Materiales Razzini en concurso de acreedores: no fueron los bloqueos, fue el modelo económico
La empresa de la diputada nacional Verónica Razzini pidió su propio concurso. En un año emitió cheques sin fondo por casi $1.000 millones. Su presidenta se hizo conocida por un conflicto sindical.
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- Ago 4, 2025
La empresa de la diputada nacional santafesina del PRO, Verónica Gabriela Razzini, presentó el concurso preventivo de acreedores en un juzgado Civil y Comercial de Rosario para intentar hacer frente a un enorme pasivo cuya cancelación no pudo acordar con las firmas a las que le debe. Paralelamente, la central de deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA) muestra que la hormigonera de la zona sur de la ciudad tiene 254 cheques rechazados por casi 1.000 millones de pesos.
Si bien la presentación ante el juzgado Civil y Comercial de la 8ª nominación, cargo del juez Luciano Daniel Juárez, se realizó a fines de julio, el escenario de dificultad para afrontar el pasivo generado por la empresa, cuyo nombre legal es Hormigones Ricci SA, se barajaba desde un tiempo antes.
La empresa con sede en Avenida Arijón 2542 de Rosario convocó a Asamblea General Extraordinaria el 30 de mayo último con dos temas en el orden del día. El primero, formal, era para la “designación de dos accionistas para firmar el acta de asamblea”, según se lee en la convocatoria publicada en el Boletín Oficial de Santa Fe. El segundo era de urgencia: “Consideración de la presentación de la sociedad en concurso preventivo y/o la ratificación de dicha presentación”.
Finalmente, la presentación se realizó el martes 29 de julio último en los Tribunales rosarinos de Balcarce y Pellegrini, infirmaron fuentes judiciales. El juzgado de Juárez analiza ahora la documentación incorporada por Materiales Razzini al expediente para definir su apertura y la eventual convocatoria a la verificación de créditos.
La empresa hormigonera, que perteneció a la familia del intendente de Villa Gobernador Gálvez, Alberto Ricci, fue traspasada al grupo Razzini en 2019. En 2021 trascendió el universo de los actores de la construcción para saltar a la luz pública cuando quien estaba al frente de la firma, Verónica Razzini, creó el movimiento anti-bloqueo, luego de un conflicto con el Sindicato de Camioneros de Rosario.
La entidad conducida por Sergio Aladio, y enfrentada a la Federación que entonces lideraba Hugo Moyano, bloqueó el ingreso a la planta fabril por una disputa de encuadramiento gremial del personal y el conflicto creció hasta una balacera sobre la fachada de la empresa. Razzini se reunió con la entonces ministra de Seguridad del gobierno de Mauricio Macri, Patricia Bullrich, con quien creó un lazo político que la convirtió en candidata primero y diputada nacional por Santa Fe unos meses después.
El intendente de Villa Gobernador Gálvez, Alberto Ricci, le vendió la empresa a los Razzini en 2019.
Verónica Razzini termina su mandato este año y junto al también diputado nacional de Cambiemos, Gabriel Chumpitaz, inició la peregrinación de dirigentes del PRO hacia la tierra prometida de La Libertad Avanza (LLA), pero quedaron en el Purgatorio. Esas puertas aparentemente se cerraron para este turno electoral y ambos conformaron el espacio Futuro y Libertad, que podría ir por fuera de Unidos y de LLA, aunque a la secretaria General de la Presidencia, armadora electoral libertaria y hermana del jefe de Estado, Karina Milei, no le resultan agradable las colectoras .
Deudas y cheques sin fondo
En febrero pasado Materiales Razzini celebró la Asamblea General Ordinaria Nº 40 de accionistas de la firma Hormigones Ricci SA en la que “los socios por unanimidad han decidido y resuelto la conformación de un nuevo Directorio cuya duración será hasta la Asamblea que trate el balance que cierra el 31/08/2027. Fue designado como presidente Nelson Nicolás Razzini y como vice Leandro Eduardo Razzini. La diputada Verónica quedó ubicada como vocal titular de la hormigonera familiar, según la publicación del acta de asamblea.
El 30 de mayo el directorio de ya analizaba pedir su propio concurso de acreedores, cosa que realizó el 29 de julio último. De acuerdo a la base de datos pública del Banco Central, Razzini Materiales emitió 254 cheques que fueron rechazados por falta de fondos por un total de $ 944.588.441 en el último año.
La empresa de la familia Razzini sintió en 2024, como el conjunto de las firmas ligadas a la construcción, los efectos de la doble combinación del parate de la obra pública decidida por el presidente Javier Milei, por un lado, y la recesión y freno de la actividad económica en el sector, por el otro.
A la vez, fuentes del mundo de la construcción afirman que las empresas del rubro se habían stockeado a la espera de una devaluación de la moneda nacional que el Gobierno consiguió detener -a un costo altísimo, claro está- durante el año pasado y parte de 2025. El objetivo de las firmas era vender más caro material adquirido antes de la pérdida de poder de compra del peso, que no ocurrió en la medida esperada.
En el caso de Materiales Razzini, cuyo nombre formal sigue siendo Hormigones Ricci SA, las consecuencias del modelo económico que la diputada Verónica Razzini apoya le costó, por ahora, la presentación del concurso preventivo de acreedores para intentar acomodar su pasivo con quitas de las deudas contraídas y mayores plazos de cancelación. Finalmente, no fueron los bloqueos sindicales que le dieron visibilidad pública a la entonces presidenta de la empresa y le permitieron acceder a una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, la que llevó al quebranto a la empresa proveedora de la construcción.




