Tras aceptar modificaciones de aliados, el Gobierno postergó el dictamen del Super RIGI en el Senado
La iniciativa impulsada por el Gobierno ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y ahora es analizada por las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General del Senado.
- Nacional
- Sep 2, 2026
El oficialismo en el Senado volvió a postergar el dictamen del Super-RIGI, luego de aceptar modificaciones propuestas por bloques aliados. La Libertad Avanza decidió pasar a un cuarto intermedio hasta la próxima semana debido a que todavía no consiguió las firmas necesarias para habilitar el tratamiento del proyecto en el recinto.
La iniciativa impulsada por el Gobierno ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y ahora es analizada por las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General del Senado.
«El dictamen aún está circulando, no tiene todavía todas las firmas», explicó el senador del PRO, Martín Goerling Lara. El oficialismo pretende avanzar con el tratamiento en el recinto el próximo 10 de septiembre, aunque para eso deberá terminar de reunir los respaldos dentro de las comisiones.
Entre los cambios incorporados al proyecto, a pedido del PRO y la UCR, se estableció que los grandes proyectos de inversión vinculados con data centers deberán contar con subestaciones eléctricas propias. También se incorporó un piso de proveedores locales, con el objetivo de que parte de la inversión alcance a empresas argentinas.
Durante el debate, el senador libertario Bartolomé Abdala defendió la iniciativa y sostuvo que permitirá atraer inversiones de gran escala que actualmente son difíciles de captar.
Según planteó, esos proyectos también podrían generar actividad en empresas vinculadas y favorecer la creación de un entramado de proveedores y compañías satélite.
Desde el peronismo, en cambio, Jorge Capitanich cuestionó el proyecto por el impacto que podría tener sobre los recursos estratégicos. Señaló que las inversiones contempladas tienen un bajo nivel de empleo y un elevado uso de recursos naturales, entre ellos agua dulce y energía, y advirtió que la nueva redacción no establece precisiones sobre la certificación de las condiciones ambientales y de infraestructura.
Si el texto se aprueba con reformas en la Cámara alta, deberá regresar a la Cámara de Diputados, un escenario que el Gobierno intentó evitar al insistir hasta último momento con una sanción sin retoques.
El régimen es una de las apuestas centrales del Gobierno para atraer capitales de las grandes tecnológicas y proyectos de minerales críticos. Ofrece incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios, entre ellos el Impuesto a las Ganancias al 15%, para inversiones de al menos USD 1.000 millones, con estabilidad por unos 30 años.

