¿Sólo retenciones?: el campo y otras necesidades que plantear a Milei
Si bien el eje del discurso del libertario giró en torno a la rebaja de los derechos de exportación, algo que tanto venía pidiendo el sector agropecuario, hubo otros ítems que el Jefe de Estado omitió mencionar o los nombró por arriba, sin profundizar en detalles.
- Economía
- Jul 28, 2025
El anuncio del presidente Javier Milei en la Sociedad Rural Argentina (SRA) sobre una baja de retenciones para el agro trajo cierto alivio al campo, en una medida esperada por todos los actores clave, no obstante el incumplimiento de su eliminación total que había prometido en campaña.
Las discusiones posteriores en el seno del sector agropecuario giraron en torno a esta medida, pero más allá de la noticia deseada, en el fondo se desprenden otras cuestiones que urgen necesarias e indispensables para uno de los motores de la economía argentina, las cuales el Jefe de Estado omitió mencionar o lo hizo de manera superficial, sin ahondar en los detalles.
En ese sentido, una de los temas a abordar para el agro conciernen en torno a la inseguridad rural y el presente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Ambas problemáticas fueron descritas por el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino.
«El campo argentino, en este momento, ya no es más el lugar pacífico y tranquilo que supo ser. Se multiplican los casos de abigeato, cacería ilegal, daños a silos y cosechas, robos y daños personales, incluida la pérdida de vidas humanas. No hay personal de seguridad suficiente, que proteja efectivamente a la gente del campo, y necesitamos fiscalías especiales dedicadas a los delitos rurales», subrayó.
Luego, al referirse al panorama del INTA, opinó que «debe seguir existiendo. Debe dedicarse a la investigación y al desarrollo al servicio de los productores; seguir trabajando en el campo de la biotecnología, y continuar desarrollando nuestras herramientas, adaptando las tradicionales y dando acceso a las nuevas, incluidas la inteligencia artificial y la robótica». Una declaración en línea con la Mesa de Enlace, que entiende que es necesario modernizar el organismo.
Otro de los ítems considerados esenciales por el agro es la actualidad del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), sobre el que el Gobierno nacional viene aplicando fuertes recortes de funcionamiento, a través de su «motosierra desreguladora».
«El Senasa es tan importante que hay que reorganizarlo: eliminar la ineptitud, la burocracia obstructiva y la influencia clientelista de origen político y gremial, y dotarlo de un nivel técnico de excelencia. Debe tener un plan de largo plazo, que incluya la definición y diferenciación de status sanitarios, y un poder de intervención adecuado. En un país exportador, no podemos no tener un Senasa del mejor nivel internacional», enfatizó Pino.
Sobre este punto, vale aclarar que Milei sí hizo alusión al ente, pero precisamente para cuestionar que se había vuelto «burocrático» y sobredimensionado en sus funciones. Una justificación para avanzar en el desmantelamiento del organismo. «Sacamos al Senasa de la función de producción: basta de controlar el grosor de la chapa o el alto de la canilla de los baños, basta de que un funcionario público le diga a un productor cuándo cosechar”, exclamó el libertario en La Rural.
A su vez, otro de los puntos indispensables dentro de las necesidades agropecuarias pasa por la barrera sanitaria, algo sobre lo que Pino también se expresó. La discusión se centra en la flexibilización de la misma, ya que que divide al país en zonas libres de aftosa con vacunación (al norte de ese curso de agua), y libres sin vacunación (al sur, en la Patagonia).
«Corresponde que hablemos aquí de un asunto que concierne a nuestra ganadería: la fiebre aftosa. Queremos alcanzar el status de país libre de aftosa sin vacunación que varios países vecinos han logrado. Pero debemos tomar conciencia de que eso depende de un trabajo conjunto, con la decisión y el compromiso de todos los productores», disparó.
Para muestra de ejemplo, el titular de la SRA defendió el proceso que comenzó hace más de 20 años y llevó a que la Patagonia pueda tener esa característica distintiva.

