Recuperó terreno
Con un buen complemento, el Canalla se llevó un triunfazo de un estadio siempre complicado, pero esta vez acompañado de su gente. El ingreso de Giovanni Cantinzano, clave en la faz ofensiva. Le sigue faltando juego, pero esta noche dio una muestra de carácter.
- Deportes
- Por Paulo Viglierchio
- Jul 19, 2025
Rosario Centralrecuperó la sonrisa, y es una esperada noticia para el pueblo auriazul. Precisaba de una victoria para que los puntos perdidos la semana pasada en casa, en su debut en el Torneo Clausura, no dolieran tanto. Más allá del resultado, recuperó temperamento, personalidad, autoestima. El fútbol todavía tiene materias pendientes en Arroyito, pero se precisaba una inyección anímica para mostrar que está vivo, listo para volver a intentarlo.
El Canalla lejos estuvo de hacer un gran partido en el sur del Gran Buenos Aires, pero dio una muestra de carácter necesaria, cuando la ocasión lo ameritaba. Ante tantas bajas en el plantel por lesiones musculares, el conjunto de Ariel Holan tuvo que arreglársela con lo que tenía a mano para presentar una formación competitiva ante un duro rival, que si bien no atraviesa un buen momento en el presente, ha conseguido complicar al conjunto rosarino en los últimos años.
De hecho, el comienzo del partido fue favorable al Granate, quien tomó la iniciativa a partir de la posesión y salió a buscar con todo desde el inicio, hacerse protagonista del encuentro. Antes de los primeros quince minutos dispuso de dos situaciones de gol claras con remates de Walter Bou que fueron contenidos por Jorge Broun, la figura auriazul en esa etapa. Central hacía agua en el fondo, no contenía en el medio y arriba estaba desconectado. El doble cinco Ibarra-Navarro y los hombres de ataque, lo más flojo.
Transcurrida la mitad del primer tiempo, el elenco de Holan dejó de sufrir el asedio local, aunque seguía sin claridad en la fase ofensiva. La lesión de Santi López, que reaparecía tras una larga inactividad, pareció complicar aún más los planes. Sin embargo, el ingreso de Giovanni Cantizano le dio vuelo futbolístico, ese aire fresco que necesitaba en ataque para desnivelar y generar peligro en el arco adversario. Aún así, el Canalla se fue al entretiempo con cero situaciones de gol. Había mucho para revisar en el descanso.
En el complemento, Central fue otro. Tuvo más la pelota, emparejó las acciones desde el desarrollo y se mostró más rápido en el campo. Ángel Di María se corrió al medio para hacerse eje de la elaboración, con Cantizano y Lovera como socios por los costados. Con otra postura claramente, el partido cambió de dueño. Mucho más cerca de la idea de juego que pretende el entrenador. Así, empezó a disponer de llegadas.
Entre ellas, un tiro libre de Fideo que Losada sacó del ángulo, un taco de Véliz tras una jugada colectiva, otro remate del centro delantero que desvió al córner el uno granate y otro contraataque que desperdició Gaspar Duarte mano a mano al ser atorado por el arquero contrincante. Un cambio claro en el segundo capítulo, un Canalla más participativo. Faltaba la puntada final, el pase preciso, para romper a un Lanús que se había quedado mucho.
En otra jugada donde dispuso de espacios, Cantinzano encabezó el avance, cedió para Duarte y este fue derribado por Losada dentro del área. Andrés Merlos interpretó falta y sancionó penal, en otra jugada muy discutida por todos en el estadio Néstor Díaz Pérez. Desde los doce pasos, Di María se hizo nuevamente cargo de la pena máxima y ejecutó con clase al palo izquierdo del arquero granate para hacer delirar a los 6.500 canallas que se acercaron al sur de Buenos Aires, en el regreso de los visitantes al fútbol argentino. Gol gritado y muy celebrado.
Ya con la ventaja, Central tenía que ser inteligente para administrar la diferencia a su favor, ante un adversario desesperado, que encima se quedó con un jugador menos por la expulsión de Carlos Izquierdoz. Logró jugar lejos de Broun la mayor parte de los minutos restantes, pero pasó algunos sustos como un zurdazo de Carrera que exigió otra buena respuesta de Fatura y la jugada del final, salvada de milagro por Enzo Giménez en la línea tras acción preparada del local en una pelota parada.
El Canalla terminó sufriendo, porque no pudo sentenciar el pleito cuando tuvo espacios y tampoco ofreció soluciones a sus problemas de contención en el medio. Se aferró al 1 a 0, lo abrazó y trató de cuidarlo con todo lo que tenía al alcance. El pitazo final de Merlos dio lugar a los suspiros de alivio y la alegría por un triunfo necesario, indispensable, clave para empezar a reencaminar el rumbo. Con Di María en andas, el plantel auriazul ofrendó los tres puntos a su público, que viajó a una cancha rival tras mucho tiempo y se llevó el mejor premio.
Todavía con mucho para mejorar en cuanto al juego, Holan puede sacar varias conclusiones de la excursión exitosa de esta tarde/noche: Cantizano llegó para quedarse en el once inicial, la dupla Ibarra-Navarro no funciona, Véliz necesita ser abastecido con claridad para demostrar su potencial, Komar y Enzo Giménez cumplieron otra buena actuación y Lovera sigue con un bajón futbolístico pronunciado. Podrá trabajar mejor en la semana en base a los jugadores que tenga a disposición, con la tranquilidad y buen ánimo que otorga ganar. Recuperó terreno. Ahora deberá ratificar esto en el Gigante.

