El magnate Joe Lewis consiguió que la hidroeléctrica de Río Negro pase a Hidden Lake SA
La Secretaría de Energía nacional autorizó el cambio de titularidad. La empresa, que vende energía carísima al mercado mayorista por decisión de Macri, estaba a nombre de Patagonia Energía, del mismo dueño.
- Política
- Jul 30, 2025
La Secretaría de Energía autorizó el cambio de titularidad en favor de la empresa Hidden Lake SA (que en castellano significa Lago Escondido) para la Central Hidroeléctrica Río Escondido, de 7,2 MW de potencia instalada y ubicada en la localidad de El Foyel de Río Negro, aledaña a la propiedad privada del magnate británico Joe Lewis, que en la década del 90 y con la aquiescencia de Carlos Menem adquirió en forma irregular 12 mil hectáreas en una zona de frontera.
La decisión de otorgarle la titularidad de la hidroeléctrica a Hidden Lake SA fue oficializada mediante la resolución 324/2025 que lleva la firma de la secretaria María Tettamanti. En los considerandos de la R-324 se indica que “la empresa Hidden Lake SA solicitó se autorice el cambio de titularidad para su Central Hidroeléctrica”, y que “ha cumplido las exigencias de la normativa vigente en cuanto al aporte de documentación técnica, societaria y comercial”.
En junio pasado, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A. (Cammesa) informó a la Secretaría de Energía que la sociedad de Lewis cumplió con los requisitos exigidos por la norma vigente para proveer el mercado mayorista.
En 1996 Lewis compró unas 12 mil hectáreas que rodean al Lago Escondido, una zona de seguridad de frontera (Ley 15.385), situación que fue denunciada como irregular. La causa que investigaba la adquisición fraudulenta prescribió. Allí montó primero una pequeña central hidroeléctrica para autosuminstro de energía, que luego –durante el gobierno de Macri– conviritió en una empresa que provee electricidad al mercado mayorista, con un valor diez veces mayor que el que se paga por el de la hidroeléctrica de Salto Grande.
La Resolución 324 recuerda que el gobierno de Manuricio Macri autorizó el ingreso de la Central Hidroeléctrica Río Escondido como agente generador del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y que el cambio de titularidad desde Patagonia Energía -que es una subsidiaria del Grupo Lago Escondido- a Hidden Lake SA, también de Lewis. Y señala que “la solicitud para el cambio de titularidad fue publicada en el Boletín Oficial N° 35.703 de fecha 10 de julio de 2025 sin haberse recibido objeciones”.
La hidroeléctrica, ubicada en tierras que forman parte del histórico conflicto por el acceso al Lago Escondido, será gestionada ahora por Hidden Lake, la sociedad que figura como propietaria de miles de hectáreas en la Patagonia y sobre las que hay múltiples denuncias.
La Inspección General de Justicia (IGJ) lleva años denunciando a Hidden Lake. En 2022 pidió su intervención judicial y eventual liquidación, al alegar que la sociedad es una mera “pantalla” para ocultar la verdadera propiedad: la del magnate británico Joe Lewis, el mismo que desde fines de los 90 compró más de 12.000 hectáreas en una zona de seguridad fronteriza, en una operación que el propio Ministerio del Interior de la Nación calificó como ilegal.
Todo esto, mientras la empresa declaraba dedicarse formalmente a la actividad agropecuaria. En 2023, un informe gubernamental indicó que Hidden Lake SA es una «sociedad ficticia» que no produce bienes agropecuarios, según asegura, sino que funciona como una excusa para encubrir la apropiación del lago.
La adquisión de esa zona de la Patagonia violó la ley 15.385 de Seguridad de Fronteras, que establece una franja de 150 kilómetros en la frontera terrestre que sólo pueden ser adquiridas por argentinos nativos autorizados por una comisión especial.
Como la legislación impedía a extranjeros adquirir tierras a menos de 150 kilómetros de las fronteras, constituyó una empresa con accionistas argentinos, HR Properties Buenos Aires SA, para concretar la compra. Años más tarde, H.P Properties Buenos Aires se convertiría en Hidden Lake SA, que hoy pertenece al holding británico Tavistock Group, de Lewis.
En abril pasado Lewis fue condenado por los tribunales de Manhattan (Estados Unidos) a tres años de prisión en suspenso por el uso de información privilegiada que le permitió ganar millones de dólares.
En 2022 Lewis quedó en el centro de otro escándalo cuando se hizo público que financió una cumbre secreta de jueces, fiscales, funcionarios y empresarios de medios de comunicación que se alojaron en su mansión. Entre ellos estaban los jueces Julián Ercolini, Carlos Mahiques y Pablo Yadarola, todos cercanos a Macri y que para ese viaje se autobautizaron «huemules».
La organización del viajes estuvo en manos del gerente de Hidden Lake, Nicolás Van Ditmar, empresario inmobiliario de la zona, denunciado por privación de libertad, piratería y sedición.


