MARTES, 20 DE OCT.

Persisten los reclamos a más diez años del cierre de la carrera de Magisterio de Trabajo Manual

La carrera, si bien era de dos años, contaba con seis especialidades diferentes. Una profesión que se apagó, pero que aún cosecha reclamos exigiendo su regreso.

Por Alejandro Maidana

En 2009 se le ponía fin a una carrera de Magisterio de Trabajo Manuel, que no es otra que la de Taller, ¿el pretexto? Supuestamente se perseguía modificar sus contenidos y agregarle uno o dos años como cualquier otro magisterio. Lamentablemente, esa carrera no volvió a abrir sus puertas.

Llegando a 2013, el gremio provincial propuso una capacitación que tendría tres años de duración, cursándose la misma los días sábado. Quienes denuncian y padecen este cierre sostienen que dicha capacitación no fue muy difundida, ya que  solo se apuntaba a quienes formaban parte del gremio docente, quedando afuera de la inscripción quienes no estaban agremiados. La idea primaria era la de nivelar distintas competencias, aquella persona que tenía un título habilitante para brindar sus servicios en el nivel primario, en un año pasaría a gozar del título docente.

De esta manera, se podría titularizar el cargo, la realidad es que esta metodología solo hizo las veces de parche, ya que los frutos no fueron los deseados, quedando lejos de los que brindaba la antigua carrera. A días de comenzar el ciclo lectivo 2023, lo más parecido a recibirse de maestro de alguna especialidad como carpintería es hacer un cursado de capacitación en alguna escuela taller que tenga dicho curso para que después de realizarlo, comenzar el estudio por espacio de tres años de las materias pedagógicas para obtener la competencia docente.

El docente Guillermo Ragazzo, hace un año que se encuentra reclamando por haber sido corrido del escalafón de la Escuela Taller N°59 de la ciudad de San Lorenzo. El docente denuncia que la directora de la institución se permite ciertas licencias gracias a la anuencia del supervisor reemplazante de la Región VI, a quien denuncia como cómplice de la maniobra.

“Hace algunos años la profesión se viene utilizando solo como una mera salida laboral, esto se ve reflejado en los cursos de capacitación para adultos. Con anterioridad estos funcionaban como espacio de oficios que servía mayoritariamente para hobbistas que desde sus hogares les daban vida a distintos microemprendimientos. Hoy el panorama es otro, ya que esos mismos espacios son ocupados por docentes de grado, asistentes escolares y personas ligadas de uno u otra manera a supervisores o directores”, indicó Guillermo Ragazzo.

A raíz de lo antes mencionado, quien lleva años luchando por el recupero y la resignificación de una carrera que han desarticulado, insiste en que la ilegalidad ha ganado terreno y eso no puede tolerarse. “Hoy nos encontramos con supervisores que no respetan los escalafones para cubrir vacantes de reemplazo. Directores que colocan a dedo a reemplazantes sin utilizar una herramienta pertinente como el escalafón, poniendo al frente del grado a personas que en muchas oportunidades no están capacitadas para la función asignada. Tampoco respetan la especificidad de cada cargo sin importarles el derecho de las infancias, no pasa por ser una oveja negra que nada tiene que ver con el rebaño, pasa por enfrentar un modus operandi que de legal no tiene nada”.

 

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