativas de depreciación se apaciguaron sensiblemente”.

Al respecto, Ecolatina observó que “las intervenciones cambiarias dentro de la zona de referencia deberán ser acotadas. Aunque las Reservas brutas actualmente rondan los US$ 67.000 millones, las Reservas netas (es decir, aquellas que genuinamente pertenecen al Banco Central) no llegan a US$ 20.000 millones”.

“En consecuencia, si la autoridad monetaria vendiera constantemente divisas para ‘planchar’ al dólar, se generarían nuevos temores sobre un eventual default de la deuda en moneda dura, incrementando las presiones que se querían disipar”, advirtió.

Por otra parte, recordó que “para evitar un descalce de plazos de las entidades financieras, la tasa de interés de referencia opera sobre los bancos (solo ellos pueden acceder a las Leliqs) y posee un horizonte de siete días”.

En este marco, para los inversores minoristas la alternativa suele los plazos fijos usualmente a treinta días y “por lo tanto, la autoridad monetaria no debería recortar sensiblemente la tasa de interés de referencia para evitar que los bancos comerciales queden con activos a siete días y pasivos a un mes”, concluyó Ecolatina.