Otra niña de 12 años apareció asesinada, esta vez en Tucumán
Ocurrió en la localidad de La Cocha, a 110 kilómetros de la capital provincial. Fue hallada por su madre, atada a la cama con cables en las extremidades y en el cuello. Tenía medias en la boca y falleció asfixiada.
- Sin categoría
- May 30, 2016
Otra vez una niña de 12 años fue víctima de una brutal asesinato. En este caso, se trata de Milagros Daiana Torres, quien fue hallada por su madre en la madrugada del domingo, al regresar a su casa. La víctima había sido atada a la cama con cables y tenía una pelota de medias en la boca y cables en el cuello. Según los informes preliminares de la autopsia, la niña murió por asfixia, y se esperan otros resultados para saber si fue abusada sexualmente. Por el crimen, fue detenido su padrastro, principal sospechoso, identificado como Omar P., de 32 años, quien será indagado en las próximas horas.
El espantoso episodio ocurrió en la localidad tucumana de La Cocha, ubicada a 110 kilómetros al sur de la capital provincia. De acuerdo a los primeros resultados de la autopsia, la muerte por asfixia se produjo por las medias que el asesino le colocó en la boca y los cables que tenía alrededor del cuello. Si bien los pesquisas creían que la nena podía haber sido violada, los médicos forenses le informaron al fiscal de la causa, Fabián Rojas, del Centro Judicial de Concepción, que no había lesiones ni signos evidentes de abuso sexual violento, aunque se debían esperar los resultados de los hisopados.
Milagros se encontraba sola en la casa que compartía con su madre y su hermanito de 10 años en el barrio El Porvenir, de La Cocha. El cuerpo fue hallado por la madre de la víctima, María del Carmen Aranda (32), quien encontró a su hija en la cama, completamente desnuda y con cables en el cuello, en las manos y en los pies.
Desde el principio, la madre le dijo a la Policía que creía que el autor del crimen había sido su ex marido, quien no es el padre de ninguno de sus hijos y de quien se había separado hace tres meses.
La mujer explicó que se habían casado en 2014 pero que hace tres meses se separaron, Pérez se fue de la casa y que la relación se había tornado violenta en los últimos días porque el hombre le enviaba mensajes amenazándola.
La madre también explicó que la noche del crimen los niños estaban solos en la casa porque ella trabaja de noche embalando limones en una citrícola de la zona para mantener a sus hijos, aunque el Diario La Gaceta de Tucumán da cuenta de que: » La mujer salió de su casa el sábado a la noche. Primero llegó hasta la vivienda de su madre, donde dejó a su hijo de 10 años. Luego salió hasta un local bailable. Allí se cruzó con su ex esposo pero no se dirigieron la palabra».
La policía de La Cocha, al mando del comisario Pedro Gómez y del oficial Cristian Dadín, logró detener anoche al sospechoso.
El fiscal Rojas aseguró hoy que «la persona que mató a la niña conocía muy bien el lugar donde se produjo el ataque y los movimientos de la madre y de la casa». Explicó que la casa es muy precaria, tiene sólo una puerta de ingreso que estaba con un candado por fuera y las ventanas cubiertas con cañas y plástico.
«Una de las ventajas tiene una cobertura de plástico que estaba cortada y se presume que el atacante ingresó por allí», señaló el funcionario judicial.
«Hay una serie de indicios que refuerzan la hipótesis de que el ex marido de la mujer habría participado», dijo Rojas.
Los estudios de ADN de las muestras tomadas a la nena y también al detenido, junto a otros elementos recolectados en la vivienda, serán clave para confirmar si el sospechoso fue el autor del crimen.
En la Escuela Secundaria Técnica de La Cocha, a la que asistía la niña, no se dictaron clases hoy en señal de duelo por su muerte.
«Era un ángel al que le gustaba bailar», comentó la profesora de danzas del colegio, Emelina Farías, quien destacó que la niña «era atenta y estudiosa» y aseguró que «el dolor que esto provoca es terrible».
Foto: La Gaceta de Tucumán.

