Lionel Messi y un festejo de cumpleaños entre alegrías y rabietas
El astro rosarino del fútbol mundial cumplió 29 años y lo celebró con sensaciones encontradas. Sin embargo, nada apañará la felicidad de haber llegado a una nueva final con la selección argentina.
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- Jun 24, 2016
Lionel Messi cumplió hoy 29 años pero el comienzo del día no fue todo lo feliz que hubiera deseado el astro cuando soñó con llegar a Nueva York para disputar otra final con el seleccionado argentino, ya que el vuelo desde Houston se retrasó demasiado y el consecuente enojo lo llevó a cuestionar severamente a la AFA desde su cuenta de Instagram, mientras sus compañeros trataban de alegrarlo con cánticos alusivos a esta jornada tan especial para él.
«Qué desastre son lo de la AFA», disparó Lío cuando la nave que transportó a la delegación desde Houston no remontaba vuelo «por razones climáticas», según argumentaron en un comunicado las autoridades de AFA para contrarrestar los dichos del capitán argentino.
Y el que se sumó a las críticas fue su amigo y compañero de habitación, Sergio Agüero, quien se quejó porque pasada la medianoche estaban todavía arriba de un micro rumbo al hotel designado en Nueva Jersey «sin comer».
La crítica de Messi a la AFA resultó extraña desde la manera en que la transmitió, ya que los dirigentes de AFA a cargo del grupo, con su titular Luis Segura a la cabeza, estaban a pocos metros de él, pero sin embargo eligió quejarse a través de las redes sociales.
Sin embargo esto no se trasuntó al arribo del plantel al hotel de Nueva Jersey, ya que los futbolistas llegaron cantando en el micro y celebrando obviamente el cumpleaños de su capitán como si nada hubiera pasado, quizás para disimular en parte el malestar vivido ante la buena cantidad de periodistas que se dieron cita en la madrugada para advertir los estados de ánimo de unos y otros.
Sin embargo las distancias que existen entre los dirigentes y la delegación no es nueva y viene directamente desde Buenos Aires, al punto que tanto el cuerpo técnico como los futbolistas solamente reconocen a Claudio Chiqui Tapia como referente de AFA «porque es el único que está en el día a día para lo que haga falta».
En cambio ni el propio Segura ni mucho menos el nombrado coordinador de selecciones de AFA, Víctor Blanco, son «santos» de la devoción de cuerpo técnico ni jugadores, que se limitan a respetuosos «buenos días, buenas noches», pero no van más allá de eso.
Esa falta de diálogo la compensan los integrantes de la delegación futbolística con Juan Carlos Crespi, un invitado del grupo que fue marginado hace seis meses del cargo que hoy ostenta Blanco pero tiene mucha afinidad con el grupo y «reparte alegría», aunque a la hora de tomar decisiones no cuenta con ningún peso.
Así están hoy las cosas en la selección argentina, a 48 horas de una final ante Chile que quiere ser la de «la gloria» para esta generación de futbolistas que se encuentra aislada en sí misma, pensando en levantar por fin una copa que será «solo de ellos», sin compartirla con nadie ni escuchar a los demás, incluyendo a Diego Maradona, quien les metió presión al intimarlos a ser campeones, y si se da lo contrario, «que no vuelvan».

