Rosario tiene boxeadores con futuro
En el gimnasio de Empleados de Comercio, Marcelo Botta entrena púgiles novatos que aspiran a llegar a un título profesional.
- Deportes
- Jun 26, 2015
El boxeo es un deporte que en la última década ha recuperado cierto esplendor, gracias a la participación de púgiles argentinos que regresaron a ser protagonistas en grandes veladas internacionales que le devolvieron el interés a los amantes del deporte. En Rosario, se multiplican los gimnasios donde se preparan boxeadores amateurs que sueñan con un futuro profesional.
En la sede de la Asociación Empleados de Comercio, el entrenador de boxeo Marcelo Botta comenzó a trabajar con sus pupilos en el gimnasio que posee la entidad. Algunos de ellos, ya han peleado profesionalmente con exitosas perfomances.
En diálogo con Conclusión, Botta se remontó al inicio de su labor pedagógica en el sindicato, al afirmar que: «Esto surgió hace aproximadamente dos años atrás, cuando tuve el honor de recibir la invitación de la comisión directiva, para que yo enseñara boxeo, ya que había muchos afiliados interesados en practicar el deporte».
Dentro del grupo de jóvenes que adiestra Botta se encuentra Emanuel Ruiz Díaz (peleó en 26 oportunidades y ganó en 20 contiendas) que ganó una medalla en su presentación en el club Edison y señaló que: «No fue fácil obtener una medalla y como dice el profesor, que hoy fue una medalla y quizás algún día sea un título, siempre estamos soñando, nunca bajamos los brazos».
También se entrena con el grupo, Lucas Obregón (luchó en 28 oportunidades de manera profesional) que tiene la particularidad de ser empleado de comercio y después de cumplir su horario laboral, despunta el vicio de practicar box y valoró el espacio que le da el sindicato: «Siempre es bueno tener un lugar porque es complicado con los horarios, casi todos trabajamos». Además, dejo en claro sus objetivos a futuro: «Siempre siguiendo lo que uno viene a buscar, llegar a un sueño, es casi un estilo de vida dejando muchas cosas de lado, en realidad no es un sacrificio porque es algo que nos gusta».
Los boxedores rosarinos sueñan con un futuro mejor, se imaginan peleando por un título mundial, pero saben que el camino es muy extenso y sacrificado, son los primeros pasos de una carrera deportiva que se hace a los golpes.

