MARTES, 23 DE JUN.

En búsqueda del delfín de Boric

El domingo se celebrarán las primarias del frente oficialista Unidad por Chile para definir quién representará al espacio del gobierno en las elecciones presidenciales de noviembre de este año. Nombres propios, calendario y el panorama opositor.

 

El próximo 29 de junio los militantes de las formaciones que componen el oficialismo de Chile y los electores no afiliados elegirán al candidato del gobierno que disputará las elecciones del 16 de noviembre, en un contexto donde la izquierda tiene el enorme desafío de revalidar el mandato, sin posibilidad de llevar en la boleta al Presidente Gabriel Boric, dado que en Chile no hay reelección.

Un rápido recuento de la historia reciente: Boric fue electo en el año 2021 tras triunfar en la segunda vuelta de una elección que fue, junto con los procesos constituyentes fallidos de 2022 y 2023, las salidas institucionales al estallido social de octubre de 2019. No haremos aquí una memoria de la estadía de Boric en la Casa de la Moneda, pero sí podemos decir que hay pocos países que muestran la volatilidad social y política que Chile vivió desde 2019 hasta ahora, y que no necesariamente se vincula a la pandemia, como quizás podría afirmarse si nos referimos a otras latitudes.

Una muestra de esto fueron los resultados de los procesos electorales que siguieron al estallido. En 2020, con Piñera aún en La Moneda, Chile votó a favor de cambiar la Constitución con el 78% de los votos. Hace cuatro años, la izquierda fue a una primaria donde el actual Presidente le ganó, frente a todos los pronósticos, a Daniel Jadue del Partido Comunista, quien era número puesto para llevarse la nominación de la izquierda y todos los números para llegar a la Presidencia. Boric, que se perfilaba para competir contra el candidato del espacio del ex mandatario fallecido Sebastián Piñera, terminó disputando esa segunda vuelta contra la ultraderecha representada por el Partido Republicano de José Antonio Kast, quien reivindicaba abiertamente a la dictadura de Augusto Pinochet y que dejaba entrever, ya en ese momento, que la coalición conservadora Chile Vamos iba camino a ser absorbida por sus adversarios de línea dura.

Con Boric como Presidente llegaron los procesos constituyentes. La clase política chilena acordó que saldría de las discusiones y debates que florecieron en el estallido social mediante la escritura de una nueva Constitución que reemplazaría a la Carta Magna escrita en 1980, durante el pinochetismo. La Convención Constituyente que fue conformada por 155 miembros con una preponderancia de los sectores progresistas y de izquierda, redactó un texto que fue rechazado contundentemente en el plebiscito de salida con casi el 62% de los votos. Primera derrota para el Presidente, que había apostado gran parte de su capital político inicial en aquella votación.

Rápido de reflejos para no perder la iniciativa política, Boric llamó inmediatamente a un nuevo proceso constituyente que fue un ejemplo concreto y evidente de cómo se había modificado el escenario: un año después del plebiscito de septiembre de 2022, el Consejo Constitucional, ahora de 50 miembros, fue elegido con una mayoría del Partido Republicano de Kast, uno de los pocos sectores que estaba en desacuerdo con modificar la constitución pinochetista. El proceso finalizó con el Consejo redactando un texto más conservador que el vigente, y con un nuevo rechazo, ahora del 55%, que daba por terminado el proyecto de salida del estallido mediante la redacción de una nueva Constitución Nacional.

Si bien pudo anotarse algunos triunfos, Boric transcurrió su mandato más en su propio campo que saliendo a atacar el arco contrario. Las discusiones en Chile giraron en torno a temas incómodos para la izquierda como migración y seguridad, más que en cuestiones ligadas a la igualdad de derechos y el rol del Estado en materia social. Todo esto -entre muchas otras cosas- dejó a la oposición como favorita para ganar las elecciones presidenciales.

