SáBADO, 18 DE JUL.

Ley de Glaciares: con el apoyo de sus aliados, el oficialismo consiguió aprobar la reforma en Cámara de Diputados

Tras más de 11 horas de debate, con 137 votos a favor y 111 en contra, la Cámara Baja dio luz verda a las modificaciones motorizadas por el Gobierno.

Tras más de 11 horas de debate en una sesión signada por duras tensiones, La Libertad Avanza consiguió una contundente victoria en la Cámara de Diputados. Con el apoyo  apoyo de sus bloques aliados, a quienes se sumaron, incluso, dos diputados de Unión por la Patria de la provincia de San Juan, lograron convertir en ley la reforma pro minera de la Ley de Glaciares.

Con 137 votos a favor, 111 negativos y tres abstenciones, se sancionó la iniciativa que redefine los alcances de la protección de glaciares y zonas periglaciales, y flexibiliza las condiciones para desarrollar explotaciones de recursos.

Además de La Libertad Avanza, votaron afirmativamente el PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca, Producción y Trabajo (San Juan), Karina Banfi (Adelante Buenos Aires), José Luis Garrido (Por Santa Cruz), Nicolás Massot (Encuentro Federal) y un grupo de seis diputados de Provincias Unidas (Gisela Scaglia, José Nuñez, Sergio Capozzi, Jorge Rizzotti, Alejandra Torres y Jorge Ávila).Inclusive, el oficialismo se dio el lujo de captar votos de dos diputados de Unión por la Patria: los sanjuaninos Cristian Andino y Jorge Chica.

Las abstenciones vinieron de la mano de los dos diputados del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone, y Karina Maureira de La Neuquinidad.

En contra de la reforma se pronunció la enorme mayoría de Unión por la Patria, el grueso de Provincias Unidas (11 de sus integrantes), los dos diputados de la Coalición Cívica (Maximiliano Ferraro y Mónica Frade), Miguel Pichetto (Encuentro Federal), los cuatro miembros del Frente de Izquierda, Natalia de la Sota (Defendamos Córdoba), Marcela Pagano (Coherencia) y Jorge Fernández (Primero San Luis).

El debate

El diputado Nicolás Mayoraz (LLA), miembro informante y presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales explicó que “las audiencias públicas se desarrollaron de forma impecable: la ley, para su tratamiento, requería de escuchar a la ciudadanía”.

“La ley viene del Senado con una claridad meridiana. El objeto es una modificación que busca aclarar conceptos, no altera el paradigma de la protección de los glaciares”, agregó Mayoraz, al tiempo que afirmó que «En el texto que aprobamos el equilibrio se fortalece, aquí está el verdadero federalismo de concertación en acción”.

“El presidente Milei tomó un compromiso con la sociedad y con los gobernadores en el Pacto de Mayo: cumple su palabra. Con este proyecto de ley estamos demostrando que la protección ambiental y el desarrollo sustentable son posibles”, argumentó.

El diputado José Peluc (LLA) titular de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, hizo hincapié como miembro informante del carácter “histórico” de las audiencias públicas. “Tratan de desdibujar el concepto de la ley diciendo que no vamos a tener más glaciares ni a cuidarlos, lo cual demuestra que no han leído el proyecto y que tampoco entienden lo que es el sistema del agua”.

El dictamen de minoría fue defendido por la diputada de Unión por la Patria Adriana Serquis, quien cuestionó que “se están basando para defender esta ley en datos que no son científicos”. “El rechazo no tiene que ver con no querer un desarrollo productivo. Simplemente estamos tratando de que esa regresión que existe en esta ley no se haga efectiva”, explicó la expresidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

En tanto, el jefe de la principal bancada opositora, Germán Martínez, advirtió que gran parte de los desarrollos mineros que se están llevando adelante “ya cuentan con una seguridad jurídica” por la Ley de Glaciares “que van a poner en riesgo con este cambio”.

Por su lado, el legislador de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro subrayó: “Estamos frente, quizás, a una de las peores leyes que hayan traído a este Congreso de la Nación, porque no dimensionamos el retroceso sin precedentes, con graves consecuencias, que va a traer esta ley totalmente inconstitucional. Es una ley inconstitucional, que viola el artículo 41 (de la Constitución), por el cual este Congreso está obligado a establecer los presupuestos mínimos de protección ambiental”.

“Las mineras redactaron esta ley, hicieron la conducción del proceso deliberativo. Estamos acostumbrados a la historia de la Argentina corporativa”, lanzó ante la mirada impávida del oficialismo y se preguntó: “¿Vamos a mirar para otro lado en relación a lo que es la agenda corporativa y la presión corporativa de las mineras en lo que es un escandaloso y displicente lobby y conflicto de intereses que se llevan adelante en muchísimos de estos proyectos, y que hasta tienen que ver muchas veces con el financiamiento de la política?”.

En la misma línea, criticó que “estamos convirtiendo, de a poco, a este Congreso en un templo de mercaderes, que se tiran miles de millones para  acá, miles de millones para allá”.

Al termino de la presentación de los dictámenes, la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman arreció en crítica y no tuvo reserva al referir : “Qué ironía del destino que a usted le toque presidir esta sesión porque antes de ser abducido por las ideas libertarias, cuentan en Mendoza, que usted estaba en contra del proyecto minero San Jorge cuando el PJ de Mendoza lo impulsaba”, en clara alusión a la discucion de la ley en 2011 en Mendoza.

Quieren doblegar a los manifestantes de afuera a fuerza de represión, a los gobernadores los cooptan a fuerza de ATN y otros, como usted, pasan de ser defensores del ambiente a presidir una sesión donde se destruye algo tan valioso como los glaciares y los periglaciares”, lanzó y denunció que “estamos ante una nueva ofensiva colonial, reprimarizadora de la economía y un verdadero proyecto de saqueo”.

