JUEVES, 04 DE JUN.

En el propio acuerdo, el FMI afirma que las chances de pago están sujetas “a riegos excepcionales”

El organismo publicó los detalles, que convierten el nuevo acuerdo con Argentina en casi impagable. La directora del Departamento de Estrategia (SPR), Ceyla Pazarbasiogluel, no quiso firmar el nuevo crédito.

 

Al conocerse este domingo los detalles del nuevo acuerdo entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Argentina, por U$D20.000 millones de los cuales 15.000 se desembolsarían a lo largo de este año, el propio organismo analiza la situación del país y concluye que existen “riesgos excepcionales” para su repago.

Tal es así, que ocurrió algo fuera de lo habitual en el organismo internacional de crédito: una directora se negó a firmar el documento. Se trata de la turca Ceyla Pazarbasiogluel, a cargo del Departamento de Estrategia, Políticas y Evaluación (SPR por sus siglas en inglés), quien se excusó de firmar la autorización del nuevo crédito. Para reemplazarlas, en su lugar intervinieron dos funcionarios de menor categoría.

Atento al crédito pendiente que tiene la Argentina, tomado durante la gestión de Mauricio Macri por U$S54.000 millones -aunque sólo se efectivizó el desembolso de U$D45.000, porque Alberto Fernández rechazó el último tramo- el desembolso inicial elevaría el crédito pendiente del Fondo de Argentina al 1.263% de la cuota.

Las excepcionalidades que concedió el Fondo en esta ocasión convierten a esta nueva versión del acuerdo de facilidades extendidas al de Stand-By que el FMI le otorgó a Macri en 2018. Aquél préstamos motivó el despido de Alejandro Werner y del italiano Roberto Cardarelli, que tuvieron quienes tuvieron que soportar que su desempeño fuera objetado en un documento público del Fondo.

El texto del nuevo acuerdo, que se conoció este domingo, señala en un tramo que “el personal técnico considera que la capacidad de Argentina para reembolsar al Fondo sigue sujeta a riesgos excepcionales, que dependen fundamentalmente de las medidas políticas tempranas y de la implementación sostenida del plan de estabilización para alcanzar los objetivos de acumulación de reservas y asegurar la reanudación del acceso al mercado antes del vencimiento de las recompras al Fondo”.

Otro fragmento sostiene que “el margen de maniobra sigue siendo limitado, especialmente en el contexto de bajos niveles de reservas, elevadas obligaciones de servicio de la deuda cambiaria, un historial de volatilidad de los flujos de capital y un entorno externo más propenso a shocks”. Es decir, muy difícil de pagar.

“La exposición del Fondo alcanzaría un máximo de DEG (derechos especiales de giro) U$S43.100 millones en 2026 (la mayor exposición en su historia), superaría el 100 % de las reservas internacionales brutas hasta finales de 2027 y se mantendría por encima del 1.000 % de la cuota hasta finales de 2029”, abunda el documento técnico del acuerdo.

En la misma linea, señala que “las obligaciones totales del Fondo alcanzarían un máximo de más de 8.900 millones de DEG en 2030, lo que generaría necesidades generales de financiamiento externo bruto ligeramente mayores, que promediarían alrededor del 9 % del PIB (excluyendo el servicio de la deuda interna del sector público) en el período previsto”.

Además, indica que “las obligaciones máximas con el Fondo constituirían alrededor del 9 % de las exportaciones proyectadas y el 15 % de las reservas proyectadas de los bancos centrales, y se mantendrían en niveles elevados durante varios años después de la finalización del programa”, lo que equivale a sostener que es prácticamente impagable por parte de la Argentina.

Finalmente, el documento plantea que “el acceso total propuesto de DEG 15.300 millones mantendría el crédito pendiente del Fondo de Argentina por encima de los límites de acceso acumulativo normales durante un período prolongado, con un crédito pendiente al final superior en un 139% de la cuota al nivel previo al programa”.

Así, “dado el crédito pendiente existente de Argentina, el desembolso inicial elevaría el crédito pendiente del Fondo de Argentina al 1.263% de la cuota, DEG 21.100 millones más que del 600 % de la cuota. Se proyecta que el crédito máximo del Fondo a Argentina, suponiendo que los desembolsos se realicen según lo programado según el acuerdo propuesto, alcance los DEG 43.100 millones en 2026, equivale al 1.352% de la cuota. Esta sería la mayor exposición del Fondo en términos absolutos en la historia”. Según los cálculos que efectúa el SPR, si se alinearan los planetas el repago del crédito total del país con el organismo podría finalizar recién en 2039.

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