Boca dependía de un milagro, no le pudo ganar a un equipo amateur y quedó eliminado del Mundial de Clubes
El Xeneize no pasó la fase de grupos pese a enfrentar al rival más débil de la zona. El empate 1-1 ante el Auckland City, sumado al triunfo de Benfica sobre Bayern Múnich, selló la eliminación.
- Deportes
- Jun 24, 2025
Se terminó el sueño internacional de Boca Juniors en el Mundial de Clubes 2025. El equipo dirigido por Miguel Ángel Russo empató 1-1 con Auckland City en Nashville y, combinado con la victoria de Benfica sobre Bayern Múnich, quedó eliminado en la fase de grupos.
El partido, que reflejó una pálida actuación del Xeneize, se suspendió durante más de una hora por tormenta eléctrica y se reanudó ya sin chances matemáticas para el equipo argentino.
La eliminación de Boca no fue sorpresiva para quienes seguían de cerca la competencia. Desde la derrota 1-2 ante Bayern Múnich en la segunda fecha, el equipo quedó contra las cuerdas, dependiendo no solo de su rendimiento sino también de una combinación de resultados ajenos. Para clasificarse, necesitaba golear a Auckland City, equipo que venía de sufrir derrotas por 10-0 ante Bayern y 6-0 frente a Benfica y que el conjunto alemán venciera a los portugueses.
Sin embargo, ni lo uno ni lo otro ocurrió. Bayern, ya clasificado, cayó ante Benfica por 1-0, sellando así la suerte de Boca. Pero más llamativo aún fue el pobre empate 1-1 del Xeneize frente al rival más débil del grupo. El equipo argentino abrió el marcador con un cabezazo de Di Lollo, pero no supo sostener el resultado y sufrió el empate de Christian Gray, un jugador semiprofesional que también trabaja como docente en Nueva Zelanda. La anotación desnudó una defensa frágil y desconcentrada, incapaz de responder ante una jugada simple.
El recorrido de Boca en el torneo arrancó con una ilusionante ventaja 2-0 ante Benfica, pero terminó en empate y con sabor a derrota. Luego llegó el golpe de realidad ante Bayern Múnich y finalmente, el decepcionante empate con Auckland, en un partido que se suspendió por tormenta eléctrica y se reanudó ya con la eliminación confirmada. El equipo mostró esfuerzo pero careció de ideas, solidez y eficacia. Incluso en el tramo final del encuentro, ya sabiendo que estaba fuera, se lo notó sin reacción ni rebeldía.
Más allá de las estadísticas, lo que queda es una imagen deslucida de un Boca impotente, que no supo aprovechar su oportunidad y falló ante el rival más accesible del grupo. El resultado no solo significa la eliminación, sino también un fuerte llamado de atención para un equipo que parecía tener aspiraciones grandes, pero que no estuvo a la altura del desafío.