A su turno, el diputado de Unión por la Patria, Juan Grabois puntualizó desde su perspectiva su interpretación de la norma y avanzó con su síntesis que hacen a la esencia de la reforma a Glaciares: “El único sentido de la ley es habilitar la minería de glaciares porque es terraplanista, envenenada, corruptora e inconstitucional”. Y no tuvo ningún empacho en señalar que “los argumentos científicos son más truchos que las hipotecas de Adorni y la criptomoneda de Milei”.

“Quieren sustituir una política de Estado gestionada por los mejores científicos del mundo que son los argentinos”, planteó, para luego pedir un aplauso para los investigadores del Conicet. “Esta ley viola tratados internacionales y la Constitución Nacional, cumplamos con el deber que nos impone el artículo 41 de proteger el ambiente”, añadió.

En tanto que el bahiense, de Encuentro Federal, Nicolás Massot aludió al espíritu de la reforma, al señalar que “el criterio de protección siempre fue hídrico, y no el criterio meramente geológico. Ese fue siempre el espíritu de esta discusión, razón por la cual inclusive había una biblioteca dividida según la cual era suficiente un decreto reglamentario. Y yo creo que lo era”, reconoció, aclarando que hubiera tenido un vicio de legitimidad en ese caso».

Todas las industrias tienen afectaciones más o menos preservantes sobre distintos ecosistemas. Todos los ecosistemas están protegidos dentro de la Ley de Ambiente. Y en todos los casos se estipula un criterio de si la afectación de esa industria en particular es suficientemente relevante para un ecosistema o si no lo es», expuso.

Para Massot , se trata «exactamente del mismo criterio que bajo la tutela de la Ley de Glaciares va a tener que cumplir la autoridad de aplicación provincial. Las provincias no hacen más que completar las bases de estudio que el IANIGLA no pudo completar durante su larga vida, que trascendió tres gobiernos de signos diferentes”, fundamentó.

A su tiempo, la diputada Fernanda Ávila, presidenta de la Comisión de Minería, manifestó “lo que vengo viendo a lo largo de la discusión de esta ley, en estos cinco meses, es que estamos fundamentalmente ante un problema de percepción. Hay un reflejo automático de que cualquier modificación de la norma estamos retrocediendo”.

“Se ha dicho que el objeto de la ley cambia. Eso no es real. El objeto fue siempre el mismo: proteger las reservas estratégicas de agua. Lo dijo (Marta) Maffei en 2007; lo dijo el senador Daniel Filmus en 2008; lo repitió (Miguel) Bonasso en 2010, y lo dijo el IANIGLIA en el informe técnico que hizo en 2019”.

Y continuó su exposición con la lectura de un documento: “El principal objetivo del inventario nacional de glaciares consiste en identificar, caracterizar y monitorear los glaciares y geoformas que actúan como reserva hídrica estratégica en la República Argentina”. Pidió entonces leer el artículo 1°, porque “el objeto no cambia”.

El diputado Máximo Kirchner fundamentó que “el aumento de la explotación de litio se hizo con esta ley. No hay una justificación para que podamos decir ‘no hemos podido producir’”, para después calificar que estamos ante “un argumento infantil”. “Como si el que estuviera en contra de esto estuviera en contra de la producción”, precisó.

Alertó además, que “este gobierno tiene todas las leyes que quiere; antes decían que era una escribanía el Congreso. Acá salen todas las leyes, no hay excusas para los resultados que están teniendo”. Y cargó tintas al describir que “una mentira” que “defender cuestiones ambientales nos coloca en la posición de ser enemigos de la producción”.

Al concluir su discurso, expresó que el ejemplo es Chile, que «exporta 10 veces en relación a la Argentina: tiene un tercio de la población que tiene Argentina, sin embargo yo no veo que eso haya servido ni en la microeconomía ni en la macro del país”.

La diputada Sabrina Selva (UxP), manifestó que “el debate propuesto respecto a la reforma de la ley de glaciares es tan deshonesto como el gobierno, tan mentiroso como su relato”. “Esta ley es inconstitucional y regresiva, va a traer conflictos interjurisdiccionales”, pronosticó. «Esta ley es inconstitucional y regresiva, va a traer conflictos interjurisdiccionales”, anticipó.

En representación de Provincias Unidas, la diputada María Inés Zigarán advirtió que “no están protegiendo las autonomías provinciales”. “Están dejando a las provincias solas con todo el costo que significa decidir sobre si un glaciar o un ambiente periglacial se van a preservar o no”, dijo.

El jefe del bloque de LLA, Gabriel Bornoroni, cerró el debate, y expresó un enfático discurso en el que destacó que “en la Argentina de Milei exportamos petróleo; con el kirchnerismo lo importábamos”. “A la Argentina la estamos poniendo de pie de la mano del presidente Milei”, remarcó.

“Hace falta una aclaratoria de esta ley 26.639 que vino a este recinto después de haber pasado por el Senado y que nos da la posibilidad de devolverle lo que nosotros llamamos federalismo. Que es lo que está faltando y lo que las provincias le pedimos a la Nación y le pedimos a Buenos Aires que se establezca y funcione el federalismo”, señaló el presidente del bloque oficialista.

El artículo 124 de la Constitución Nacional nos da la potestad de las tierras a cada una de las provincias, así que orgulloso de que el presidente Milei haya enviado esta ley al recinto. Todos los diputados de las distintas provincias tendrían que votar con las dos manos esta ley”, arengó emocionado el jefe de la bancada oficialista.

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