Así las cosas, el domingo se definirá el candidato del oficialismo en una primaria altamente competitiva, sobre todo después que la ex Presidenta Michelle Bachelet, a quién varios impulsaron como candidata del espacio político del Presidente, rechazó el pedido. En ese sentido, la que parece picar en punta es Carolina Tohá, ex ministra del Interior de Boric. Carolina es hija de José Tohá, quien fue ministro de Salvador Allende y asesinado luego del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. Tohá representa a lo que fue la Concertación, espacio de referencia de los partidos Radical, Socialista, Demócrata Cristiano y el Partido por la Democracia, donde milita activamente la ex ministra. Ella representó la llegada al gobierno de la “centro izquierda tradicional” luego del fracaso de la Constituyente. Ese mismo sector que Boric había derrotado en 2021.

La otra ex ministra que jugará en la primaria del domingo es Jeanette Jara, del Partido Comunista (PC), quien fue titular de la cartera de Trabajo. El PC de Chile, protagonista en la primera etapa del gobierno de Boric, tuvo que lidiar con una interna feroz alimentada por la diferencia de opiniones en torno a la gestión de gobierno. Jara intenta revitalizar y reunificar a un Partido Comunista que, luego de la caída de Daniel Jadue -hoy con prisión domiciliaria- quedó desdibujado luego de ser la principal referencia de la izquierda chilena durante años.

Gonzalo Winter, por su parte, es diputado del Frente Amplio, el partido del Presidente. Winter, además de ser compañero de militancia de Boric, es uno de los políticos más cercanos al mandatario oriundo de Magallanes. Es una figura joven que llegó con un buen caudal de votos al Poder Legislativo y que intentará repetir el batacazo que su amigo dio en la interna previa a las presidenciales del 2021. Cierra la nómina de la primaria oficialista Jaime Mulet, del Federación Regionalista Verde Social, quien también se desempeña como diputado.

La elección del domingo es vital para comenzar a dibujar el panorama de cara a la primera vuelta de noviembre, en la cual la persona que triunfe este fin de semana competirá contra, al menos, dos candidaturas de la derecha que pueden llegar a ser tres.

José Antonio Kast intentará nuevamente llegar a La Moneda, cuatro años después de haber sido el candidato más votado en la primera vuelta de 2021. Kast llega a esta elección con un Chile muy distinto al país post-estallido, con la experiencia de haber encabezado la redacción de la Constitución fallida de 2023 y “normalizado” a los ojos de quienes lo veían como un peligro para la democracia, dadas sus simpatías por el pinochetismo.

Uno de los responsables de esta normalización es Johannes Kaiser, que es producto de una escisión por derecha del Partido Republicano y que muestra un perfil similar al del Presidente argentino Javier Milei. Su autodefinición como libertario, su adhesión a la Escuela Austríaca de Economía, y sus cercanías con sectores del oficialismo de este lado de la Cordillera, lo muestran como un referente más outsider que el propio Kast, aunque no tengan tantas diferencias en lo ideológico. La candidatura de Kaiser está en duda hoy, dado que no se ha confirmado que vaya a disputar la elección, en parte por cierto desinfle de su figura en los últimos meses.

Cierra la lista de la derecha Evelyn Matthei, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), espacio heredero del pinochetismo que forma parte de la coalición Chile Vamos que tuvo como último gran referente a Sebastián Piñera, Presidente de Chile en dos ocasiones. Matthei es número puesto para las elecciones prácticamente desde el inicio del mandato de Boric, y fue favorita durante gran parte de ese período. Por esa misma razón su figura se encuentra desgastada, algo que también se combina con la fagocitación de los espacios de la centro-derecha a manos de la extrema derecha, un fenómeno que se observa desde hace varios años en América Latina, Europa y Estados Unidos.

El domingo por la noche comenzará a tomar forma el escenario para la campaña electoral de cara a noviembre, donde Chile definirá si cambia de rumbo nuevamente hacia la derecha, o si continúa con el proceso iniciado con la Presidencia de Gabriel Boric. Casi todos descuentan que la contienda se definirá en la segunda vuelta del 14 de diciembre, pero Chile demostró que nada puede darse por sentado de antemano.

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