JUEVES, 04 DE JUN.

Condenaron a Willy Wonka, el inspector de tránsito rosarino que vendía droga en fiestas electrónicas 

El trabajador municipal, cuyo nombre real era Víctor Cicchirillo, fue condenado a cuatro años y cinco meses de prisión. Su pareja, Eliana Cabrera, también fue penada con tres años, pero podrá cumplir con la sanción de forma condicional, sin ir a la cárcel. 

 

Un inspector de tránsito y su pareja fueron condenados por venta de drogas en Rosario, pero sólo él irá a la cárcel. El trabajador municipal se hacía llamar Willy Wonka en Telegram, donde ofrecía éxtasis y cristal, sustancias que comercializaba en fiestas electrónicas.

Los fiscales Franco Benetti y Santiago Cruz Alberdi, integrantes de la Oficina de Narcocriminalidad del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de Rosario, acordaron mediante un procedimiento abreviado la condena a 4 años y 5 meses de prisión efectiva y al pago de una multa de $4.680.000 para el empleado municipal Víctor Sebastián Cicchirillo, alias Willy Wonka.

Imputaron a “Willy Wonka”, un agente de Control que vendía drogas en fiestas electrónicas
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El inspector de tránsito fue detenido en diciembre del año pasado por vender drogas de diseño, como éxtasis y cristal, en fiestas electrónicas y en modalidad delivery a través de la aplicación de mensajería Telegram.

Luego del desarrollo del juicio, Cicchirillo fue condenado por el delito de comercio de estupefacientes, mientras que su pareja, Eliana Soledad Cabrera, también fue sentenciada, pero en carácter de partícipe secundaria del mismo delito, a 3 años de prisión de ejecución condicional, al pago de $2.600.000 de multa y a la imposición de reglas de conducta por el plazo de la pena.

En la pesquisa se pudo constatar las dos modalidades de venta. Gran parte fueron “cara a cara” en fiestas electrónicas en el Salón Metropolitano, donde los acusados realizaban ventas tipo “pasamanos” de manera sigilosa en pleno desarrollo del evento.

La segunda modalidad era tipo delivery: “Para ello el principal acusado y su pareja utilizaban un auto Chevrolet Cruze, se dirigían al punto de encuentro con el comprador, lo subían al vehículo, daban una vuelta a la manzana y lo dejaban en el mismo lugar”.

La detención del acusado se logró tras una denuncia anónima por la venta de drogas en un grupo de Telegram llamado “Flores en Rosario”. Los estupefacientes eran ofrecidos por un usuario que usaba en su perfil el nombre “Willy Wonka”, en alusión al personaje del libro infantil “Charlie y la fábrica de chocolate”.

De este modo, a comienzos de diciembre del año pasado se llevó a cabo un allanamiento donde Cicchirillo y Cabrera quedaron detenidos y se secuestraron más de 400 pastillas de éxtasis y unos diez gramos de metanfetamina, por un valor cercano a los $7.500.00.

La oferta de Willy

Para avanzar en la investigación y confirmar la venta de estupefacientes, Fiscalía dispuso la intervención de un agente encubierto, algo que fue autorizado por el juez de Garantías. Un investigador se hizo pasar por presunto comprador de drogas y mantuvo conversaciones con el vendedor.

“Holi, ¿cómo estás? ¿Pregunta, te quedan rolas? Me pasaron tu número en la última fiesta que se hizo en el metro, te compró una amiga esa noche”, consultó el agente encubierto en uno de los chats por Telegram. Al rato, Willy Wonka proporcionó una lista con precios de las drogas de diseño y detalló las opciones, cada una acompañada por emoji representativo: Cris, Pantera Rosa, Ositos, Carteristas Gucci, Jey Jey ex Bukele.

En otra conversación con un supuesto comprador, Cicchirillo trató de mantener cierto resguardo. “Hola Bro, ¿qué tal, quién te paso mi número?”. Y luego envió un mensaje de voz donde dijo: “Brother, si no te jode, te voy a hacer unas preguntas, porque yo en realidad le vendo solamente a los del círculo cerrado y a recomendados de gente que conozco, espero que me entiendas, si no te jode, te pregunto unas boludeces y corroboro”.

Una vez que la tarea investigativa determinó el modo en que operaba el grupo, el 6 de diciembre de 2024 se realizaron los allanamientos donde se produjeron las detenciones y se secuestraron elementos de interés.

La Justicia entendió que Cabrera no tenía dominio del negocio, pero sí prestaba colaboración en la logística, es decir, tomaba pedidos y fraccionaba las drogas. En tanto, cuando el caso inició había un tercer sospechoso, Marcelo V., quien finalmente fue sobreseído.

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