Ante nuevos casos de sarampión, recomiendan actualizar los esquemas de vacunación
Ante la reciente confirmación por parte del Ministerio de Salud de la Nación de dos nuevos casos con residencia en la provincia de Buenos Aires, que se suman a los seis que se habían detectado en la Ciudad de Buenos Aires.
- Info general
- Mar 10, 2025
Ante los nuevos casos de sarampión, el Ministerio de Salud de la Provincia de Santa Fe recuerda a la población la importancia de tener al día los esquemas de vacunación del Calendario Nacional, que es obligatorio y gratuito. Esto se vuelve especialmente relevante en el contexto de un brote de esta enfermedad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y la Provincia de Buenos Aires. En una reciente comunicación epidemiológica del Ministerio de Salud de la Nación, se confirmaron seis casos de sarampión en residentes de la ciudad porteña.
El primer caso confirmado de este grupo, fue el de una niña de seis años, con antecedente de viaje junto a su grupo familiar desde Rusia con escalas en Vietnam, Dubai y Río de Janeiro. En la provincia de Buenos Aires en tanto, se confirmaron dos casos de personas residentes en Florencio Varela: el primero desarrolla su actividad laboral cerca de donde sucedieron los demás casos y el segundo es un familiar cercano.
Al respecto, la secretaria de Salud de la provincia, Andrea Uboldi, explicó que “es importante comprometer a la población para revisar y completar los esquemas de vacunación previstos en el Calendario Nacional según la edad, para evitar la reaparición de enfermedades que gracias a las vacunas ya no se presentaban con frecuencia”.
En ese sentido, recordó que «gracias a la vacunación sostenida, Argentina interrumpió la circulación endémica del sarampión en el año 2000, y desde entonces se registraron brotes cortos«.
La funcionaria agregó “mientras el sarampión continúe circulando en otros países, y ante la disminución de las coberturas de vacunación, Argentina presenta un alto riesgo de importación de casos y desarrollo de brotes”.
En ese contexto y con el regreso a las aulas y otros espacios donde se desarrollan las actividades escolares supone el contacto estrecho entre niños, adolescentes y adultos, la convocatoria a reuniones y actos escolares con gran afluencia de personas y un incremento del desplazamiento de la población, constituyendo así un escenario que facilita la propagación del virus del sarampión, altamente transmisible.
Por eso, considerando el inicio del ciclo lectivo y la práctica de esas actividades educativas, deportivas, recreativas y sociales, resulta fundamental contar con las vacunas que contienen protección para sarampión (triple viral), de acuerdo a las recomendaciones vigentes. Desde el área de Salud recordó que la vacuna contra el sarampión se llama triple viral (TV) y protege además para rubéola y paperas.
- Los niños reciben su primera dosis a los 12 meses.
- Los mayores de 5 años, adolescentes y personas adultas deben acreditar dos dosis de vacuna con componente contra sarampión después del año de vida (doble o triple viral) o contar con anticuerpos (defensas) demostradas en un análisis de sangre (serología IgG positiva para sarampión y rubéola).
- Las personas nacidas antes de 1965 se consideran inmunes porque estuvieron expuestas al virus y no necesitan vacunarse.
¿Qué es el sarampión y cuáles son los síntomas?
El sarampión es una enfermedad viral aguda, muy contagiosa y potencialmente grave. Se propaga principalmente por vía respiratoria, de persona a persona, y por el contacto con superficies contaminadas. El virus, presente tanto en el aire como en superficies, mantiene su capacidad de contagio durante dos horas.
Los síntomas de la enfermedad son fiebre alta y erupción (sarpullido), sobre todo en cara y tronco, que se extiende al resto del cuerpo. Pueden agregarse también secreción nasal, conjuntivitis y tos catarral; y presentarse complicaciones como neumonía, convulsiones, meningoencefalitis.
Por estos motivos es importante tener el esquema de vacunación al día, de acuerdo a la edad; y consultar ante la aparición de fiebre y manchas en la piel, en los efectores de salud públicos y privados.

