Reelección sin límites: Bukele reforma la Constitución para quedarse en el poder indefinidamente
El Congreso salvadoreño, dominado por el oficialismo, aprobó una reforma constitucional que permite la reelección indefinida del presidente Nayib Bukele. La oposición denuncia el fin del Estado de Derecho y organismos internacionales alertan sobre el debilitamiento de la democracia.
- Internacionales
- Ago 1, 2025
De líder popular por su combate frontal contra las pandillas a presidente con vía libre para perpetuarse en el poder, Nayib Bukele suma una nueva y polémica victoria política. La Asamblea Legislativa de El Salvador, controlada por su partido, ratificó una reforma constitucional que habilita la reelección indefinida, eliminando una de las principales garantías de alternancia en el poder. Mientras tanto, desde la oposición y organismos internacionales se multiplican las advertencias: la democracia salvadoreña está al borde del colapso institucional.
La enmienda constitucional modifica el artículo 80 de la Constitución salvadoreña, eliminando la sanción que suspendía los derechos ciudadanos a quienes promovieran la reelección presidencial. A su vez, modifica el artículo 152, suprimiendo la cláusula que prohibía ser candidato a quien hubiera ejercido la presidencia en el periodo anterior o en los seis meses previos al inicio de un nuevo mandato.
El proyecto de reforma exprés que habilita la reelección indefinida de Nayib Bukele fue ratificado este jueves por la Asamblea Legislativa de El Salvador, dominada por su partido, Nuevas Ideas. La reforma no sólo habilita la reelección ilimitada, sino que también modifica otros artículos clave de la Constitución: elimina la segunda vuelta electoral (balotaje) y amplía el periodo presidencial de cinco a seis años.
Con el control de casi el 90 % del Congreso, Nuevas Ideas aprobó la enmienda con 57 votos a favor y sólo tres en contra. Esta reforma ha sido comparada por críticos con las de regímenes como Corea del Norte o Venezuela, donde los presidentes pueden reelegirse indefinidamente bajo estructuras de poder cerradas y sin garantías democráticas reales.
Por esta razón, la diputada opositora Marcela Villatoro, la noche de la votación, advirtió con dureza: “La democracia en El Salvador ha muerto”. Acusó al resto de los legisladores oficialistas de haber sido cómplices de un golpe certero contra el sistema democrático, y remarcó que al habilitar la reelección indefinida le están otorgando a Bukele la suma del poder soberano.
“Cuando todas las órdenes vienen de una sola persona y todo gira en torno a ella, la democracia deja de existir. Y cuando se pierde la democracia… se tarda años en recuperarla”, expresó Villatoro con preocupación.
Es importante señalar que Nayib Bukele asumió la presidencia en 2019 sin contar con mayoría parlamentaria. Sin embargo, con el paso del tiempo, su partido fue consolidando poder hasta obtener una amplia mayoría legislativa. A partir de ese momento, el Congreso aprobó el régimen de excepción el 27 de marzo de 2022, medida que fue prorrogada sucesivamente y que marcó un antes y un después en la seguridad del país.
Dicho régimen, aunque logró una caída abrupta en los índices de criminalidad, también restringió gravemente derechos fundamentales. Limita la libertad de asociación y reunión, suspende garantías como el acceso a defensa legal o a conocer los motivos de detención, extiende el período de prisión preventiva de 72 horas a 15 días, y permite la intervención de comunicaciones sin orden judicial.

